Samiʿa llāhu li-man ḥamidah
Lámina: 5. Samiʿa llāhu li-man ḥamidah (PDF)
La fórmula del enderezamiento: del rukūʿ a la posición erguida
سَمِعَ اللَّهُ لِمَنْ حَمِدَهُ
رَبَّنَا وَلَكَ الْحَمْدُSamiʿa llāhu li-man ḥamidah
Rabbanā wa-laka l-ḥamd«Dios escucha a quien le alaba. ¡Señor nuestro, a Ti pertenece la alabanza!»
Esta célebre fórmula litúrgica es pronunciada durante la oración ritual (ṣalāh) al levantarse de la inclinación (rukūʿ) hacia la posición erguida (iʿtidāl). Esta aclamación articula una dinámica de diálogo litúrgico: primero se proclama la certeza de que Dios atiende la devoción humana y, de inmediato, la asamblea responde rindiendo esa alabanza.
Primera parte: Samiʿa llāhu li-man ḥamidah
Palabra por palabra (el árabe se lee de derecha a izquierda):
- سَمِعَ — Samiʿa: escucha (verbo en tiempo pasado)
- اللَّهُ — Allāhu: Dios (sujeto de la oración)
- لِمَنْ — Li-man: a quien · a aquel que (preposición y pronombre relativo)
- حَمِدَهُ — Ḥamidah: le alaba (verbo ḥamida + sufijo -h («a Él»))
Samiʿa (سَمِعَ)
«oír», «escuchar»
raíz s-m-ʿ (س م ع)
- Verbo en tiempo pasado derivado de la raíz s-m-ʿ (samiʿa, «oír» o «escuchar»).
- Dimensión teológica coránica: en los análisis de Nicolai Sinai sobre el léxico coránico, el atributo divino de «oír» (samīʿ) no representa un mero conocimiento abstracto, sino una conciencia e interacción viva e inmediata con el mundo. Dios no es un intelecto distante, sino una divinidad que escucha activamente la voz de los creyentes y sus plegarias.
- Oyente y sapiente: el Corán suele cerrar los versículos llamando a Dios al-samīʿ al-ʿalīm, «Quien todo lo oye y todo lo sabe», o samīʿ baṣīr, «que oye y ve». Para Sinai, esto concuerda con las afirmaciones coránicas de que Dios tiene rostro y ojos: no es un mero intelecto, sino una consciencia inmediata de lo que acontece, plegarias incluidas.
- Oír y obedecer: en el Corán, escuchar no equivale a acatar. Por eso a los creyentes se les atribuye la fórmula samiʿnā wa-aṭaʿnā, «oímos y obedecemos» (Q 2:285, 5:7, 24:51). La respuesta rabbanā wa-laka l-ḥamd es la contrapartida humana del oír divino.
Q 3:38 · 14:39 · سَمِيعُ الدُّعَاءِ
samīʿu l-duʿāʾ — «el que escucha la plegaria»
Ḥamidah (حَمِدَهُ)
«le alaba», «le rinde culto»
raíz ḥ-m-d (ح م د)
- Formado por el verbo de la raíz ḥ-m-d (ḥamida, «alabar» o «elogiar») y el sufijo pronominal -h («a Él»). Significa literalmente «le alaba» o «le rinde culto».
- Conexión con la raíz ḥ-m-d: aunque el verbo simple ḥamida es raro en el texto coránico cuando se dirige a Dios, en esta fórmula litúrgica preserva la acción directa de elogiar o dar gracias al Creador.
Segunda parte: Rabbanā wa-laka l-ḥamd
Palabra por palabra (el árabe se lee de derecha a izquierda):
- رَبَّنَا — Rabbanā: ¡Señor nuestro! (vocativo: rabb + sufijo -nā)
- وَلَكَ — Wa-laka: y a Ti [corresponde] (conjunción y pronombre en segunda persona)
- الْحَمْدُ — Al-Ḥamd: la alabanza · el loor (sustantivo definido)
Rabbanā (رَبَّنَا)
«¡Señor nuestro!»
rabb (ر ب ب)
- Vocativo derivado de rabb («Señor», «Sustentador» o «Maestro») con el sufijo pronominal de primera persona del plural -nā («nuestro»).
Wa-laka (وَلَكَ)
«y a Ti [corresponde]»
taqdīm · anteposición
- Conjunción y pronombre en segunda persona. La estructura sintáctica antepone el pronombre (taqdīm) para enfatizar exclusividad: no solo «a Ti», sino «únicamente a Ti».
Esquema. El taqdīm: en orden neutro, al-ḥamdu laka («la alabanza es para Ti»); con el pronombre antepuesto, wa-laka l-ḥamd («únicamente a Ti»).
Al-Ḥamd (الْحَمْدُ)
«la alabanza», «el loor»
raíz ḥ-m-d (ح م د)
- Sustantivo definido. Se conecta directamente con la gran aclamación doxológica que abre el Corán y con las fórmulas de soberanía divina.
- Antes del Corán: al-ḥamdu li-llāhi (23 veces en el Corán) arabiza el griego doxa tō theō o el siríaco teshbūḥtā l-allāhā. Ya figura en la poesía preislámica, también en el poeta cristiano ʿAdī ibn Zayd, y la raíz ḥ-m-d se usa para alabar a la divinidad en inscripciones sabeas.
- El Digno de alabanza: el Corán llama a Dios al-ghaniyy al-ḥamīd, «el Autosuficiente, el Digno de alabanza», mientras que los hombres son «menesterosos respecto de Dios» (Q 35:15). La alabanza humana reconoce esa asimetría.
Q 1:2 · الْحَمْدُ لِلَّهِ
al-ḥamdu li-llāhi — «alabado sea Dios»
Q 64:1 · لَهُ الْمُلْكُ وَلَهُ الْحَمْدُ
lahu l-mulku wa-lahu l-ḥamd — «Suyo es el reino y Suya la alabanza»
Tercera parte: Función y significado en la liturgia
Afirmación y respuesta
Un eco litúrgico bidireccional
Esquema. Afirmación y respuesta: al erguirse del rukūʿ al iʿtidāl, el fiel o el imán afirma «Samiʿa llāhu li-man ḥamidah» (Dios escucha a quien Le alaba: la alabanza no cae en el vacío) y el creyente o la congregación responde «Rabbanā wa-laka l-ḥamd» (¡Señor nuestro, Tuya es la alabanza!: se ratifica el acto de culto).
Variantes tradicionales
En la práctica ritual existen ligeras variaciones de la segunda frase, todas equivalentes en significado
- رَبَّنَا لَكَ الْحَمْدُ · Rabbanā laka l-ḥamd
- رَبَّنَا وَلَكَ الْحَمْدُ · Rabbanā wa-laka l-ḥamd
- حَمْدًا كَثِيرًا طَيِّبًا مُبَارَكًا فِيهِ · ḥamdan kathīran ṭayyiban mubārakan fīh · adición: «una alabanza abundante, pura y bendita»
Comentario místico: Dios habla por la boca del orante
Un hadiz recogido por Muslim enseña que «Dios ha dicho por la lengua de Su Profeta: samiʿa llāhu li-man ḥamidah». La frase con que el orante se endereza no es solo suya: es palabra divina pronunciada a través de él. En el instante de incorporarse, la voz humana presta su cuerpo a la voz de Dios, que asegura al siervo que ha sido oído; y el siervo responde.
Teresa, enseñando a sus monjas, no les pide grandes pensamientos: solo que miren a Quien las mira.
«Dios ha dicho por la lengua de Su Profeta: “Dios escucha a quien Le alaba”.»
— Hadiz · Muslim, Ṣaḥīḥ, Kitāb al-ṣalāh
No os pido ahora que penséis en Él, ni que saquéis muchos conceptos… no os pido más de que le miréis.
— Teresa de Jesús · Camino de perfección 26
Práctica. Erguido, antes de responder rabbanā wa-laka l-ḥamd, deja un instante de silencio: has sido oído.
Fuentes: Nicolai Sinai, Key Terms of the Qur’an: A Critical Dictionary (Princeton University Press, 2023), s.vv. samiʿa, ḥamd, rabb.