El NobleCORÁN القرآن الكريم Jueces 17

El Santuario privado de Micá

1 Había en la montaña de Efraín un hombre llamado Mikayehú.*

2 En cierta ocasión dijo a su madre: «Los mil cien siclos de plata que te quitaron y por los que lanzaste una maldición, incluso oí que dijiste… esa plata la tengo yo; yo la robé.» Su madre respondió: «Que mi hijo sea bendito de Yahvé.»*

3 Y él le devolvió los mil cien siclos de plata. Su madre dijo: «Yo había consagrado solemne y espontáneamente, por mi hijo, esta plata a Yahvé, para hacer con ella una imagen y un ídolo de fundición, pero ahora te la devuelvo.»

4 Pero él restituyó la plata a su madre.
Su madre tomó doscientos siclos de plata y los entregó al fundidor. Éste le hizo una imagen (y un ídolo de metal fundido) que quedó en casa de Mikayehú.*

5 Este hombre, Micá, que tenía un santuario, hizo un efod y unos terafim e invistió a uno de sus hijos, que vino a ser su sacerdote.*

6 En aquel tiempo no había rey en Israel y hacía cada uno lo que le parecía bien.

7 Había un joven de Belén de Judá, del clan de Judá, que era levita y residía allí como forastero.*

8 Este hombre dejó la ciudad de Belén de Judá para ir a residir donde pudiera. Haciendo su camino llegó a la montaña de Efraín, a la casa de Micá.

9 Micá le preguntó: «¿De dónde vienes?» Le respondió: «Soy un levita de Belén de Judá. Vengo de paso para residir donde pueda.»

10 Micá le dijo: «Quédate en mi casa, y serás para mí un padre y un sacerdote. Te daré diez siclos de plata al año, más el vestido y la comida.»*

11 El levita accedió a quedarse en casa de aquel hombre, y el joven fue para él como uno de sus hijos.

12 Micá invistió al levita; el joven fue su sacerdote y se quedó en casa de Micá.

13 Y Micá pensó: «Ahora sé que Yahvé me favorecerá, porque tengo a este levita como sacerdote.»*

Notas de la Biblia de Jerusalén 7
  1. 17,1 Mikayehu: «¿Quién como Yahvé?», que luego siempre es abreviado en Micá.
  2. 17,2 Siendo las palabras de una maldición eficaces por sí mismas, no se repiten, y su acción se contrarresta con la bendición que sigue, y quizá con la consagración de una parte de la plata. —Los vv. 2-3, traducidos literalmente, siguen siendo bastante oscuros.
  3. 17,4 Se puede pensar que se trata de un solo ídolo, ver 18 20.30.31, en madera tallada, recubierta de plata, y la distinción en 18 17 y 18 sería redaccional. Es posible que uno de los dos haya sido añadido según Dt 27 15. —Es el único ejemplo claro de una imagen cultual de Yahvé, en contra de la ley del Decálogo varias veces repetida, ver Ex 20 4. Sin embargo no se la condena, como tampoco el efod y los terafim, v. 5, que en el Yahvismo oficial vendrán a ser objetos sospechosos.
  4. 17,5 Conforme al uso antiguo que autorizaba a los jefes de clan y de familia a ejercer personalmente el oficio de sacerdote y a elegir sus sacerdotes. Sin embargo, el conjunto del relato muestra que se reconocía la situación de privilegio de los levitas.
  5. 17,7 Si no se admite que «levita» es aquí nombre de función y que no designa a un miembro de la tribu sacerdotal, a lo cual contradice 18 30, el joven no puede ser a la vez levita y miembro del clan de Judá. Pero puede vivir en Belén como «forastero residente», ver Ex 12 48+.
  6. 17,10 El hebr. añade: «el levita fue», duplicado de las dos primeras palabras del v. siguiente.
  7. 17,13 Los danitas que residieron algún tiempo en la región de Sorá y Estaol, ver 13 2+, no pudieron mantenerse en ella, ver Jos 19 40+, y fueron expulsados por los amorreos, según Jc 1 34-35. Una exploración que recuerda la de Caleb a partir de Cades, Nm 13, precede a su migración hacia el norte. La fecha es dudosa. La ausencia de mención de los filisteos, aquí y en 1 34-35, indicaría el comienzo mismo del período de los Jueces; además, el puesto que Dan ocupa junto a Aser en el cántico de Débora, 5 17, parece indicar que ya se encuentra establecido en el norte. Pero este argumento no es seguro, y la facilidad de la migración se explicaría mejor después de la victoria de Débora y Barac. —Tenemos aquí un nuevo ejemplo de acción individual de una tribu, ver Jc 1, y una prueba de que los movimientos de las tribus prosiguieron después de la muerte de Josué. Comparar la media tribu de Manasés, Nm 32 1+.