El NobleCORÁN القرآن الكريم Joel 1

1 Palabra de Yahvé que fue dirigida a Joel, hijo de Petuel.

Lamentación por la ruina del país

2 ¡Escuchad esto, ancianos,
prestad oído, todos los habitantes del país!
¿Sucedió algo semejante en vuestro tiempo,
o en tiempo de vuestros antepasados?

3 Contádselo a vuestros hijos,
vuestros hijos a sus hijos,
y sus hijos a la siguiente generación.

4 Lo que dejó la oruga
lo devoró la langosta,
lo que dejó la langosta
lo devoró el pulgón,
lo que dejó el pulgón
lo devoró el saltamontes.*

5 ¡Despertad, borrachos, y llorad,
gemid todos los bebedores de vino
por el mosto que os quitan de la boca!

6 Porque un pueblo invade mi tierra,
poderoso e incalculable:
sus dientes son dientes de león,
y tiene mandíbulas de leona.

7 Va dejando mi viña desolada
y mi higuera destrozada:
la ha pelado del todo, la ha arrancado
y sus ramas quedan desnudas.

8 ¡Suspira tú, como doncella vestida de luto
por el esposo de su juventud!*

9 Ofrenda y libación han cesado
en el templo de Yahvé.
Están de duelo los sacerdotes,
los ministros de Yahvé.*

10 El campo está arrasado,
la tierra está de luto,
porque se ha perdido el grano,
se ha secado el mosto,
y se ha agotado el aceite.

11 ¡Consternaos, labradores;
lamentaos, viñadores,
por el trigo y la cebada;
porque se ha perdido
la cosecha del campo!

12 La viña está seca,
la higuera marchita,
y granado, palmera y manzano:
todos los árboles del campo están secos.
¡Se ha secado la alegría entre los hombres!

Invitación a la penitencia y a la oración

13 ¡Vestíos de luto, sacerdotes,
lamentaos, ministros del altar;
venid, pasad la noche en duelo,
ministros de mi Dios,
porque al templo de vuestro Dios
se le han negado
ofrenda y libación!*

14 Promulgad un ayuno,
convocad la asamblea,
reuníos, ancianos
y todos los habitantes del país,
en el templo de Yahvé, vuestro Dios,
y clamad a Yahvé:*

15 «¡Ay, aquel Día!
¡Está cerca el Día de Yahvé!
Ya llega como devastación del Todopoderoso»*

16 ¿No han sido arrancados ante nuestros ojos
la comida, la alegría y el júbilo
del templo de nuestro Dios?

17 Se han secado las semillas
bajo los terrones;
los graneros han sido devastados
y los silos arruinados,
porque falta el grano.*

18 ¡Cómo muge el ganado,
cómo vagan sin rumbo las vacadas,
porque no tienen pastos!
¡Hasta los rebaños de ovejas lo pagan!

19 A ti clamo, Yahvé,
porque el fuego ha devorado
los pastos de la estepa,
las llamas han abrasado
todos los árboles del campo.*

20 Hasta las bestias del campo
jadean tras de ti,
porque están secos los cauces de agua,
y el fuego ha devorado
los pastos de la estepa.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 10
  1. 1,4 Se trata de una invasión de langostas. Cuatro términos las designan aquí; el más usado para «langosta» en general es ’arbeh. Se discute el sentido de los otros tres. Designan o especies distintas de langostas, o más bien las fases sucesivamente: larva (yeleq), ninfa (ḥasîl) y el insecto joven (gãzãm).
  2. 1,8 El profeta se dirige a la comunidad.
  3. 1,9 La ofrenda, ver Lv 2, y la libación cotidianas consistían en productos de la tierra: harina, vino, aceite, ver Ex 29 38-42; Nm 28 3-8.
  4. 1,13 Los textos que siguen se utilizan en la liturgia cristiana de Cuaresma.
  5. 1,13 Al Templo. Ver 2 17.
  6. 1,14 Lit. «santificad». Idénticos llamamientos a la penitencia y a la oración en 2 12-13.15-17; ver Jon 3 5-9. El interés que Joel concede a estas manifestaciones religiosas así como a los elementos del culto, 1 9.13.16; 2 14, ofrece vivo contraste con la actitud de Amós, Oseas, Miqueas y Jeremías, ver Am 5 21+. Joel, por lo demás, también piensa en la conversión del corazón, 2 13.
  7. 1,15 Juego de palabras entre «devastación» (šôd) y el nombre divino Šadday, ver Gn 17 1+. La plaga de langosta anuncia el «Día de Yahvé», día terrible, ver 2 1-2.11; Am 5 18+, aunque en el contexto de Jl 3-4, ver Ab 15, incluye el triunfo final de Israel.
  8. 1,17 Sentido dudoso: tres de las cuatro palabras hebreas de esta frase no aparecen más que aquí.
  9. 1,19 El fuego, ver 2 3, y las llamas: imágenes de la sequía, ver Am 7 4.
  10. 1,20 Los vv. 1-11 prosiguen, en la perspectiva del Día de Yahvé, 1 15, la descripción de la invasión de la langosta, bajo la imagen de un ejército cuyo ataque es irresistible.