El NobleCORÁN القرآن الكريم Apocalipsis 11

Los dos testigos

1 Luego me dieron una caña de medir parecida a una vara, y me dijeron: «Levántate y mide el Santuario de Dios y el altar, y a los que adoran en él.*

2 Deja aparte el patio exterior del Santuario; no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles, que pisotearán la Ciudad Santa cuarenta y dos meses.*

3 Pero haré que mis dos testigos profeticen durante mil doscientos sesenta días, cubiertos de sayal.»

4 Ellos son los dos olivos y los dos candeleros que están en pie delante del Señor de la tierra.*

5 Si alguien pretendiera hacerles mal, saldría fuego de su boca y devoraría a sus enemigos; si alguien pretendiera hacerles mal, tendría que morir de ese modo.

6 Estos dos testigos tienen poder de cerrar el cielo para que no llueva los días en que profeticen; tienen también poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y poder de herir la tierra con toda clase de plagas, todas las veces que quieran.

7 Pero cuando hayan terminado de dar testimonio, la Bestia que surja del abismo les hará la guerra, los vencerá y los matará.*

8 Sus cadáveres quedarán en la plaza de la gran ciudad, que simbólicamente se llama Sodoma o Egipto, allí donde también su Señor fue crucificado.*

9 Gentes de diversos pueblos, razas, lenguas y naciones contemplarán sus cadáveres durante tres días y medio. No estará permitido sepultar sus cadáveres.

10 Los habitantes de la tierra se alegran y se regocijan de su muerte, y se intercambian regalos, porque estos dos profetas habían atormentado a los habitantes de la tierra.

11 Pero, pasados los tres días y medio, un aliento de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie, y un gran espanto se apoderó de quienes los contemplaban.

12 Oí entonces una voz potente que les decía desde el cielo: «Subid acá.» Ellos subieron al cielo en la nube, a la vista de sus enemigos.*

13 En aquella hora se produjo un violento terremoto, y la décima parte de la ciudad se derrumbó. En el terremoto perecieron siete mil personas. Los supervivientes, presa de espanto, dieron gloria al Dios del cielo.*

La séptima trompeta

14 El segundo ¡Ay! ha pasado. Pero atención, que viene en seguida el tercero.*

15 Tocó el séptimo ángel... Entonces sonaron en el cielo fuertes voces, que decían: «Ha llegado sobre el mundo el reinado de nuestro Señor y de su Cristo; y reinará por los siglos de los siglos.»

16 Entonces los veinticuatro Ancianos que estaban sentados en sus tronos delante de Dios se postraron rostro en tierra y adoraron a Dios, mientras decían:

17 «Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, ‘Aquel que es y que era’, porque has asumido tu inmenso poder para establecer tu reinado.*

18 Las naciones se habían encolerizado; pero ha llegado el momento de tu ira, el tiempo de juzgar a los muertos y de dar la recompensa a tus siervos los profetas, a los santos y a los que temen tu nombre, pequeños y grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.»

19 Se abrió entonces el Santuario de Dios en el cielo, y apareció allí el arca de su alianza. Y se produjeron relámpagos, estruendo y truenos, temblor de tierra y fuerte granizada.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 12
  1. 11,1 Var.: «y el ángel se puso en pie, diciendo».
  2. 11,1 El Santuario, corazón de Jerusalén ciudad santa, v. 2, representa a la Iglesia, 1 Co 3 16-17+; Ap 20 9; 21 1+. Va a ser «medido», ver Jr 31 39; Ez 40 1-6; Za 2 5- 9; rodeados de paganos, v. 2, los fieles de Cristo se salvarán, ver 7 4; 14 1-5, como el Resto de Israel, ver Is 4 3+.
  3. 11,2 Ver 13 5. Desde Daniel, 7 25+, este espacio de tiempo (tres años y medio) se ha convertido en la duración-tipo de toda persecución, ver Lc 4 25; St 5 17. Aquí, se trata directamente de la persecución de Roma (la Bestia de 13; 17 10-14).
  4. 11,4 En Za, los dos olivos simbolizan a Josué y Zorobabel, los dos jefes, civil y religioso, de la comunidad a la vuelta del Destierro, restauradores del Templo de Jerusalén. Aquí, probablemente simbolizan a los dos paladines encargados de edificar el nuevo templo, la Iglesia de Cristo; se les describe, vv. 5-6.11-12, con los rasgos de Moisés y Elías, ver Mt 17 3p+. Es difícil identificarlos. Se ha pensado muchas veces en Pedro y Pablo, martirizados en Roma bajo Nerón, vv. 7-8.
  5. 11,7 El emperador Nerón, ver 13 1.18; 17 8 y las notas, tipo del Anticristo.
  6. 11,8 La gran ciudad de Babilonia es Roma, 14 8; 16 19; 17 5.18: 18 2.10-21. Es llamada Sodoma y Egipto por razón de sus dos crímenes principales: lujuria y opresión de los fieles de Cristo, ver 17 4-6; aquí es identificada con Jerusalén, que no es sólo ciudad santa, 11 1, sino que «mata a los profetas», Mt 23 37.
  7. 11,12 Var.:«Oyeron».
  8. 11,13 Cifra simbólica: gente de todas las categorías (7), en gran número (1.000).
  9. 11,14 Se reanuda la descripción interrumpida en 9 21. El Segundo ¡Ay! ha sido descrito en 9 15-19. El tercero será la caída de Babilonia (Roma), descrita en el cap. 17.
  10. 11,17 Adic. (Vulg.): «y que va a venir».
  11. 11,19 El Santuario del cielo ya no es el de Jerusalén, 11 1-2; contiene el arca, Ex 25, de la nueva alianza, morada definitiva de Dios entre su pueblo, ver 2 M 2 5-8; Sb 9 8+.
  12. 11,19 Los caps. 12-14, después de las descripciones de los preludios del fin del mundo, presentan bajo otras formas la lucha actual del Dragón y el Cordero. —El cap. 12 combina los elementos de dos visiones distintas: la lucha del Dragón contra la Mujer y su descendencia, vv. 1-6 y 13-17; la batalla de Miguel contra el Dragón, vv. 7-12.