El NobleCORÁN القرآن الكريم Salmos 48

Sión, monte de Dios

1 Cántico. Salmo. De los hijos de Coré.

2 ¡Grande es Yahvé y muy digno de alabanza!
En la ciudad de nuestro Dios
está su monte santo,

3 hermosa colina,
alegría de toda la tierra.
El monte Sión, confín del Norte,
la ciudad del Gran Rey:*

4 Dios, desde sus palacios,
se revela como baluarte.

5 De pronto los reyes se alían,
irrumpen todos a una;

6 apenas lo ven, estupefactos,
aterrados, huyen en tropel.

7 Allí un temblor los invadió,
espasmos como de parturienta,

8 como el viento del este que destroza
los navíos de Tarsis.*

9 Lo que habíamos oído lo hemos visto
en la ciudad de Yahvé Sebaot,
en la ciudad misma de nuestro Dios,Pausa.
que Dios afirmó para siempre.

10 Tu amor, oh Dios, evocamos
en medio de tu templo;

11 como tu fama, oh Dios, tu alabanza
alcanza los confines de la tierra.
Tu diestra rebosa justicia,

12 el monte Sión se regocija,
exultan las ciudades de Judá
a causa de tus juicios.*

13 Dad vueltas en torno a Sión,
contad sus torres;

14 prestad atención a sus murallas,
visitad sus palacios;
para decir a la próxima generación:*

15 Este es Dios,
nuestro Dios por los siglos,
nuestro guía para siempre.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 6
  1. 48,3 El salmista aplica al monte Sión el tema literario de la «montaña del Norte», que designa una morada divina en los poemas fenicios.
  2. 48,8 Navíos para largas travesías, que podían llegar hasta «Tarsis», ver Is 23 1+.
  3. 48,12 «ciudades», lit. «hijas».
  4. 48,14 El salmo puede datar de la época de la restauración de las murallas con Nehemías, Ne 6 15; 12 27.
  5. 48,15 El hebr. añade «hasta (contra) la muerte», título corrompido del salmo siguiente.
  6. 48,15 Usando un adagio irónico (vv. 13 y 21), este salmo trata, como los salmos 37 y 73, del problema de la retribución y de la felicidad aparente de los malvados; y lo resuelve conforme a la doctrina tradicional de los Sabios.