Biblia de Jerusalén › Salmos
Salmos 125
Dios protege a los suyos
1 Canción de las subidas.
Los que confían en Yahvé son como el monte Sión,
inconmovible, estable para siempre.
2 ¡Jerusalén, de montes rodeada!
Así rodea a su pueblo Yahvé
desde ahora y para siempre.
3 Nunca caerá el cetro impío
sobre la heredad de los justos,
para que los justos no alarguen
su mano a la maldad.
4 Favorece a los buenos, Yahvé,
a los rectos de corazón.
5 ¡A los que se desvían por sendas tortuosas
los suprima Yahvé con los malhechores!
¡Paz a Israel!*
Notas de la Biblia de Jerusalén 1
- 125,5 Para los repatriados que luchaban con las dificultades de la restauración, ver Ne 5, etc., el regreso del destierro de Babilonia prefigura el advenimiento de la era mesiánica.