El NobleCORÁN القرآن الكريم Génesis 22

Sacrificio de Abrahán

1 Transcurridos estos acontecimientos, Dios puso a prueba a Abrahán. Le dijo: «¡Abrahán, Abrahán!» Él respondió: «Aquí estoy.»*

2 Después añadió: «Toma a tu hijo, a tu único, al que amas, a Isaac, vete al país de Moria y ofrécelo allí en holocausto en uno de los montes, el que yo te diga.»*

3 Abrahán se levantó de madrugada, aparejó su asno y tomó consigo a dos mozos y a su hijo Isaac. Partió la leña del holocausto y se puso en marcha hacia el lugar que le había dicho Dios.

4 Al tercer día levantó Abrahán los ojos y vio el lugar desde lejos.

5 Entonces dijo Abrahán a sus mozos: «Quedaos aquí con el asno. Yo y el muchacho iremos hasta allí, haremos adoración y volveremos donde vosotros.»

6 Tomó Abrahán la leña del holocausto, la cargó sobre su hijo Isaac, tomó en su mano el fuego y el cuchillo, y se fueron los dos juntos.

7 Dijo Isaac a su padre Abrahán: «¡Padre!» Respondió: «¿Qué hay, hijo?» —«Aquí está el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?»

8 Dijo Abrahán: «Dios proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío.» Y siguieron andando los dos juntos.

9 Llegados al lugar que le había dicho Dios, construyó allí Abrahán el altar y dispuso la leña; luego ató a Isaac, su hijo, y lo puso sobre el ara, encima de la leña.

10 Alargó Abrahán la mano y tomó el cuchillo para inmolar a su hijo.

11 Entonces le llamó el Ángel de Yahvé desde el cielo: «¡Abrahán, Abrahán!» Él dijo: «Aquí estoy.»

12 Continuó el Ángel: «No alargues tu mano contra el niño, ni le hagas nada, que ahora ya sé que eres temeroso de Dios, ya que no me has negado tu único hijo.»

13 Alzó Abrahán la vista y vio un carnero trabado en un zarzal por los cuernos. Fue Abrahán, tomó el carnero y lo sacrificó en holocausto en lugar de su hijo.

14 Abrahán llamó a aquel lugar «Yahvé provee», de donde se dice hoy en día: «En el monte ‘Yahvé se aparece’.»*

15 El Ángel de Yahvé llamó a Abrahán por segunda vez desde el cielo

16 y le dijo: «Por mí mismo juro, oráculo de Yahvé, que por haber hecho esto, por no haberme negado a tu único hijo,

17 yo te colmaré de bendiciones y acrecentaré muchísimo tu descendencia, como las estrellas del cielo y como las arenas de la playa, y se adueñará tu descendencia de la puerta de sus enemigos.*

18 Por tu descendencia se bendecirán todas las naciones de la tierra, en pago de haber obedecido tú mi voz.»

19 Volvió Abrahán al lado de sus mozos y emprendieron la marcha juntos hacia Berseba. Abrahán se quedó en Berseba.*

Descendencia de Najor

20 Transcurridos estos acontecimientos, anunciaron a Abrahán: «También Milcá ha dado hijos a tu hermano Najor:

21 Us, su primogénito; Buz, hermano del anterior, y Quemel, padre de Aram,

22 Quésed, Jazó, Pildás, Yidlaf y Betuel.»

23 (Betuel engendró a Rebeca.) Estos ocho le dio Milcá a Najor, hermano de Abrahán.

24 Su concubina, llamada Reumá, también dio a luz a Tébaj, Gaján, Tajas y Maacá.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 6
  1. 22,1 Esta doble llamada, cosa bastante habitual (ver v. 11; Ex 3 4; etc.), aparece en sam. y en las versiones antiguas.
  2. 22,2 Cro 3 1 identifica a Moria con la colina en que se levantará el templo de Jerusalén. La tradición posterior aceptó esta localización, pero el texto habla de un país de Moria, cuyo nombre no aparece en ninguna otra parte; el lugar del sacrificio sigue sin conocerse.
  3. 22,14 Se esperaría «Yahvé provee», lectura del griego, para que haya correspondencia con el nombre que se acaba de poner, como la tiene éste mismo con lo que había dicho Abrahán, v. 8.
  4. 22,17 Es decir, sus ciudades, como interpreta el griego; ver 24 60.
  5. 22,19 Lista, probablemente de tradición yahvista, de los hijos de Najor, 11 29; ver los doce hijos de Ismael, 25 13, y de Jacob, 29 32 -30 24; 35 22s. Son quizá los antepasados de los arameos, pero el v. 21 dice solamente que Quemel, uno de los doce, es el padre de Aram. Una tradición diferente, que se da en 10 23, habla de cuatro hijos de Aram, hijo de Set, pero Us es el único nombre común a las dos listas.
  6. 22,24 Relato de tradición sacerdotal. Obteniendo así Abrahán un título de propiedad y un derecho de ciudadanía en Canaán, la promesa de la Tierra, 17 8; Ex 6 4, pero también Gn 12 7; 13 15; 15 7ss, comienza a realizarse. El texto habla sistemáticamente de los «hijos de Het». Se pregunta la crítica cuál sería su relación con los hititas, pueblo que habitaba el Asia Menor en el 2.o milenio. Al comienzo del primer milenio, los «reinos neo-hititas» se extendían al norte de Siria. Pero en otros lugares, el Antiguo Testamento menciona a los hititas con otros pueblos de Canaán (ver 15 20; Dt 7 1+), a quienes Dios desaloja para dar su tierra a la descendencia de Abrahán.