El NobleCORÁN القرآن الكريم Hechos 28

En Malta

1 Una vez a salvo, pudimos saber que la isla se llamaba Malta.

2 Los nativos nos mostraron una humanidad poco común; encendieron una hoguera e hicieron que nos acercáramos todos para resguardarnos de la lluvia que caía y del frío.

3 Pablo había reunido una brazada de ramas secas; pero, al ponerla sobre la hoguera, una víbora, que salía huyendo del calor, le mordió en la mano.

4 Los nativos, cuando vieron el animal colgado de su mano, comentaban entre sí: «Este hombre es seguramente un asesino. Ha escapado del mar, pero la justicia divina no le permite vivir.»*

5 Pero Pablo sacudió el animal sobre el fuego y no sufrió daño alguno.

6 Ellos estaban esperando, pensando que se hincharía o que caería muerto de repente; pero, después de esperar largo tiempo y viendo que no le ocurría nada anormal, cambiaron de parecer y empezaron a decir que era un dios.

7 En las cercanías de aquel lugar tenía unas propiedades el principal de la isla, un tal Publio, que nos recibió y nos dio amablemente hospedaje durante tres días.

8 Precisamente el padre de Publio se hallaba en cama atacado de fiebres y disentería. Pablo entró a verlo, hizo oración, le impuso las manos y lo curó.

9 Después de este suceso, los otros enfermos de la isla acudían y eran curados.

10 Tuvieron para con nosotros toda suerte de consideraciones, y a nuestra partida nos proveyeron de lo necesario.

De Malta a Roma

11 Transcurridos tres meses, nos hicimos a la mar en una nave alejandrina que había invernado en la isla y llevaba por enseña los Dióscuros.

12 Arribamos a Siracusa y permanecimos allí tres días.

13 Desde allí, costeando, llegamos a Regio. Al día siguiente se levantó el viento del sur, y al cabo de dos días llegamos a Pozzuoli.*

14 Encontramos allí a algunos hermanos, que nos rogaron que permaneciéramos con ellos siete días. Y así llegamos a Roma.

15 Los hermanos, informados de nuestra llegada, salieron a nuestro encuentro hasta el Foro Apio y Tres Tabernas. Pablo, al verlos, dio gracias a Dios y cobró ánimos.

16 Cuando entramos en Roma, se le permitió a Pablo permanecer en una casa particular con el soldado que lo custodiaba.*

Entrevista de Pablo con los judíos de Roma

17 Tres días después, convocó a los principales judíos. Una vez reunidos, les dijo: «Hermanos, yo, sin haber hecho nada contra nuestro pueblo ni contra las costumbres de nuestros antepasados, fui entregado preso en Jerusalén en manos de los romanos,

18 quienes, después de haberme interrogado, querían dejarme en libertad, porque no había motivos para darme muerte.

19 Pero como los judíos se oponían, me vi forzado a apelar al César, sin pretender con eso acusar a los de mi nación.*

20 Por este motivo os llamé para veros y hablaros, pues precisamente por la esperanza de Israel llevo encima estas cadenas.»

21 Ellos le respondieron: «Nosotros no hemos recibido de Judea ninguna carta que nos hable de ti, ni ninguno de los hermanos llegados aquí nos ha referido o hablado nada malo de ti.*

22 Pero deseamos que nos digas personalmente lo que piensas, pues lo único que sabemos de esa secta es que en todas partes encuentra oposición.»*

Declaración de Pablo a los judíos de Roma

23 Le señalaron un día y vinieron en mayor número adonde se hospedaba. Él les iba exponiendo el Reino de Dios, les hablaba de Jesús e intentaba convencerles, basándose en la Ley de Moisés y en los Profetas, desde la mañana hasta la tarde.

24 Unos creían lo que decía; otros, en cambio, permanecían incrédulos.

25 Cuando, en desacuerdo entre sí mismos, ya se despedían, Pablo dijo esta sola cosa: «Con razón habló el Espíritu Santo a vuestros antepasados por medio del profeta Isaías:*

26 Ve a encontrar a este pueblo y dile:
Escucharéis bien, pero no entenderéis,
miraréis bien, pero no veréis.

27 Porque se ha embotado el corazón de este pueblo,
han hecho duros sus oídos, y sus ojos han cerrado;
no sea que vean con sus ojos,
y con sus oídos oigan,
y con su corazón entiendan y se conviertan,
y yo los cure.

28 «Sabed, pues, que esta salvación de Dios ha sido ofrecida a los gentiles. Ellos sí que la escucharán.»*

Epílogo

30 Pablo permaneció dos años enteros en una casa que había alquilado, y recibía a todos los que acudían a él.*

31 Predicaba el Reino de Dios y enseñaba lo referente al Señor Jesucristo con toda valentía, sin estorbo alguno.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 12
  1. 28,4 Dikê, la justicia divina personificada.
  2. 28,13 Pozzuoli, en el golfo de Nápoles. Había ya, en este importante puerto, una colonia cristiana.
  3. 28,16 Texto occ. (adoptado por la recensión antioquena): «Cuando entramos en Roma, el centurión entregó los presos al estratopedarca. Se le permitió a Pablo alojarse fuera del campo (del pretorio)». Estos informes complementarios corresponden a lo que en efecto debió de ocurrir. Es el régimen de favor de la «custodia militaris»: el preso toma un alojamiento para él, pero ha de tener siempre el brazo derecho atado por una cadena al brazo izquierdo de un soldado que le custodia.
  4. 28,16 Pablo quiso regularizar su situación lo más rápidamente posible con respecto a los judíos de Roma. Va a hacer un resumen de su proceso y protestar por última vez de su fidelidad al Judaísmo.
  5. 28,19 Adic. occ.: «sino únicamente con el deseo de eludir la muerte».
  6. 28,21 Respuesta prudentemente circunspecta.
  7. 28,22 Aun en Roma, Pablo dirige en primer lugar su mensaje evangélico a los judíos, ver 13 5 +. El resumen de su predicación a los judíos de Roma debe compararse con el discurso inaugural de Antioquía de Pisidia, 13 15-41.
  8. 28,25 Esta declaración, paralela a la que sigue al discurso de Antioquía, 13 46-47, constituye la conclusión de los Hechos y nos da su clave, ver 13 41 +. También evoca las perspectivas abiertas con el final del discurso de Jesús en Nazaret, Lc 4 23-27, y con las últimas palabras de Jesús a los apóstoles, Lc 24 47. El texto de Is 6 9-10 (LXX) aparece también en Mt 13 14-15 (ver Mc 4 12p) y, parcialmente, en Jn 12 40. El tema y el texto eran muy familiares al cristianismo primitivo.
  9. 28,28 El texto occ. (seguido por la recensión antioquena) añade el v. 29: «Cuando hubo dicho esto, los judíos se fueron, discutiendo vivamente entre sí».
  10. 28,28 Con la llegada de Pablo a Roma termina un programa de evangelización, ver Lc 24 47. Hch 1 8+ se presenta como el punto de partida de una nueva expansión del Cristianismo. Lucas había concluido su evangelio abriéndolo a la perspectiva de la misión de los apóstoles; del mismo modo concluye el libro de los Hechos abriéndolo al futuro.
  11. 28,30 El NT no indica de manera clara qué sucedió después de este período. Se supone generalmente que Pablo fue puesto en libertad, quizá a raíz de uno de los gestos de clemencia que en Nerón no eran raros. En este caso podría haber realizado su deseo de llegar hasta España (ver Rm 15 24). Una buena tradición sostiene que culminó su martirio en Roma bajo Nerón el 64 o el 67.
  12. 28,31 Adic. occ.: «diciendo que es él, Jesús, el Hijo de Dios, por quien el mundo entero ha de ser juzgado», ver 17 31.