El NobleCORÁN القرآن الكريم Jueces 18

Los danitas en busca de territorio

1 Por aquel tiempo no había rey en Israel. Por entonces la tribu de Dan buscaba un territorio donde habitar, pues hasta aquel día no le había tocado heredad entre las tribus de Israel.

2 Los danitas enviaron a cinco hombres de su familia, hombres valientes, de Sorá y Estaol, para recorrer el país y explorarlo. Les dijeron: «Id a explorar esa tierra.» Llegaron a la montaña de Efraín, cerca de la casa de Micá, y pasaron allí la noche.*

3 Como estaban cerca de la casa de Micá, reconocieron la voz del joven levita, y acercándose le preguntaron: «¿Quién te ha traído por acá?, ¿qué haces en este lugar?, ¿qué se te ha perdido aquí?»

4 Él les respondió: «Esto y esto ha hecho por mí Micá. Me ha tomado a sueldo y soy su sacerdote.»

5 Le dijeron: «Consulta, pues, a Dios, para que sepamos si el viaje que estamos haciendo tendrá feliz término.»

6 Les respondió el sacerdote: «Id en paz; el viaje que hacéis está bajo la mirada de Yahvé.»

7 Los cinco hombres partieron y llegaron a Lais. Vieron que las gentes que habitaban allí vivían seguras, según las costumbres de los sidonios, tranquilas y confiadas; que nada faltaba allí de cuanto produce la tierra, que estaban lejos de los sidonios y no tenían relaciones con los arameos.*

8 Volvieron entonces donde sus hermanos, a Sorá y Estaol. Éstos les preguntaron: «¿Qué noticias traéis?»

9 Ellos respondieron: «Preparaos y ataquémosles, porque hemos visto el país y es excelente. ¡Y no os quedéis ahí parados sin decir nada! No dudéis en partir para ir a conquistar aquella tierra.

10 Cuando lleguéis, os encontraréis con un pueblo tranquilo. El país es espacioso y Dios lo ha puesto en nuestras manos; es un lugar en el que no falta nada de lo que puede haber sobre la tierra.»

La migración de los danitas

11 Partieron, pues, de allí, del clan de los danitas, de Sorá y Estaol, seiscientos hombres bien armados.

12 Subieron y acamparon en Quiriat Yearín, en Judá. Por eso, todavía hoy, se llama aquel lugar el Campamento de Dan. Está detrás de Quiriat Yearín.

13 De allí pasaron a la montaña de Efraín y llegaron a la casa de Micá.

14 Los cinco hombres que habían ido a recorrer la tierra, tomaron la palabra y dijeron a sus hermanos: «¿Ya sabéis que aquí, en estas casas, hay un efod, unos terafim, una imagen y un ídolo de metal fundido? Considerad, pues, lo que habéis de hacer.»*

15 Una vez llegados allá, entraron en la casa del joven levita, la casa de Micá, y le dieron el saludo de paz.

16 Los seiscientos hombres danitas con sus armas de guerra se quedaron en el umbral de la puerta.*

17 Los cinco hombres que habían ido a recorrer la tierra subieron, entraron dentro y cogieron la imagen, el efod, los terafim y el ídolo de fundición. Entre tanto el sacerdote estaba en el umbral de la puerta con los seiscientos hombres armados.

18 Aquéllos, pues, entrando en la casa de Micá, cogieron la imagen, el efod, los terafim y el ídolo de fundición. El sacerdote les dijo: «¿Qué estáis haciendo?»

19 «Calla», le contestaron, «pon la mano en la boca y ven con nosotros. Serás para nosotros padre y sacerdote. ¿Prefieres ser sacerdote de la casa de un particular a ser sacerdote de una tribu y de un clan de Israel?»

20 Se alegró con ello el corazón del sacerdote, tomó el efod, los terafim y la imagen y se fue en compañía de la tropa.

21 Reemprendieron el camino colocando en la cabeza a las mujeres, los niños, los rebaños y los objetos preciosos.

22 Estaban ya lejos de la casa de Micá, cuando los hombres de las casas vecinas a la casa de Micá dieron la alarma y salieron en persecución de los danitas.

23 Al avistarlos, les gritaron. Los danitas se volvieron y dijeron a Micá: «¿Qué te pasa para gritar así?»

24 Respondió: «Me habéis quitado a mi dios, el que yo me había hecho, y a mi sacerdote. Vosotros os marcháis, y a mí ¿qué me queda?; y encima me decís: ¿Qué te pasa?»

25 Los danitas le contestaron: «Calla de una vez, no sea que algunos, irritados, caigan sobre vosotros y pierdas tu vida y la de tu familia.»

26 Los danitas siguieron su camino; y Micá, viendo que eran más fuertes, se volvió a su casa.

Toma de Lais. Fundación de Dan y de su santuario

27 Ellos tomaron el dios que Micá había fabricado y el sacerdote que éste tenía, y marcharon contra Lais, pueblo tranquilo y confiado. Pasaron a cuchillo a la población e incendiaron la ciudad.

28 Nadie vino en su ayuda, porque estaba lejos de Sidón y no tenía relaciones con los arameos. Estaba situada en el valle que se extiende hacia Bet Rejob. Reconstruyeron la ciudad, se establecieron en ella

29 y le pusieron el nombre de Dan, en recuerdo de su padre Dan, hijo de Israel. Aunque antiguamente la ciudad se llamaba Lais.

30 Los danitas instalaron para sí la imagen. Jonatán, hijo de Guersón, hijo de Moisés, y después sus hijos, fueron sacerdotes de la tribu de Dan hasta el día de la deportación del país.*

31 Se instalaron la imagen que había hecho Micá y allí permaneció mientras estuvo en Siló, la casa de Dios.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 8
  1. 18,2 El hebr. añade: «de sus confines, hombres», omitido por el griego.
  2. 18,7 «que habitaban» griego; hebreo, en femenino.
  3. 18,7 «que nada faltaba allí», corrección mínima de un texto corrompido. —«los arameos» griego; «el hombre» hebr., como en el v. 28.
  4. 18,14 Hebr. añade «Lais», glosa ausente del griego.
  5. 18,16 «danitas» accidentalmente desplazado al final del v. en el hebr. —El pasaje que sigue, con sus repeticiones, parece indicar dos fuentes: una narra la visita de los cinco emisarios al joven levita, mientras los seiscientos danitas se llevan la imagen tallada, v. 18a; según la otra, los que se apoderan de la imagen son los emisarios, y el sacerdote, que sigue en el umbral con el grueso de la tropa, les interpela, vv. 16-17.18b.
  6. 18,30 Este v. es una adición: a un duplicado de 31a, añade una nota sobre el sacerdocio de este primer santuario danita. Resulta muy probable la descendencia levítica de su primer servidor; ha extrañado a los copistas, que han añadido una n encima de la línea para trasformar el nombre de Moisés (mošeh) en el de Manasés (manašeh). —La deportación aquí mencionada es la que siguió a la campaña de Teglatfalasar, el 734.
  7. 18,31 El final del v., en desacuerdo con el v. 30, es otra adición que toma como referencia el cierre del santuario de Siló, después de la captura del arca en la época de Samuel, 1 S 4.
  8. 18,31 Un redactor postexílico combinó aquí dos tradiciones, cuya dualidad aparece claramente en los caps. 20-21; una está relacionada con el santuario de Mispá, la otra con el de Betel. Esto explica los dos relatos de la derrota de Benjamín y de la caída de Guibeá (comparar, por ejemplo, 20 30-32 y 36b-44) y los dos medios para asegurar la supervivencia de la tribu de Benjamín, 21 1-12.15-23.