1 El hombre en la tierra cumple un servicio,
vida de mercenario es su vida;*
2 como esclavo, suspira por la sombra,
como jornalero, aguarda su soldada.
3 También yo comparto meses baldíos,
noches de agobio me tocan en suerte.
4 Al acostarme pienso: «¿Cuándo llegará el día?»,
y al levantarme: «¿Cuándo se hará de noche?
Me harto de pesadillas hasta el alba.*
5 Me cubren la carne gusanos y costras,
la piel se me agrieta y supura.
6 Mis días corren más que la lanzadera,
se consumen sin nada de esperanza.
7 Recuerda: mi vida es sólo un soplo,
mis ojos ya no verán la dicha.*
8 Seré invisible a cualquier mirada,
te fijarás en mí, pero no estaré.
9 Como nube que se esfuma y pasa,
el que baja al Seol ya no sube.*
10 No vuelve ya a su casa,
ya no lo reconoce su morada.
11 Por eso no contendré mi lengua,
hablaré llevado por la angustia,
me quejaré repleto de amargura.
12 ¿Soy yo el Mar o el Dragón
para que me pongas un guardián?*
13 Si pienso: «Mi lecho me consolará,
compartirá mi cama mi llanto»,
14 me aterras entonces con sueños,
me espantas después con visiones.
15 Preferiría morir estrangulado:
¡antes la muerte que mis dolores!*
16 Me da igual, no he de vivir para siempre;
déjame en paz, mis días son un soplo.
17 ¿Qué es el hombre para darle importancia,
para que pongas en él tu interés,*
18 para que lo inspecciones cada mañana
y a cada instante lo pongas a prueba?
19 ¿Dejarás alguna vez de mirarme?,
¿me darás tiempo a tragar saliva?
20 Si he pecado, ¿en qué te afecta,
Centinela de los hombres?
¿Por qué convertirme en blanco?
¿Por qué te sirvo de carga?*
21 ¿Por qué no olvidas mi ofensa,
pasas por alto mi culpa,
si pronto yaceré en tierra
y no estaré aunque me busques?*
Notas de la Biblia de Jerusalén 12
- 7,1 En el sentido de servicio militar, ver 14 14, a la vez lucha y servidumbre. El griego traduce «prueba»; Vulg. militia.
- 7,1 El mercenario, pagado diariamente, Dt 24 15; Mt 20 8, se fatiga cada día por los demás, de la mañana hasta la noche. Igualmente el esclavo, Lv 25 39-40.
- 7,4 «el día» griego; omitido por hebr. — «¿cuándo se hará de noche?» mî yittēn ‘ereb corr.; hebr. middad ‘ereb ininteligible.
- 7,7 Solidario con la humanidad que sufre y resignado a morir, Job esboza una oración para pedir a Dios algunos instantes de paz antes de su muerte.
- 7,9 Según la opinión corriente, que el autor parece compartir aquí y en 10 21; 14 7-22; 16 22, ver 2 S 12 23; Sal 88 11, etc., es imposible retornar del Seol. Ver Nm 16 33+.
- 7,12 Según las cosmogonías babilónicas, Tiamat (la Mar), después de haber contribuido al nacimiento de los dioses, había sido vencida y subyugada por uno de ellos. La imaginación popular o poética, siguiendo estas mismas imágenes, atribuía a Yahvé esta victoria, anterior a la organización del Caos, y se lo figuraba como teniendo siempre sometidos al Mar y a los Monstruos, sus huéspedes. Ver 3 8+; 9 13; 26 12; 40 25s; Sal 65 8; 74 13-14; 77 17; 89 10-11; 93 3-4; 104 7.26; 107 29; 148 7; Is 27 1; 51 9.
- 7,15 A diferencia del «hastiado de la vida» egipcio, Job no piensa en el suicidio. Es además un acto sólo mencionado excepcionalmente en el AT, ver 2 S 17 23+.
- 7,15 «mis dolores» ‘aṣṣebôtay corr.; «mis huesos» ‘aṣmôtay hebr.
- 7,17 El autor parece repetir con amarga ironía expresiones del Sal 8. La solicitud de Dios por el hombre se convierte aquí en una exigente vigilancia. El autor del Sal 139 veía en ello un motivo de confianza. Job, por su parte, se siente tratado como enemigo por Dios, que le observa. Debatiéndose con una noción jurídica de la religión y del pecado, busca a tientas al Dios de la misericordia, v. 21.
- 7,20 El pecado no puede alcanzar a Dios.
- 7,20 «te sirvo» griego; «me sirvo» hebr.
- 7,21 Estas últimas palabras, inesperadas, vuelven a presentar la imagen de un Dios misteriosamente inclinado hacia el hombre.