El NobleCORÁN القرآن الكريم Eclesiástico (Sirácida) 5

Las falsas seguridades

1 No te apoyes en tus riquezas,
ni digas: «Ellas me bastan».

2 No te dejes arrastrar por el impulso
que te lleva tras las pasiones de tu corazón.

3 No digas: «¿Quién puede dominarme?»,
porque el Señor ciertamente te castigará.*

4 No digas: «He pecado, y ¿qué me ha pasado?»,
porque el Señor es paciente.*

5 No te sientas tan seguro del perdón,
mientras acumulas pecado tras pecado.

6 No digas: «Es grande su compasión,
me perdonará mis muchos pecados»,
porque él tiene compasión y cólera,
y su ira recae sobre los malvados.

7 No tardes en convertirte al Señor,
no lo dejes de un día para otro,
porque la ira del Señor se enciende de repente
y el día del castigo perecerás.

8 No confíes en riquezas injustas;
de nada te servirán el día de la desgracia.

El dominio de la lengua

9 No avientes el grano con cualquier viento,
ni camines por cualquier sendero;
(así actúa el pecador que habla con doblez).*

10 Mantente firme en tus convicciones
y sea una tu palabra.

11 Sé pronto para escuchar
y tardo en responder.

12 Si sabes algo, responde a tu prójimo;
si no, mano a la boca.

13 Hablar puede traer gloria y deshonra,
porque la lengua es la ruina del hombre.

14 Que no te llamen murmurador;
no enredes a los demás con tu lengua,
porque sobre el ladrón cae la vergüenza,
y una severa condena sobre el que habla con doblez.

15 No faltes ni en lo grande ni en lo pequeño,
ni de amigo te vuelvas enemigo.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 4
  1. 5,3 Como el «insensato» que niega, si no la existencia de Dios, al menos su providencia, Sal 53 2.
  2. 5,4 Reto del escéptico a la justicia divina aparentemente inactiva.
  3. 5,9 Este estico podría ser una glosa proveniente de 6 1b.
  4. 5,15 «No faltes», hebr.; «No te engañes», griego.