El NobleCORÁN القرآن الكريم Tobías 6

1 Y ella dejó de llorar.

2 Partió el muchacho en compañía del ángel, y el perro los seguía. Una noche, yendo de camino, acamparon junto al río Tigris.

3 Bajó el muchacho al río a lavarse los pies, cuando saltó del agua un gran pez que quería devorar el pie del muchacho. Éste gritó,

4 pero el ángel le dijo: «¡Agarra el pez y tenlo bien sujeto!» El muchacho se apoderó del pez y lo arrastró a tierra.

5 El ángel añadió: «Abre el pez, sácale la hiel, el corazón y el hígado y guárdatelos, y tira los intestinos; porque su hiel, su corazón y su hígado son remedios útiles.»

6 El joven abrió el pez y tomó la hiel, el corazón y el hígado. Asó parte del pez y lo comió, salando el resto. Luego continuaron juntos su camino, hasta cerca de Media.

7 Preguntó entonces el muchacho al ángel: «Hermano Azarías, ¿qué remedios hay en el corazón, el hígado y la hiel del pez?»

8 Le respondió: «Si se quema el corazón o el hígado del pez ante un hombre o una mujer atormentados por un demonio o un espíritu malo, el humo ahuyenta todo mal y le hace desaparecer para siempre.

9 En cuanto a la hiel, untando con ella los ojos de un hombre atacado por manchas blancas, y soplando sobre las manchas, queda curado.»

10 Cuando entraron en Media, y estando ya cerca de Ecbátana,

11 dijo Rafael al joven: «Hermano Tobías.» Le respondió: «¿Qué deseas?» Contestó él: «Pasaremos esta noche en casa de Ragüel. Es pariente tuyo y tiene una hija que se llama Sarra;

12 aparte de ella no tiene más hijos ni hijas; tú eres el más cercano. Así que tienes más derechos sobre ella que todos los demás y es justo que heredes la hacienda de su padre. La muchacha es prudente, valerosa y muy bella, y su padre la ama.»*

13 Y añadió: «Es justo que la tomes para ti. Escúchame, hermano. Yo hablaré esta noche al padre acerca de la muchacha, para que te la conceda como prometida, y a nuestro regreso de Ragués celebraremos la boda. Estoy seguro de que Ragüel no puede negártela, ni dársela a otro, pues se haría reo de muerte, según la sentencia del libro de Moisés, pues él sabe que te asiste el derecho a tomar a su hija por mujer. Así, pues, óyeme bien, hermano. Esta noche hablaremos sobre la muchacha, para que te la den como prometida. Después, cuando volvamos de Ragués, la tomaremos y la llevaremos con nosotros a tu casa.»

14 Tobías respondió a Rafael: «Hermano Azarías, he oído decir que ya ha sido dada a siete maridos y que todos han muerto la noche de bodas; que cuando entraban donde ella, morían. También he oído decir que un demonio los mataba;

15 así que tengo miedo. A ella no le hace ningún daño, porque la ama; pero al que intenta acercarse a ella, lo mata. Y yo soy hijo único; si muero, haré bajar en tristeza al sepulcro, por mi causa, la vida de mi padre y de mi madre. Ellos no tienen otro hijo que les dé sepultura.»*

16 Respondió el ángel: «¿Has olvidado las recomendaciones de tu padre, que te mandó tomar mujer de entre su parentela? Escúchame bien, hermano: no tengas miedo a ese demonio y tómala; sé bien que esta noche te la darán por mujer.*

17 Cuando entres en la cámara nupcial, tomas el corazón del pez y parte del hígado, y lo pones sobre las brasas de los perfumes. Se difundirá el aroma y cuando el demonio lo huela, huirá y nunca aparecerá ya a su lado.

18 Y cuando vayas a unirte a ella, levantaos primero los dos y haced oración y suplicad al Señor del Cielo que se apiade de vosotros y os salve. Y no tengas miedo, porque para ti está destinada desde el principio. Tú la salvarás; ella se vendrá contigo y te aseguro que te dará hijos que serán para ti como hermanos. No te preocupes.»

19 Cuando Tobías oyó las razones de Rafael y que era pariente suya, del linaje de su padre, se enamoró de tal modo que se le apegó el corazón a ella.

Notas de la Biblia de Jerusalén 4
  1. 6,12 Según la costumbre patriarcal del matrimonio endogámico de los clanes, ver 4 12-13 y el relato del matrimonio de Isaac, Gn 24. (La ley del levirato, Dt 25 5+, quizá derive de esta costumbre.) Para las tribus establecidas en Palestina esta costumbre aseguraba la estabilidad de los lotes que se hicieron en el reparto de Canaán, ver Nm 36. En la Diáspora se mantenía la idea de conservar en la parentela los bienes de la familia, y la voluntad de seguir fiel al derecho ancestral de Israel.
  2. 6,12 «la ama» Vet. Lat.
  3. 6,15 «porque la ama», añadido con B, Vet. Lat., sir.
  4. 6,16 El final del diálogo aparece de otro modo en la Vulg.: «16Entonces el ángel le dijo: Escúchame y te mostraré quiénes son aquellos contra los que puede prevalecer el demonio. 17Son aquellos que abrazan el matrimonio de tal modo que excluyen a Dios de sí y de su mente y se entregan a su pasión, como el caballo y el mulo, que carecen de entendimiento: sobre éstos tiene potestad el demonio. 18Cuando tú la tomes por mujer y entres en el aposento, no te acerques a ella en tres días, y ocúpate tan sólo en hacer oración con ella. 19La primera noche será expulsado el demonio con el humo del hígado del pez. 20La segunda noche serás admitido en el consorcio de los santos Patriarcas. 21Y la tercera noche conseguirás bendición para que nazcan de vosotros hijos sanos. 22Y pasada la tercera noche recibirás a la doncella en el temor del Señor, guiado más del deseo de tener hijos que de la pasión, para que consigas en los hijos la bendición del linaje de Abrahán».