Biblia de Jerusalén › Joel
Joel 3
1 «Después de esto
yo derramaré mi espíritu sobre todo mortal
y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas,
vuestros ancianos tendrán sueños,
vuestros jóvenes verán visiones.
2 Y hasta sobre siervos y siervas
derramaré mi espíritu en aquellos días.*
3 Y realizaré prodigios
en el cielo y en la tierra,
sangre, fuego y columnas de humo.»*
4 El sol se convertirá en tinieblas
y la luna en sangre,
ante la llegada del Día de Yahvé,
grande y terrible.
5 Y todos los que invoquen
el nombre de Yahvé se salvarán,
porque en el monte Sión y en Jerusalén
habrá una escapatoria,
como ha dicho Yahvé;
y entre los supervivientes
estarán los que llame Yahvé.*
Notas de la Biblia de Jerusalén 3
- 3,2 El espíritu de Dios es derramado sobre todos, sin distinción de clases, según el deseo de Moisés, Nm 11 29. Es a la vez el espíritu de profecía, caracterizado aquí por los sueños y las visiones, ver Nm 12 6, y la causa de una renovación interior, ver Ez 11 19-20; 36 26-27.
- 3,3 Anunciadores del juicio final, en el Día de Yahvé, ver 1 15; 2 1-2.10; Am 8 9+.
- 3,5 La restauración de Israel implica el castigo de los pueblos que le han causado daño, ver Ab 15-21. El Día de Yahvé concierne ahora a las naciones enemigas. Como los caps. precedentes, éste intercala las palabras de Yahvé, 1-8.2-13.17 (¿21a) en las del profeta, 9-11.14-16.18-20.21b.