El NobleCORÁN القرآن الكريم Salmos 68

La gloriosa epopeya de Israel

1 Del maestro de coro. De David. Salmo. Cántico.

2 Dios se levanta, se dispersan sus enemigos,
huyen de su presencia los que lo odian.

3 Como se disipa el humo, los disipas;
como se derrite la cera ante el fuego,
los malvados perecen ante Dios.

4 Pero los justos se alegran alborozados
ante Dios, y saltan de alegría.

5 Cantad a Dios, tañed en su honor,
abrid paso al que cabalga en las nubes;
su nombre es Yahvé, exultad ante él.

6 Padre de huérfanos, tutor de viudas
es Dios en su santa morada;

7 Dios da un hogar a los desvalidos,
abre a los cautivos la puerta de la dicha,
mas los rebeldes moran en suelo estéril.

8 Oh Dios, cuando salías al frente de tu pueblo,Pausa.
cuando cruzabas el desierto,

9 la tierra retembló,
y hasta los cielos se licuaron ante Dios,
ante el rostro de Dios, el Dios de Israel.*

10 Derramaste, oh Dios, una lluvia generosa,
reanimaste a tu heredad extenuada;

11 tu rebaño encontró una morada,
que bondadoso, oh Dios, al mísero preparabas.*

12 El Señor ha dado una orden,
es su mensajero un ejército inmenso.

13 Reyes y ejércitos huyen a la desbandada,
y dentro de las casas se reparte el botín*

14 (mientras holgáis entre los apriscos):
alas de paloma bañadas en plata,
con plumas que destellan oro verde.*

15 Cuando Shaddai dispersaba a los reyes,
caía nieve por el Monte Umbrío.*

16 ¡Monte encumbrado, el monte de Basán!
¡Monte escarpado, el monte de Basán!

17 ¿Por qué miráis celosos, montes escarpados,
al monte que Dios escogió por mansión?
¡En él morará Yahvé para siempre!

18 Los carros de Dios son miles de millares;
el Señor ha venido del Sinaí al santuario.*

19 Subiste a la altura conduciendo cautivos,
recibiste tributo en hombres y en rebeldes,
para quedarte en tu mansión, Yahvé Dios.*

20 ¡Bendito sea el Señor, día tras día!Pausa.
Él se encarga de nuestra salvación.

21 Nuestro Dios es un Dios salvador,
el Señor Yahvé libera de la muerte;

22 pero Dios aplasta la cabeza de sus enemigos,
el cogote peludo de quien anda entre crímenes.

23 Dijo el Señor: «De Basán los traeré,
los traeré de los abismos del mar,

24 para que laves tus pies en su sangre,
y participe en el enemigo la lengua de tus perros».*

25 Ya aparece tu procesión, oh Dios,
la procesión de mi Dios y mi Rey al santuario:

26 delante los cantores, los músicos detrás,
las doncellas en medio tocando el tamboril.

27 Van bendiciendo a Dios en grupos:
¡Es Yahvé desde el origen de Israel!*

28 Abre la marcha Benjamín, el pequeño,
los príncipes de Judá con sus escuadras,
los príncipes de Zabulón, los príncipes de Neftalí.*

29 ¡Da órdenes, Dios, con tu poder,
el poder que por nosotros desplegaste*

30 desde tu templo en lo alto de Jerusalén,
donde los reyes vienen con presentes!

31 Llama al orden a la bestia del cañaveral,
a la manada de toros y novillos de los pueblos.
¡Que se sometan con lingotes de plata!
¡Dispersa a los pueblos belicosos!*

32 Acudan los magnates desde Egipto,
tienda hacia Dios sus manos Etiopía.*

33 ¡Cantad a Dios, reinos de la tierra,Pausa.
tañed todos para el Señor,

34 que cabalga por los cielos, los cielos antiguos,
que atruena con su voz, su voz potente!

35 Reconoced el poder de Dios.
Su majestad sobre Israel,
su poder en las nubes.

36 Dios sobrecoge desde su santuario.
Él, el Dios de Israel,
da fuerza y poder a su pueblo.
¡Bendito sea Dios!*

Notas de la Biblia de Jerusalén 17
  1. 68,9 El hebr. añade la glosa: «es el Sinaí», según Jc 5 5. —La estrofa evoca la entrada en campaña de Yahvé: la salida de Egipto en la nube, Ex 13 21; Nm 14 14, y la teofanía del Sinaí, Ex 19 16+.
  2. 68,11 Evocación de los milagros del Éxodo: el maná y las codornices, y la entrada en la Tierra Prometida.
  3. 68,13 Alusión a las victorias de la conquista.
  4. 68,14 Probable glosa, ver Jc 5 16.
  5. 68,15 El Monte Umbrío es probablemente una colina boscosa próxima a Siquén, Jc 9 48-49; Abimélec había arrojado sal (blanca como la nieve, ver Si 43 18-19) sobre las ruinas de esta ciudad, Jc 9 45. —Es muy oscuro este pasaje, pero puede entenderse que el poeta, imitando a Jc 5 16s, interpela a los clanes aislacionistas ausentes del combate y les echa en cara irónicamente el precioso botín que se reparten las mujeres de Israel.
  6. 68,18 Más que los carros de Salomón, 1 R 10 26, los carros divinos que entrevió Eliseo, 2 R 6 17, ver 7 6; Is 66 15. Lo que sigue evoca las victorias del tiempo de los reyes.
  7. 68,18 El Sinaí era así identificado con Sión, de donde proviene la Ley, Is 2 3. Es el primer indicio de una relectura de este salmo en función de la fiesta litúrgica de Pentecostés, en la que se celebra el don de la Ley en el Sinaí (ver la glosa del v. 9).
  8. 68,19 Sión.
  9. 68,19 Texto dudoso.
  10. 68,24 Alusión a la muerte de Ajab, 1 R 21 19; 22 38, de Jorán, 2 R 8 29; 9 15, y de Jezabel, 2 R 9 36.
  11. 68,27 Antífona litúrgica.
  12. 68,28 Los vv. 25-28 evocan la Pascua de Ezequías (2 Cro 30), en la que tomaron parte las tribus del Norte.
  13. 68,29 Estico corregido según las versiones; hebr.: «tu Dios ha mandado tu poder». —El texto y el ritmo de las dos estrofas siguientes son dudosos.
  14. 68,31 Alusión injuriosa a Egipto, a sus jefes y a su pueblo. Parece que nos encontramos en la época de la gran deportación judía a Egipto en el reinado de Tolomeo Soter, hacia el 320.
  15. 68,32 «los magnates», lit. «los rollizos» haššemēnîm, conj. según griego; «objetos de bronce» (?) ḥašmannîm hebr. —«tienda» yitrōs. conj.; «hará correr» tārîs. hebr.
  16. 68,36 «su santuario» Vulg.; «tus santuarios» hebr.
  17. 68,36 Este salmo reúne dos lamentaciones de ritmo distinto, compuesta cada una de ellas de una queja seguida de una oración. La primera, vv. 2-7 y 14-16, desarrolla el tema de las aguas infernales, Sal 18 5+, y el de los enemigos, Sal 35, etc. La segunda, vv. 8-13 y 17s es el grito de angustia del fiel, víctima de su celo, Sal 22; Is 53 10; Jr 15 15. El conjunto concluye con un himno, vv. 31s, de perspectivas nacionales, ver Sal 22 28s y Sal 102 14s. El carácter mesiánico del salmo se deduce de las citas que de él hace el NT.