El NobleCORÁN القرآن الكريم Cantar de los Cantares 6

1 ¿Adónde se fue tu amado,
tú, la más bella de las mujeres?
¿Adónde se volvió tu amado,
para que lo busquemos contigo?
LA AMADA.

2 Mi amado bajó a su huerto,
a las eras de balsameras,
a apacentar en los huertos
y recoger azucenas.

3 Mi amado es mío y yo de mi amado,
que pasta entre azucenas.

4 Eres bella, amiga mía, como Tirsá,
encantadora, como Jerusalén,
imponente como ejército en formación.*

5 Aparta de mí tus ojos,
que me subyugan.
Tu melena es rebaño de cabras
que desciende del monte Galaad.*

6 Tus dientes, un rebaño esquilado
de ovejas que salen del baño:
todas con crías mellizas,
entre ellas no hay una estéril.

7 Tus mejillas, dos cortes de granada,
se adivinan tras el velo.

8 Sesenta son las reinas,
ochenta las concubinas
(innumerables las doncellas),*

9 pero única es mi paloma,
toda ella sin defecto,
única para su madre,
predilecta de la que la engendró.
Las doncellas la felicitan al verla,
reinas y concubinas la elogian:

10 «¿Quién es ésta que asoma como el alba,
hermosa como la luna,
refulgente como el sol,
imponente como ejército en formación?»*

11 Había yo bajado al nogueral
a contemplar la floración del valle,
a ver si la vid estaba en cierne,
a ver si florecían los granados.

12 ¡Sin saberlo, mi deseo me puso
en los carros de Aminadib!
EL CORO.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 7
  1. 6,4 Jerusalén es «la Hermosa, la alegría de toda la tierra», Lm 2 15. Tirsá, primera capital del reino del Norte, 1 R 14 17, aparece aquí como paralelo porque su nombre significa que es «agradable, graciosa».
  2. 6,4 Sentido dudoso.
  3. 6,5 Otros poetas hablarán de «miradas asesinas».
  4. 6,8 Probablemente glosa.
  5. 6,10 Compárese con el elogio de la esposa en Si 26 16-18. Al mismo Sumo Sacerdote Simón se le compara con la luna y el sol, Si 50 6-7. Un canto de amor egipcio compara a la amada, única y sin igual, ver aquí v. 9, con Sirio, la más brillante de las estrellas.
  6. 6,12 Los vv. 11 y 12 son independientes del poema que precede y resultan enigmáticos. No se sabe quién habla: es el muchacho si el nogueral (huerto o jardín de las nueces) del v. 11 representa a su amada, como en 4 12.16; 5 1, o bien la muchacha si se considera que la segunda parte del v. será repetida por ella en 7 13. —El v. 12 es el más difícil del Cantar y desafía toda interpretación. Tal vez este Aminadib sea el equivalente palestino del «Príncipe Mehi», un personaje accesorio de los cantos egipcios, que circula en carro y se entromete en los amores ajenos.
  7. 6,12 Una llamada del coro y una intervención del poeta (más bien que la del novio) introducen una nueva descripción de la amada, vv. 2-6. Es simétrica a la de 4 1-6, de la que recoge algunos elementos, las dos crías mellizas de gacela, la torre, pero es más sensual y el orden es diferente: va de abajo arriba. Los términos de comparación son dispares: collar, ánfora, trigo, crías de gacela, torre, y luego particularidades geográficas. No se puede leer aquí una descripción alegórica de la Tierra Santa: la amada tiene los ojos en Transjordania (Jesbón), la nariz en el Líbano y la cabeza en el Carmelo. Son simplemente hipérboles, que expresan la admiración que suscita su vista.