Salmos 101
Espejo de príncipes
1 De David. Salmo.
Cantaré al amor y a la justicia,
para ti tañeré, Yahvé;
2 iré por el camino perfecto:
¿cuándo vendrás a mí?
Procederé con corazón perfecto,
dentro de mi casa;*
3 no pondré ante mis ojos
cosa villana.
Detesto la conducta criminal,
no se me pegará;*
4 lejos de mí un corazón perverso,
no conozco la maldad.
5 Al que difama a su prójimo en secreto,
a ése lo aniquilaré;
ojo altanero y corazón hinchado
no los soportaré.
6 Me fijo en los fieles de la tierra
para que vivan conmigo;
quien va por el recto camino
será mi servidor.
7 No morará en mi casa
quien cometa engaños;
el mentiroso no persiste
delante de mis ojos.
8 Cada mañana voy a aniquilar
a todos los malvados del país,
a extirpar de la ciudad de Yahvé
a todos los malhechores.*
Notas de la Biblia de Jerusalén 4
- 101,2 Posible alusión al esperado advenimiento del Mesías, «el que viene», Mt 11 3; Jn 4 25.
- 101,3 Lit. «asuntos de Belial»; se refiere a prácticas idolátricas.
- 101,8 La mañana es el momento de los favores divinos, Sal 17 15+, y también de la justicia humana y divina, Sal 46 6; 73 14; 2 S 15 2; Jb 7 18; Is 33 2; Jr 21 12; So 3 5.
- 101,8 Este salmo penitencial reúne dos poemas de ritmo distinto: una lamentación personal, vv. 1-12 y 24-28 (ver Sal 69), y una plegaria por la restauración de Sión, vv. 13-23 y 29.