Biblia de Jerusalén › Salmos
Salmos 11
Confianza del justo
1 Del maestro de coro. De David.
En Yahvé me cobijo; ¿cómo, pues, me decís:
«Huye, pájaro, a tu monte,*
2 que los malvados tensan su arco,
ajustan a la cuerda su saeta,
para disparar en la sombra contra los honrados?
3 Si están en ruinas los cimientos,
¿qué puede hacer el justo?».
4 Yahvé en su santo Templo,
Yahvé en su trono celeste;
sus ojos ven el mundo,
sus pupilas examinan a los hombres.*
5 Yahvé examina al justo y al malvado,
odia al que ama la violencia.
6 ¡Lluevan sobre el malvado brasas y azufre,
y un viento abrasador como porción de su copa!*
7 Pues Yahvé es justo y ama la justicia,
los rectos contemplarán su rostro.*
Notas de la Biblia de Jerusalén 6
- 11,1 El fiel a quien se persigue es comparado con el pájaro, Sal 55 7; 91 3; 124 7. El monte es el lugar de refugio, Gn 19 17; Sal 121 1; Ez 7 16; Mt 24 16.
- 11,4 «el mundo» versiones; omitido por hebr.
- 11,6 «brasas» Símmaco; «lazos» hebr.
- 11,6 Lit. «parte de copa». Esta metáfora (la copa servía quizá para echar a suertes) designa el destino, favorable, Sal 16 5; 23 5, o más a menudo adverso, Sal 75 9; Mt 20 22; Ap 14 10; 16 19. La copa de la cólera divina es tema profético, Is 51 17+; Jr 25 15; Lm 4 21; Ez 23 31s; Ha 2 16.
- 11,7 Conj.; la lectura del hebr. «su rostro contemplará el corazón recto» se debe quizá a un escrúpulo teológico: el hombre no puede ver a Dios, ver Ex 33 20+. Con todo resulta frecuente en los salmos la expresión «contemplar el rostro de Dios» en el sentido de estar en su presencia como siervos ante un señor benévolo (Sal 15 1), ver Sal 16 11; 17 15; 24 6; 27 8+; 105 4; Gn 33 10; Jb 33 26; Is 38 11.
- 11,7 Oración al estilo profético. A las mentiras de los hombres se opone la verdad de las palabras y de las promesas divinas.