El NobleCORÁN القرآن الكريم Salmos 115

El único Dios verdadero

1 ¡No a nosotros, Yahvé, no a nosotros,
sino a tu nombre da gloria,
por tu amor y tu lealtad!

2 Que no digan los paganos:
«¿Dónde está tu Dios»?

3 Nuestro Dios está en el cielo,
y hace todo cuanto quiere.

4 Plata y oro son sus ídolos,
obra de la mano del hombre.

5 Tienen boca y no hablan,
tienen ojos y no ven,

6 tienen orejas y no oyen,
tienen nariz y no huelen.

7 Tienen manos y no palpan,
tienen pies y no caminan,
tienen garganta sin voz.

8 ¡Sean como ellos los que los hacen,
los que en ellos ponen su confianza!

9 Casa de Israel, confía en Yahvé,
él es su auxilio y su escudo;

10 casa de Aarón, confía en Yahvé,
él es su auxilio y su escudo;

11 leales a Yahvé, confiad en Yahvé,
él es su auxilio y su escudo.*

12 Yahvé se acuerda y nos bendice:
Bendice a la casa de Israel,
bendice a la casa de Aarón,

13 bendice a los leales a Yahvé,
a todos, pequeños y grandes.

14 ¡Que Yahvé os multiplique,
a vosotros y a vuestros hijos!

15 ¡Benditos seáis de Yahvé,
que hizo el cielo y la tierra!

16 El cielo es el cielo de Yahvé,
la tierra se la ha dado al hombre.

17 Los muertos no alaban a Yahvé,
ninguno de los que bajan al Silencio.

18 Nosotros, los vivos, bendecimos a Yahvé,
desde ahora y por siempre.
¡Aleluya!*

Notas de la Biblia de Jerusalén 3
  1. 115,11 Estas tres categorías se encuentran también en Sal 118 2-4. —«leales a Yahvé», lit. «los que teméis a Yahvé». Aquí se trata de los prosélitos, ver Sal 15 4.
  2. 115,18 «los vivos» griego; omitido por hebr.
  3. 115,18 «Aleluya» según griego; unido por el hebr. al salmo anterior, como en los dos salmos siguientes.