Biblia de Jerusalén › Salmos
Salmos 120
Los enemigos de la paz
1 Canción de las subidas
A Yahvé, en mi angustia,
grité y me respondió.*
2 ¡Líbrame, Yahvé, del labio mentiroso,
de la lengua tramposa!
3 ¿Qué te dará y te añadirá,
lengua tramposa?*
4 ¡Flechas afiladas de guerrero
y ascuas de retama!
5 ¡Ay de mí, que vivo en Mésec,
que habito en la tiendas de Quedar!*
6 Harto estoy de vivir
con los que odian la paz.
Notas de la Biblia de Jerusalén 4
- 120,1 Los «cantos de las subidas» (Sal 120-134) eran interpretados probablemente por los peregrinos camino de Jerusalén, ver Sal 84 7+; Is 30 39. Con excepción del Sal 132, están formados por versos «elegíacos» de esticos desiguales, y utilizan a menudo el «ritmo gradual»: las mismas palabras o expresiones se repiten como un eco de un verso a otro, ver aquí vv. 2-3.5.6.7.
- 120,3 Fórmula habitual de un juramento imprecatorio, Rt 1 17+; 1 S 3 17; 14 44; 20 13; 25 22.
- 120,5 País de los moscos, pueblo del Cáucaso, Gn 10 2; Ez 27 13, donde reinará Gog, Ez 38 2. Los árabes de Quedar poblaban el desierto sirio. El poeta toma a Mésec y Quedar como sinónimos de «Bárbaros».
- 120,7 Este salmo, que recuerda a los fieles que Dios los protege, era propio de los peregrinos que subían a Jerusalén por caminos difíciles. Conviene igualmente a los cristianos en camino hacia la Jerusalén celestial.