El NobleCORÁN القرآن الكريم Salmos 112

Elogio del justo

1 ¡Aleluya!
¡Dichoso el hombre que respeta a Yahvé,
que encuentra placer en todos sus mandatos!

2 Su estirpe arraigará con fuerza en el país,
la raza de los rectos será bendita.

3 Su casa abundará en riqueza y bienestar,
se afianzará su justicia para siempre.*

4 En las tinieblas ilumina a los rectos,
tierno, clemente y justo.*

5 Feliz el hombre que se apiada y presta,
y arregla rectamente sus asuntos.

6 Nunca verá su existencia amenazada,
el justo dejará un recuerdo estable.

7 No habrá de temer las malas noticias,
con firme corazón confiará en Yahvé.

8 Seguro y animoso, nada temerá,
hasta ver humillado al adversario.

9 Da con largueza a los pobres,
su justicia permanece para siempre,
alzará su frente con honor.*

10 Lo ve el malvado y se enfurece,
rechinando sus dientes, se consume.
Los afanes del malvado fracasan.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 4
  1. 112,3 A la vez su virtud y la felicidad con que es premiada.
  2. 112,4 Se aplica así al justo lo que en otros pasajes se dice de Dios, Sal 18 29; 27 1. También se traduce: «Una luz brilla en las tinieblas para el justo; tierno y clemente es el hombre recto».
  3. 112,9 Otros: «para su gloria (lit. «en gloria») se alza su frente».
  4. 112,10 Con este himno empieza el Hallel (Sal 113-118) que los judíos recitaban en las grandes fiestas, especialmente en la cena pascual, ver Mt 26 30 y par.