El NobleCORÁN القرآن الكريم Tobías 12

1 Acabados los días de la boda, llamó Tobit a su hijo Tobías y le dijo: «Hijo, ya es tiempo de pagar el salario al hombre que te acompañó. Y añádele una gratificación.»

2 Respondió Tobías: «Padre, ¿qué salario puedo darle? Aun entregándole la mitad de la hacienda que traje contigo, no salgo perdiendo.

3 Me ha guiado incólume, ha cuidado de mi mujer, me ha traído el dinero y te ha curado a ti. ¿Qué salario voy a darle?»

4 Díjole Tobit: «Hijo, bien merece que tome la mitad de cuanto trajo.»

5 Lo llamó, pues, Tobías y le dijo: «Toma como salario la mitad de todo lo que has traído y vete en paz.»

6 Entonces Rafael llevó aparte a los dos y les dijo: «Bendecid a Dios y proclamad ante todos los vivientes los bienes que os ha concedido, para bendecir y cantar su Nombre. Manifestad a todos los hombres las acciones de Dios, dignas de honra, y no seáis remisos en confesarle.

7 Bueno es mantener oculto el secreto del rey, pero también es bueno proclamar y publicar las obras gloriosas de Dios. Practicad el bien y no tropezaréis con el mal.

8 «Buena es la oración con ayuno; y mejor es la limosna con justicia que la riqueza con iniquidad. Mejor es hacer limosna que atesorar oro.*

9 La limosna libra de la muerte y purifica de todo pecado. Los limosneros tendrán larga vida.

10 Los pecadores e inicuos son enemigos de su propia vida.

11 «Os voy a decir toda la verdad, sin ocultaros nada. Ya os he manifestado que es bueno mantener oculto el secreto del rey y que también es bueno publicar las obras gloriosas de Dios.

12 Cuando tú y Sarra hacíais oración, era yo el que presentaba y leía ante la Gloria del Señor el memorial de vuestras peticiones. Y lo mismo hacía cuando enterrabas a los muertos.*

13 Cuando te levantabas de la mesa sin tardanza, dejando la comida, para esconder un cadáver, era yo enviado para someterte a prueba.*

14 También ahora me ha enviado Dios para curarte a ti y a tu nuera Sarra.

15 Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que están siempre presentes y tienen entrada a la Gloria del Señor.»*

16 Se turbaron ambos y cayeron sobre sus rostros, llenos de terror.

17 Él les dijo: «No temáis. La paz sea con vosotros. Bendecid a Dios por siempre.

18 Si he estado con vosotros no ha sido por pura benevolencia mía hacia vosotros, sino por voluntad de Dios. A él debéis bendecir por todos los días, a él debéis cantar.

19 Os ha parecido que yo comía, pero sólo era apariencia.*

20 Y ahora bendecid al Señor sobre la tierra y confesad a Dios. Mirad, yo subo al que me ha enviado. Poned por escrito todo cuanto os ha sucedido.» Y se elevó.

21 Ellos se levantaron, pero ya no lo vieron más. Alabaron a Dios y entonaron himnos, dándole gracias por aquella gran maravilla, pues se les había aparecido un ángel de Dios.

Notas de la Biblia de Jerusalén 5
  1. 12,8 «con ayuno» B, Vet. Lat.; «con verdad» S.
  2. 12,12 «y leía», restituído según Vet. Lat. —El ángel, ver 5 4+, se hace aquí intercesor. Rafael presenta ante Dios el «memorial» de las oraciones y de las buenas obras de Tobit. La palabra evoca un resumen oficial; puede también evocar el «memorial» de los sacrificios, Lv 2 2+, es decir, la parte de las ofrendas abrasadas en el altar «como calmante aroma». También el ángel del centurión Cornelio dirá a éste, Hch 10 4, que sus oraciones y sus limosnas han subido en «memorial» ante Dios.
  3. 12,13 Como, de forma distinta, Satán a Job, 1-2.
  4. 12,15 Los libros sagrados no conocen más que tres nombres de ángeles. Gabriel, Dn 8 16; 9 21; Lc 1 19, Miguel, Dn 10 13.21; 12 1; Judas 9, y Rafael, aquí y 3 17. Los apócrifos completan la lista de los Siete dejándose llevar de la fantasía. Encontramos un eco de Tb en los siete ángeles del Apocalipsis, Ap 8 2.
  5. 12,19 Con Vet. Lat.; S: «Ya veis que nada he comido, y que habéis tenido una visión». Vulg.: «Mas yo uso un manjar y una bebida que no puede ser vista por los hombres».