El NobleCORÁN القرآن الكريم Marcos 3

Curación del hombre de la mano paralizada

1 Entró de nuevo en la sinagoga, donde casualmente había un hombre que tenía la mano paralizada.

2 Estaban al acecho a ver si le curaba en sábado, para poder acusarle.

3 Dijo al hombre que tenía la mano seca: «Levántate y ponte ahí en medio.»

4 Luego les preguntó: «¿Es lícito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla?» Pero ellos callaban.

5 Entonces, mirándolos con ira, apenado por su cerrazón de mente, dijo al hombre: «Extiende la mano.» Él extendió su mano y quedó restablecida.

6 En cuanto salieron los fariseos, se confabularon con los herodianos contra él, para ver cómo eliminarlo.*

La muchedumbre sigue a Jesús

7 Jesús se retiró con sus discípulos hacia el mar, y le siguió una gran muchedumbre de Galilea. También de Judea,*

8 de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, de los alrededores de Tiro y Sidón, una gran muchedumbre, al oír lo que hacía, acudió a él.

9 Entonces, a causa de la multitud, dijo a sus discípulos que le prepararan una pequeña barca, para que no le aplastaran.

10 Como había curado a muchos, todos cuantos padecían dolencias se le echaban encima para tocarle.

11 Y los espíritus inmundos, al verle, se arrojaban a sus pies y gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios.»

12 Pero él les mandaba enérgicamente que no le descubrieran.

Institución de los Doce

13 Subió al monte y llamó a los que él quiso. Cuando estuvieron junto a él,

14 creó [un grupo de] Doce, para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar*

15 con poder de expulsar los demonios.

16 Creó a los Doce: a Simón, a quien llamó Pedro;

17 a Santiago el de Zebedeo y a Juan, el hermano de Santiago, a quienes puso por nombre Boanerges, es decir, hijos del trueno;

18 a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo

19 y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.*

Sus parientes le buscan

20 De vuelta a casa, se aglomeró otra vez la muchedumbre, de modo que no podían comer.

21 Sus parientes, al enterarse, fueron a hacerse cargo de él, pues pensaban que estaba fuera de sí.»

Calumnias de los escribas

22 Los escribas que habían bajado de Jerusalén decían: «Está poseído por Beelzebul» y «por el Príncipe de los demonios expulsa los demonios.»

23 Él, llamándolos junto a sí, les decía en parábolas: «¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás?

24 Si un reino está dividido contra sí mismo, ese reino no podrá subsistir.

25 Si una casa está dividida contra sí misma, esa casa no podrá subsistir;

26 y si Satanás se alza contra sí mismo, quedará dividido y no podrá subsistir; habrá llegado su fin.

27 Pero nadie puede entrar en la casa de alguien fuerte y saquear su ajuar, si antes no lo maniata. Sólo entonces podrá saquear su casa.

28 Yo os aseguro que se perdonará todo a los hijos de los hombres, los pecados y las blasfemias, por muchas que éstas sean.

29 Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá perdón nunca; antes bien, será reo de pecado eterno.»

30 (Es que decían que estaba poseído por un espíritu inmundo.)*

El verdadero parentesco de Jesús

31 Llegaron su madre y sus hermanos y, quedándose fuera, mandaron llamarle.

32 Había mucha gente sentada a su alrededor. Le dijeron: «¡Oye!, tu madre, tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan.»

33 Él les respondió: «¿Quién es mi madre y mis hermanos?»

34 Y, mirando a los que estaban sentados en corro, a su alrededor, dijo: «Éstos son mi madre y mis hermanos,

35 pues quien cumpla la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.»

Notas de la Biblia de Jerusalén 5
  1. 3,6 En los herodianos se ha de ver, más que funcionarios propiamente dichos, judíos políticos, incondicionales de la casa de Herodes Antipas, tetrarca de Galilea, ver Lc 3 1+, y con influencia ante él, ver Mt 22 16+.
  2. 3,7 Puntuación incierta. Se puede unir «también de Judea... y Sidón» a lo que precede o a lo que sigue.
  3. 3,14 El número de los nuevos jefes del pueblo elegido debe ser el de doce, como antes las tribus de Israel. Esta cifra quedará restablecida después de la defección de Judas, Hch 1 26, para ser conservada eternamente en el cielo, Mt 19 28p; Ap 21 12-14+.
  4. 3,19 Mc ignora el discurso que refieren Mt 5-7 y Lc 6 20-49, procedente de una fuente particular.
  5. 3,30 Atribuir al demonio lo que es obra del Espíritu Santo es no admitir la luz de la gracia divina y el perdón que se sigue. Esta actitud, por su naturaleza misma, deja a uno fuera de la salvación. Pero la gracia puede cambiar esta actitud, y en tal caso es posible una vuelta a la salvación. Ver nota a 1 23.