El NobleCORÁN القرآن الكريم Hechos 15

Controversia en Antioquía

1 Bajaron algunos de Judea que adoctrinaban así a los hermanos: «Si no os circuncidáis conforme a la costumbre mosaica, no podéis salvaros.»*

2 Esto fue ocasión de una acalorada discusión de Pablo y Bernabé contra ellos. Así que decidieron que Pablo y Bernabé y algunos más de ellos subieran a Jerusalén, adonde los apóstoles y presbíteros, para tratar esta cuestión.*

3 Enviados así por la iglesia, fueron atravesando Fenicia y Samaría, contando al detalle la conversión de los gentiles y produciendo gran alegría en todos los hermanos.*

4 Llegados a Jerusalén, fueron recibidos por la iglesia y por los apóstoles y presbíteros, y contaron cuanto Dios había hecho juntamente con ellos.

Controversia en Jerusalén

5 Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían abrazado la fe, se levantaron para decir que era necesario circuncidar a los gentiles y mandarles guardar la Ley de Moisés.*

6 Se reunieron entonces los apóstoles y presbíteros para tratar este asunto.*

7 Después de una larga discusión, Pedro se levantó y les dijo:
«Hermanos, vosotros sabéis que ya desde los primeros días me eligió Dios entre vosotros para que por mi boca oyesen los gentiles la palabra de la Buena Nueva y creyeran.*

Discurso de Pedro

8 Y Dios, que conoce el interior de las personas, dio testimonio en su favor comunicándoles el Espíritu Santo, como a nosotros.

9 Y no hizo distinción alguna entre ellos y nosotros, pues purificó sus corazones con la fe.*

10 ¿Por qué, pues, ahora tentáis a Dios imponiendo sobre el cuello de los discípulos un yugo que ni nuestros antepasados ni nosotros pudimos sobrellevar?*

11 Nosotros creemos más bien que nos salvamos por la gracia del Señor Jesús, del mismo modo que ellos.»*

12 Toda la asamblea calló entonces para escuchar a Bernabé y a Pablo contar todos los signos y prodigios que Dios había realizado por medio de ellos entre los gentiles.*

Discurso de Santiago

13 Cuando terminaron de hablar, tomó Santiago la palabra: «Hermanos, escuchadme.*

14 Simeón ha referido cómo Dios intervino por primera vez para procurarse entre los gentiles un pueblo que honrase su Nombre.*

15 Con esto concuerdan los oráculos de los Profetas, según está escrito:*

16 «Después de esto volveré
y reconstruiré la tienda de David que está caída;
reconstruiré sus ruinas,
y la volveré a levantar.

17 Para que el resto de los hombres
busque al Señor,
y todas las naciones
que han sido consagradas a mi nombre,
dice el Señor, que hace*

18 que estas cosas sean conocidas desde antiguo.*

19 «Por esto, juzgo yo que no se debe molestar a los gentiles que se conviertan a Dios.*

20 Les diremos por escrito que se abstengan de lo que ha sido contaminado por los ídolos, de la impureza, de los animales estrangulados y de la sangre.*

21 Todas las ciudades tienen ya desde antaño personas que predican lo que dijo Moisés, cuando se leen las Escrituras cada sábado en las sinagogas.»

La carta apostólica

22 Entonces decidieron los apóstoles y presbíteros, de acuerdo con toda la iglesia, elegir de entre ellos algunos hombres y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Enviaron en concreto a Judas, llamado Barsabás, y a Silas, que eran dirigentes entre los hermanos.*

23 Por su medio les enviaron esta carta:
«Los apóstoles y los presbíteros hermanos saludan a los hermanos venidos de la gentilidad que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia.

24 Habiendo sabido que algunos de entre nosotros, sin mandato nuestro, os han perturbado con sus palabras, trastornando vuestros ánimos,

25 hemos decidido de común acuerdo elegir algunos hombres y enviarlos a vosotros, juntamente con nuestros queridos Bernabé y Pablo,

26 hombres que han entregado su vida a la causa de nuestro Señor Jesucristo.

27 Enviamos, pues, a Judas y Silas, quienes os expondrán esto mismo de viva voz:

28 Que hemos decidido el Espíritu Santo y nosotros no imponeros más cargas que éstas indispensables:

29 abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, de la sangre, de los animales estrangulados y de la impureza. Haréis bien en guardaros de estas cosas. Adiós.»*

Los delegados en Antioquía

30 Ellos, después de despedirse, bajaron a Antioquía, reunieron la asamblea y entregaron la carta.

31 La leyeron y se llenaron de alegría al recibir aquel aliento.

32 Judas y Silas, que eran también profetas, exhortaron con un largo discurso a los hermanos y los confortaron.

33 Pasado algún tiempo, fueron despedidos en paz por los hermanos, para que volviesen junto a los que los habían enviado. [34]*

35 Pablo y Bernabé se quedaron en Antioquía enseñando y anunciando, en compañía de otros muchos, la Buena Nueva, la palabra del Señor.

Pablo se separa de Bernabé y toma por compañero a Silas

36 Al cabo de algunos días, dijo Pablo a Bernabé: «Volvamos ya a ver cómo les va a los hermanos en todas aquellas ciudades en que anunciamos la palabra del Señor.»

37 Bernabé quería llevar también con ellos a Juan, llamado Marcos.

38 Pablo, en cambio, pensaba que no debían llevar consigo al que se había separado de ellos en Panfilia y no les había acompañado en su tarea.

39 Se produjo entonces una tirantez tal que acabaron por separarse el uno del otro: Bernabé tomó consigo a Marcos y se embarcó rumbo a Chipre.*

40 Por su parte, Pablo eligió como compañero a Silas y partió, encomendado por los hermanos a la gracia de Dios.*

En Licaonia. Pablo toma por compañero a Timoteo

41 Pablo recorrió Siria y Cilicia consolidando las iglesias.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 29
  1. 15,1 Ga 2 12 les designa como «algunos del grupo de Santiago».
  2. 15,2 Var.: «Después de una agitación y una no pequeña discusión sostenida con ellos por Pablo y Bernabé —porque Pablo decía insistentemente que debían permanecer como cuando habían abrazado la fe—, los que habían venido de Jerusalén les mandaron a ellos y algunos otros subir a Jerusalén adonde los apóstoles y presbíteros, para ser allí juzgados ante ellos acerca de este litigio».
  3. 15,2 Ga 2 12 nombra a Tito, que era originario de la gentilidad.
  4. 15,2 A los apóstoles, de quienes no se trata ni en 11 30 ni en 21 18, se les menciona aquí conjuntamente con el colegio de los presbíteros; esto concuerda con Ga 2 2-9, en que a Pedro y Juan se les cita como autoridades de la iglesia de Jerusalén, junto a Santiago, hermano del Señor.
  5. 15,3 Otra traducción: «cuando hubieron sido provistos de lo necesario para el viaje», ver 1 Co 16 11; Tt 3 13.
  6. 15,5 En el texto ordinario, parece como si los fariseos intervinieran en Jerusalén independientemente de lo que ha sucedido en Antioquía. El texto occ. trata de armonizar los hechos: «Pero los que les habían mandado subir a donde los presbíteros se levantaron entonces...».
  7. 15,5 Según Ga 2 3-5, tales exigencias apuntarían más directamente a Tito, que había acompañado a Pablo a Jerusalén.
  8. 15,6 Adic. occ.: «y la asamblea», ver v. 12.
  9. 15,7 Adic. occ.: «bajo la inspiración del Espíritu».
  10. 15,9 Interpretación de la palabra del cielo oída por Pedro, 10 15; 11 9; ver 10 28; Si 38 10. La intervención de Pedro continúa la justificación que de su conducta dio en Cesarea, 11 4-7.
  11. 15,10 Tentar (ver 1 Co 10 13+) a Dios es emplazarle a que demuestre su poder, exigiendo una intervención o una señal, 5 9; Ex 17 2.7; Nm 14 22; Dt 6 16; Jdt 8 12-17; Sal 95 9; Is 7 11-12; Mt 4 7p; Hch 5 8-10; 1 Co 10 9.
  12. 15,11 Respuesta directa a la afirmación del v. 1. La doctrina es la de Ga 2 15-21; 3 22-26; Rm 11 32; Ef 2 1-10, etc. Bajo este punto de vista, no hay ventaja alguna para el judío: ver 13 38; Ga 5 6; 6 15.
  13. 15,12 Texto occ.: «Como los presbíteros dieran su asentimiento a lo que Pedro les había dicho, toda la asamblea...».
  14. 15,13 Ga 2 9 confirma la importancia de su intervención en este asunto, en especial en el debate referente a los problemas locales de relaciones sociales, ver 15 1+ y 20+.
  15. 15,14 Nombre semítico de Simón Pedro, ver 2 P 1 1.
  16. 15,15 El texto está citado según los LXX y la argumentación descansa en variantes que son propias de la versión griega. Proviene sin duda de los medios «helenistas», aun cuando aquí se la ponga en labios del jefe del partido «hebreo».
  17. 15,17 Lit.: «sobre quienes se ha invocado (o: pronunciado) mi nombre». Invocar el nombre de Yahvé sobre un pueblo, ver 2 Cro 7 14, o sobre un lugar, ver 2 Cro 6 34, es consagrarlos a Yahvé.
  18. 15,18 Var.: «dice el Señor que obra estas cosas. Desde antiguo conoce el Señor su obra».
  19. 15,19 Santiago dirime el debate, y la carta apostólica se limitará a repetir los términos de su declaración. Ga 2 9 produce la misma impresión: el que en la iglesia de Jerusalén ocupa en esta fecha el primer puesto es Santiago, ver Hch 12 17+. —Una var. disminuye su importancia: «Y por eso, por lo que a mí hace...».
  20. 15,20 La carne de los animales inmolados en los sacrificios de los gentiles, ver v. 29 y 21 25. Ver 1 Co 8-10.
  21. 15,20 La palabra parece designar todas las uniones irregulares enumeradas en Lv 18.
  22. 15,20 El texto occ. suprime «animales estrangulados» y añade al final: «y no hacer a los demás lo que uno no querría que le sucediera» (igualmente en el v. 29). Otra om.: «la impureza». —Las reservas de Santiago manifiestan la naturaleza exacta del litigio. Tienen un carácter estrictamente ritual y responden al problema planteado en Hch 11 3 y Ga 2 12-14: ¿qué se ha de exigir de parte de los heleno-cristianos para que los judío-cristianos puedan tratar con ellos sin mancha legal? Santiago sólo ha querido retener de todas las leyes de pureza aquellas cuya significación religiosa parece universal: el comer la carne ofrecida a los ídolos entrañaba cierta participación en un culto sacrílego, ver 1 Co 8-10. La sangre era la expresión de la vida, que sólo pertenece a Dios; la prohibición de comer la sangre, Lv 1 5 +, tenía tal fuerza obligatoria que hace explicable la repugnancia del judío a dispensar de ella al gentil. El caso de los animales estrangulados es análogo al de la sangre. Las uniones irregulares no figuran en este contexto por su calificación moral, sino en cuanto principio de mancha legal.
  23. 15,22 Solamente conocido por este pasaje; ver 1 23.
  24. 15,22 Silas, compañero de misión de Pablo, 15 40 - 18 5, es idéntico al Silvano que mencionan 1 Ts 1 1; 2 Ts 1 1; 2 Co 1 19; 1 P 5 12.
  25. 15,29 Adic.: occ.: «bajo la dirección del Espíritu Santo».
  26. 15,33 El texto occ. añade el v. 34: «pero Silas decidió quedarse». Varios mss añaden además: «Judas marchó solo».
  27. 15,39 Es posible que la razón de fondo de que Pablo se separe de Bernabé sea la diferencia que se produjo entre ellos en Antioquía a propósito de las comidas comunes, y por tanto de la comunión, entre cristianos procedentes del Judaísmo y de la gentilidad; ver Ga 2 11-13.
  28. 15,40 Var.: «la gracia del Señor».
  29. 15,41 El texto occ. añade: «trasmitiendo las prescripciones de los presbíteros», ver 16 4.