El NobleCORÁN القرآن الكريم Salmos 52

Juicio del pérfido

1 Del maestro de coro. Poema. De David.

2 Cuando el edomita Doeg vino a avisar a Saúl diciéndole: «David ha entrado en casa de Ajimélec».

3 ¿Por qué te glorías del mal, valiente?
¡Dios es fiel todo el día!*

4 Tu lengua, igual que navaja afilada,
urde crímenes, autor de fraudes.

5 El mal al bien prefieres,Pausa.
la mentira a la justicia;

6 te gusta destruir con la palabra,
lengua embustera.

7 Por eso Dios te aplastará,
te destruirá para siempre,
  te arrancará de tu tienda,Pausa.
te extirpará de la tierra de los vivos.

8 Los justos lo verán y temerán,
se reirán de él así:

9 «Éste es el hombre que no hizo
de Dios su refugio;
confiaba en su inmensa riqueza,
se jactaba de su crimen».

10 Pero yo, como olivo frondoso
en la Casa de Dios,
en el amor de Dios confío
para siempre jamás.

11 Te alabaré eternamente
por todo lo que has hecho;
esperaré en ti, porque eres bueno
con todos los que te aman.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 2
  1. 52,3 Texto difícil. Algunos corrigen con el griego y leen: «¿Por qué te glorías del mal, héroe de infamia?».
  2. 52,11 Recensión elohista del Sal 14; ver las notas.