السَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللَّهِ
As-salāmu ʿalaykum wa-raḥmatu llāh
«Seguridad y paz sobre vosotros, y la misericordia de Dios»
— dicho dos veces: volviendo el rostro a la derecha y luego a la izquierda
Todavía sentado, el orante vuelve el rostro hacia la derecha y luego hacia la izquierda, y pronuncia cada vez el saludo. Con él sale del estado sacral en que lo había introducido el takbīr inicial, y lo vedado vuelve a ser lícito. La oración, que empezó proclamando la grandeza de Dios, termina deseando a los demás la seguridad y la misericordia de Dios.
Procedencia de la fórmula. La fórmula y el gesto proceden de la tradición profética. Un hadiz recogido por Abū Dāwūd y al-Tirmidhī los resume así: «la llave de la oración es la purificación; su consagración (taḥrīm) es el takbīr, y su desconsagración (taḥlīl) es el taslīm». Hay variantes según las escuelas: un saludo o dos, con o sin wa-barakātuh.
El círculo de la oración
Del takbīr que consagra al taslīm que devuelve al mundo
Esquema. El círculo de la oración: Takbīr → Istiftāḥ → Fātiḥah → Rukūʿ → Iʿtidāl → Sujūd → Tashahhud → Ṣalawāt → Taslīm. El takbīr abre el estado sacral (taḥrīm) y el taslīm lo cierra (taḥlīl).
Análisis lingüístico y teológico: Término por término
As-salām (السَّلَامُ)
«la seguridad», «la salvaguarda» — más que «la paz»
raíz s-l-m (س ل م)
- Seguridad antes que paz: salām es el nombre verbal de salima, «estar a salvo, quedar ileso». Sinai advierte contra la traducción casi instintiva por «paz»: el sentido básico es indemnidad, salvaguarda, hallarse libre de amenaza, próximo al latín salus. Para la paz como ausencia de guerra, el Corán usa salm (Q 8:61, 47:35).
- Un saludo escatológico: salām es el saludo de Abraham y sus huéspedes (Q 11:69, 51:25) y la «seguridad» con que Noé desciende del arca (Q 11:48). Ante todo, es el saludo del paraíso, la «morada de la seguridad» (dār al-salām, Q 6:127, 10:25). Por eso puede equivaler al griego sōtēria: Sinai propone «seguridad salvífica».
- Un nombre divino: en Q 59:23 Dios es al-salām, «el Otorgador de seguridad».
Q 10:10 · وَتَحِيَّتُهُمْ فِيهَا سَلَامٌ
wa-taḥiyyatuhum fīhā salām — «y su saludo en él [el paraíso] será: ¡seguridad!»
Q 36:58 · سَلَامٌ قَوْلًا مِّن رَّبٍّ رَّحِيمٍ
salāmun qawlan min rabbin raḥīm — «“¡Seguridad!”, palabra de un Señor misericordioso»
ʿAlaykum (عَلَيْكُمْ)
«sobre vosotros» — el plural de la comunidad
- En el Tashahhud el saludo se dirigió en singular al Profeta (ʿalayka) y luego a «nosotros» (ʿalaynā). Ahora se vuelve hacia fuera, en segunda persona del plural: hacia los que oran a derecha e izquierda. La tradición incluye también a los ángeles custodios de cada lado.
- El orante que entró solo ante Dios con el takbīr sale de la oración dirigiéndose a los demás.
Wa-raḥmatu llāh (وَرَحْمَةُاللَّهِ)
«y la misericordia de Dios»
raíz r-ḥ-m (ر ح م)
- Raḥmah aparece 114 veces en el Corán y designa casi siempre la misericordia divina o sus actos. Dios es «el más misericordioso de los que muestran misericordia» (Q 7:151), dueño de «los tesoros de la misericordia de mi Señor» (Q 17:100).
- La oración se cierra con la raíz r-ḥ-m con que se abrió la recitación (bi-smi llāhi l-raḥmāni l-raḥīm). Para Sinai, esa misericordia es «ir más allá de lo que se debe».
La familia de la raíz s-l-m
Esquema. La familia de la raíz s-l-m: salima (estar a salvo), salām (seguridad salvífica), salm (paz, ausencia de guerra), aslama (entregarse a Dios), islām (la entrega), al-salām (nombre divino).
Una misma raíz enlaza el saludo final con el nombre de la religión: aslama, «entregarse a Dios», e islām, «entrega» (Sinai, s.v. aslama). Quien se ha entregado sale de la oración deseando seguridad.
Comentario místico: Volver sin dejar de estar
Los sufíes describen el camino con dos palabras: fanāʾ, la extinción del yo en Dios, que la postración anticipa, y baqāʾ, la permanencia en Dios al volver al mundo. Al-Junayd prefería la «sobriedad» (ṣaḥw) del que regresa a la «embriaguez» (sukr) del extático: el más alto no es quien se pierde, sino quien vuelve transformado a servir.
El taslīm es ese regreso: girar el rostro hacia los demás y darles seguridad. Teresa lo dice a su manera en la última morada del castillo: la contemplación más alta no aparta de la acción, la fecunda.
La sobriedad es más alta que la embriaguez: el embriagado se pierde en lo que ve; el sobrio vuelve a los hombres llevándolo consigo.
— Según la enseñanza de al-Junayd (síntesis)
Creedme que Marta y María han de andar juntas para hospedar al Señor…
— Teresa de Jesús · Moradas VII,4,12
Práctica. Al girar a derecha e izquierda, piensa en una persona concreta a quien llevarás hoy esa salām.
Fuentes: Nicolai Sinai, Key Terms of the Qur’an: A Critical Dictionary (Princeton University Press, 2023), s.vv. salām, al-raḥmān, aslama, ism. El hadiz taḥrīmuhā al-takbīr wa-taḥlīluhā al-taslīm: Abū Dāwūd, Sunan; al-Tirmidhī, Jāmiʿ.