El NobleCORÁN القرآن الكريم Jonás 2

Jonás salvado

1 Yahvé hizo que un gran pez se tragase a Jonás, y Jonás estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches.*

2 Jonás oró a Yahvé su Dios desde el vientre del pez,

3 diciendo:
En mi angustia clamé a Yahvé
y él me respondió;
desde el seno del abismo grité
y tú me escuchaste.*

4 Me habías arrojado a lo más hondo
en el corazón del mar;
la corriente me arrastraba:
todo tu oleaje me arrollaba.

5 Yo me dije: ¡Me has arrojado
de tu presencia!
¿Cuándo volveré a contemplar
tu santo templo?

6 Las aguas me asfixiaban el aliento,
el abismo me envolvía,
las algas enredaban mi cabeza.

7 Bajé hasta los cimientos de los montes,
la tierra se cerró para siempre sobre mí.
Pero tú sacaste mi vida de la tumba,
Yahvé, Dios mío.*

8 Cuando mi aliento desfallecía,
me acordé de Yahvé
y mi oración llegó hasta ti,
hasta tu santo templo.

9 Los que adoran falsos ídolos
traicionan su lealtad.

10 Yo, en cambio,
en tono de acción de gracias
te ofreceré sacrificios
y cumpliré los votos que te hice.
¡La salvación viene de Yahvé!

11 Entonces Yahvé ordenó al pez que vomitase a Jonás en tierra firme.

Notas de la Biblia de Jerusalén 3
  1. 2,1 Sobre este pez, y más en general sobre los prodigios acumulados por el autor de Jonás, véase la Introducción a los profetas.
  2. 2,3 Este cántico, mosaico de citas de diversos salmos, tiene la estructura habitual de los salmos de acción de gracias: evocación de las angustias pasadas, relato de la liberación. Los salmistas equiparan los grandes peligros a la muerte, y la liberación a una resurrección; también aquí: ver vv. 6.7.8. El mar, enemigo de Dios en los orígenes, ver Jb 7 12 +, es considerado, o como el Reino de la muerte o al menos como el camino que lleva a ella. De ahí las expresiones tan fuertes del cántico de Jonás, que permitieron al mismo Jesús, Mt 12 40; Lc 11 30, presentar la aventura de Jonás como la figura de su propia estancia por tres días «en el corazón de la tierra» (el abismo, más bien que la tumba, ver Jon 2 2-3). El Reino de la muerte aparece entonces como un monstruo voraz, que no puede retener a Jesús y lo arroja el día de la resurrección. La analogía entre el bautismo del cristiano y la resurrección de Cristo ha llevado a utilizar en el mismo sentido la figura de Jonás en la tipología bautismal.
  3. 2,7 «Los cimientos de los montes» designan sin duda el fondo del mar (sobre el cual se creía descansaba la tierra).