El NobleCORÁN القرآن الكريم Josué 14

Introducción

1 Esto es lo que recibieron como heredad los israelitas en el país de Canaán, lo que les repartieron como heredad el sacerdote Eleazar y Josué, hijo de Nun, y los cabezas de familia de las tribus de Israel.

2 El reparto para las nueve tribus de Israel y la media tribu se hizo a suertes, como Yahvé había ordenado por medio de Moisés.

3 Porque Moisés había dado ya su heredad a las dos tribus y media de Transjordania, sin dar a los levitas heredad entre ellas.

4 Pues los hijos de José vinieron a formar dos tribus: Manasés y Efraín, pero a los levitas no se les dio ninguna parte en el territorio, sino sólo ciudades para residir, con los pastos correspondientes para sus ganados y su hacienda.

5 A la hora de repartir la tierra, los israelitas hicieron como Yahvé había mandado a Moisés.*

La parte de Caleb

6 Se acercaron los hombres de Judá a Josué en Guilgal, y Caleb, hijo de Jefoné el quenizita, le dijo: «Ya sabes lo que le dijo Yahvé a Moisés, el hombre de Dios, de ti y de mí en Cades Barnea.

7 Cuarenta años tenía yo cuando Moisés, siervo de Yahvé, me envió de Cades Barnea a explorar esta tierra y yo le di un informe con toda sinceridad.

8 Los hermanos que habían subido conmigo desanimaron al pueblo, pero yo me mantuve fiel a Yahvé mi Dios.

9 Aquel día Moisés hizo este juramento: ‘Te juro que la tierra que ha hollado tu pie será heredad tuya y de tus hijos para siempre, porque has sido fiel a Yahvé mi Dios’.

10 Ya ves cómo Yahvé me ha conservado con vida, según lo prometió. Hace cuarenta y cinco años que Yahvé le dijo esto a Moisés, cuando Israel iba por el desierto, y ahora tengo ochenta y cinco años.

11 Todavía estoy tan fuerte como el día en que Moisés me envió. Conservo todo mi vigor de entonces para combatir y para ir de un lado a otro.

12 Dame ya esta montaña que me prometió Yahvé aquel día. Ya entonces supiste que hay en ella anaquitas y ciudades grandes y fuertes. Si Yahvé está conmigo, los expulsaré, como me prometió Yahvé.»

13 Josué bendijo a Caleb, hijo de Jefoné, y le dio Hebrón por heredad.

14 Por eso Hebrón sigue siendo hasta el día de hoy heredad de Caleb, hijo de Jefoné el quenizita, por haber sido fiel a Yahvé, Dios de Israel.

15 El nombre primitivo de Hebrón era Quiriat Arbá. Arbá era el hombre más alto entre los anaquitas.
Y, acabada la guerra, el país quedó en paz.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 3
  1. 14,5 Caleb es quenizita, vv. 6 y 14 y, por tanto, no israelita, ver Nm 24 21+. Su clan, originario del sur de Palestina, está emparentado con los edomitas, ver Gn 36 11; entró en relaciones con Israel, y especialmente con Judá, desde la estancia en Cades, Nm 13-14. Ocupó la región de Hebrón, aquí y 15 13-19; Jc 1 12-15, cerca de la cual se encuentra «el Negueb de Caleb», 1 S 30 14. Los calebitas fueron finalmente asimilados por Judá, ver las genealogías de las Crónicas, 1 Cro 2 18s.42s; 4 11s, y Jos 15 13+.
  2. 14,15 Quiriat Arbá, ver Gn 23 2; 35 27; Jc 1 10, etc., significa «ciudad de los cuatro»: ya sea los cuatro barrios de la ciudad, ya los cuatro clanes que la habitaban: Anac, antepasado epónimo de los «Anaquitas» y sus tres hijos, ver 15 14; Dt 2 10+. Aquí Arbá se ha convertido en nombre de persona.
  3. 14,15 Los límites sur, este y oeste de Judá son en realidad los del país de Canaán: el límite norte, que es el más detallado, representa la frontera de Judá en la época de David. Tiene en cuenta la situación particular de Jerusalén y la permanencia de los enclaves cananeos. Su prolongación hasta el mar es teórica.