El NobleCORÁN القرآن الكريم Salmos 73

La justicia final

1 Salmo. De Asaf.
¡Qué bueno es Dios para Israel,
el Señor para los limpios de corazón!

2 Por poco se extravían mis pies,
casi resbalan mis pasos,

3 celoso como estaba de los perversos,
al ver prosperar a los malvados.

4 No hay congojas para ellos,
sano y rollizo está su cuerpo;*

5 no comparten las penas de los hombres,
no pasan tribulaciones como los otros.

6 Por eso el orgullo es su collar,
la violencia el vestido que los cubre;

7 su gordura rebosa malicia,
de artimañas desborda su corazón.*

8 Se sonríen, hablan con maldad,
hablan altivamente de opresión;

9 ponen en el cielo su boca,
y su lengua se pasea por la tierra.

10 Por eso mi pueblo va tras ellos:
sorben con ansia sus palabras.*

11 Dicen: «¿Va a saberlo Dios?
¿Lo va a saber el Altísimo?».

12 ¡Así son, éstos son los malvados!,
tranquilos y acumulando riqueza.

13 ¿Así que en vano purifiqué mi corazón,
lavé mis manos en señal de inocencia,

14 aguanté golpes todo el día
y correcciones cada mañana?

15 Si hubiese dicho: «Hablaré como ellos»,
  habría traicionado a la raza de tus hijos.

16 Me di entonces a pensar para entenderlo,
pero me resultaba harto difícil.

17 Hasta que entré en el santuario de Dios
y acabé entendiendo su destino:*

18 los pones en el resbaladero,
los empujas a la ruina.

19 De pronto quedan hechos un horror,
desaparecen consumidos de espanto:

20 como un sueño al despertar, Señor,
al levantarte desprecias su imagen.*

21 Cuando mi corazón se avinagraba,
cuando se torturaba mi conciencia,*

22 estúpido de mí, no comprendía,
sólo era un animal ante ti.*

23 Pero yo estoy siempre contigo,
me tomas de la mano derecha,

24 me guías según tus planes,
me conduces tras la gloria.*

25 ¿A quién tengo yo en el cielo?
Estando contigo no hallo gusto en la tierra.

26 Aunque se consuman mi cuerpo y mi mente,
tú eres mi roca, mi lote, Dios por siempre.*

27 Los que se alejan de ti se pierden,
aniquilas a los que te son adúlteros.*

28 Pero mi bien es estar junto a Dios,
he puesto mi cobijo en el Señor
a fin de proclamar tus obras.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 12
  1. 73,4 Lit. «perfecto» la-mô ta-m conj.; «a su muerte» lemôtām hebr. (texto mal cortado).
  2. 73,7 «malicia» versiones; «ojo» hebr.
  3. 73,10 Seguimos a las versiones; hebr. corrompido, lit. «Por eso su pueblo vuelve de este lado (o: hace volver a su pueblo de este lado), aguas de abundancia son vaciadas».
  4. 73,17 «santuario» según versiones; hebr. plural. En contacto con el misterio de Dios, presente en el templo, el orante comprende el destino de los malvados.
  5. 73,20 Sobre Dios que «despierta», ver Sal 35 23; 44 24; 59 6; 78 65; Is 51 9. Sobre la «imagen», ver Sal 49 15; 90 5; Jb 20 8; Is 29 7-8.
  6. 73,21 «conciencia», lit. «riñones».
  7. 73,22 Lit. «Behemot», el prototipo de la torpeza, ver Jb 40 15+.
  8. 73,24 La Gloria parece ser aquí el atributo divino personificado que recuerda la Nube del Éxodo. Las versiones han traducido «con gloria», dando a la palabra su sentido habitual cuando se la aplica a los hombres: habría que entender que Dios preserva al justo de una muerte prematura y humillante, y que rehabilitará al justo que muere mientras los impíos viven. Con todo, como en Sal 16 9s, el fervor del fiel contiene ya el deseo de una unión definitiva con Dios: es un paso más hacia la creencia explícita en la resurrección y la vida eterna, ver Sal 16 10+.
  9. 73,26 De deseo, ver Sal 84 3; Jb 19 27, no de debilidad, ver Sal 143 7.
  10. 73,27 La expresión designa en los profetas la infidelidad a Dios, ver Os 1 2+.
  11. 73,28 El griego añade: «a las puertas de la hija de Sión», ver Sal 9 15.
  12. 73,28 Según el Targum, el «necio» (v. 22) sería Antíoco Epífanes, el «rey loco» que quemó las puertas del Templo, 1 M 4 38; 2 M 1 8, y profanó el santuario, 1 M 1 21s.39; 2 M 6 5. Pero también puede aplicarse el salmo al saqueo del Templo por los ejércitos caldeos, 2 R 25 9; Is 64 10. Desde esta época había callado la voz de los profetas, v. 9, ver Sal 27 9; Lm 2 9; Ez 7 26 y 1 M 4 46; 9 27; 14 41.