El NobleCORÁN القرآن الكريم Santiago 2

Respeto debido a los pobres

1 Hermanos míos, no mezcléis con la acepción de personas la fe que tenéis en nuestro Señor Jesucristo glorificado.*

2 Supongamos que entra en vuestra asamblea un hombre con un anillo de oro y un vestido espléndido, y que entra también un pobre con un vestido andrajoso;*

3 y supongamos que, al ver al que lleva el vestido espléndido, le decís: «Siéntate aquí, en un buen sitio», mientras que al pobre le decís: «Quédate ahí de pie», o «Siéntate a mis pies».

4 ¿No sería esto hacer distinciones entre vosotros y ser jueces con mal criterio?

5 Escuchad, hermanos míos queridos: ¿Acaso no ha escogido Dios a los pobres según el mundo como ricos en la fe y herederos del Reino que prometió a los que le aman?*

6 ¡En cambio vosotros habéis menospreciado al pobre! ¿No son acaso los ricos los que os oprimen y os arrastran a los tribunales?

7 ¿No son ellos los que blasfeman el hermoso Nombre que ha sido invocado sobre vosotros?*

8 Si cumplís plenamente la Ley regia de la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, obráis sin duda bien;

9 pero si tenéis acepción de personas, cometéis pecado y sois condenados por la Ley como transgresores.

10 Porque quien observa toda la Ley, pero falta en un solo precepto, se hace reo de todos.

11 Pues el que dijo: No adulteres, dijo también: No mates. Si no adulteras, pero matas, eres transgresor de la Ley.

12 Hablad y obrad tal como corresponde a los que han de ser juzgados por la ley que nos hace libres.

13 Porque quien no tuvo misericordia será juzgado sin misericordia; la misericordia se siente superior al juicio.*

La fe y las obras

14 ¿De qué sirve, hermanos míos, que alguien diga: «Tengo fe», si no tiene obras? ¿Acaso podrá salvarle la fe?

15 Si un hermano o una hermana están desnudos y carecen del sustento diario,

16 y alguno de vosotros les dice: «Id en paz, calentaos y hartaos», pero no les dais lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve?

17 Pues así es también la fe; si no tiene obras, está realmente muerta.*

18 Y al contrario, alguno podrá decir: «¿Tienes tú fe? Pues yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin obras y yo te mostraré por las obras mi fe».*

19 ¿Crees que hay un solo Dios? Estupendo. Pero también los demonios creen, y tiemblan.*

20 ¿Te enterarás de una vez, insensato, que la fe sin obras es estéril?*

21 Abrahán, nuestro padre, ¿no alcanzó la justificación por las obras cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?*

22 ¿Ves cómo la fe cooperaba con sus obras y, por las obras, la fe alcanzó su perfección?*

23 Así alcanzó pleno cumplimiento la Escritura, cuando dice: Creyó Abrahán en Dios y se le consideró como justicia, y fue llamado amigo de Dios.

24 Ya veis cómo el hombre es justificado por las obras, y no por la fe solamente.

25 ¿No ocurrió lo mismo con Rajab, la prostituta, que quedó justificada por las obras al dar hospedaje a los mensajeros y hacerles marchar por otro camino?*

26 Porque así como el cuerpo sin espíritu está muerto, también la fe sin obras está muerta.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 14
  1. 2,1 Lit.: «de la gloria», ver 1 Co 2 8+.
  2. 2,2 Lit.: «sinagoga». Único pasaje de NT en que así se llama a la asamblea cristiana, ver 5 14. Hay quienes ven en ello un indicio de que St se dirigía a judíos que se habían hecho cristianos, Ga 1 22.
  3. 2,5 Los pobres, 1 9-10+, poseen la verdadera riqueza, ver 1 Co 1 17-29.
  4. 2,7 En el AT, el nombre de Yahvé pronunciado sobre alguien atraía sobre él la protección divina, Am 9 12; Is 43 7; Jr 14 9. En el NT, el único medio de salvación, Hch 2 21+, es el nombre de Jesús invocado, por ejemplo, en el bautismo. -Otra traducción: «el hermoso nombre que lleváis».
  5. 2,13 «Juicio» aquí en sentido de condenación. El juicio sólo pertenece a Dios, autor de la Ley, 4 11-12; 5 9; ver Sal 9 9+. Él sancionará la práctica de la Ley, 1 25; 2 8, resumida en la misericordia.
  6. 2,13 Una declaración de principio aclarará las disquisiciones precedentes. El que oye la palabra debe ponerla por obra, 1 22-25; ver 4 11 El punto de vista de Santiago no es inconciliable con el que defiende Pablo, Rm 3 20.31; 9 31; Ga 2 16; 3 2.5.11s; Flp 3 9. Lo que éste rechaza es el valor de las obras humanas para merecer la salvación sin la fe en Cristo. Esta confianza en el esfuerzo del hombre para hacerse justo olvida que el hombre es radicalmente pecador, Rm 1 18 - 3 20; Ga 3 22, y hace inútil la fe en Cristo, Ga 2 21; ver Rm 1 16+. Pero también Pablo admite que, una vez recibida la justificación por pura gracia, la fe debe hacerse activa mediante la caridad, 1 Co 13 2; Ga 5 6; ver 1 Ts 1 3; 2 Ts 1 11; Flm 6, y finalmente cumplir en verdad la ley, Rm 8 4, que es la ley de Cristo y del Espíritu, Ga 6 2; Rm 8 2, la ley del amor, Rm 13 8-10; Ga 5 14. Cada cual será juzgado según sus obras, Rm 2 6+. Con todo, el pensamiento de St incluso respecto de la historia de Abrahán, vv. 22-23, está más cerca del Judaísmo que el de Pablo.
  7. 2,17 Lit.: «está muerta en sí misma».
  8. 2,18 El interlocutor de los vv. 14 y 16 a quien ahora ataca Santiago.
  9. 2,19 La insumisión de los demonios al verdadero Dios a quien reconocen, ver Mc 1 24.34, etc., no les impide temer su ira venidera.
  10. 2,20 Var. (Vulg.): «está muerta», ver vv. 17 y 26.
  11. 2,21 Para la tradición judía Abrahán era el justo fiel a Dios, Si 44 19-21+, amigo de Dios, 2 Cro 20 7; Is 41 8, padre de los creyentes, ver Mt 3 8; Jn 8 39. En este punto, St concuerda con Pablo, 4 1.16.
  12. 2,22 Santiago no considera, como tampoco Pablo, la fe de Abrahán como una obra, Gn 15 6, citado en el v. 23; Rm 4 3; Ga 3 6, pero insiste más en las obras que nacen de la fe, de la ley perfecta, 1 25; 2 8.
  13. 2,25 «mensajeros», var.: «exploradores», ver Hb 11 31. El tema era popular en el Judaísmo.
  14. 2,26 Los vv. 17.20.24 sacan su conclusión de la comparación de un cuerpo privado del soplo de vida.