El NobleCORÁN القرآن الكريم Sabiduría 3

y de los impíos

1 En cambio, la vida de los justos está en manos de Dios
y ningún tormento les afectará.*

2 Los insensatos pensaban que habían muerto;
su tránsito les parecía una desgracia

3 y su partida de entre nosotros, un desastre;
pero ellos están en la paz.*

4 Aunque la gente pensaba que eran castigados,
ellos tenían total esperanza en la inmortalidad.*

5 Tras pequeñas correcciones, recibirán grandes beneficios,
pues Dios los puso a prueba
y los halló dignos de sí;*

6 los probó como oro en crisol
y los aceptó como sacrificio de holocausto.

7 En el día del juicio resplandecerán
y se propagarán como el fuego en un rastrojo.*

8 Gobernarán naciones, dominarán pueblos
y el Señor reinará eternamente sobre ellos.

9 Los que confían en él comprenderán la verdad
y los fieles a su amor permanecerán a su lado,
pues la gracia y la misericordia están destinadas a sus elegidos.*

10 Los impíos, en cambio, serán castigados por sus razonamientos,
por despreciar al justo y apartarse del Señor.*

11 Desdichado el que desprecia la sabiduría y la educación;
vana es su esperanza,
baldíos sus esfuerzos,
e inútiles sus obras.*

12 Sus mujeres son necias,
sus hijos perversos
y su posteridad maldita.

Más vale la esterilidad que una posteridad impía

13 Dichosa la estéril intachable,
la que no conoce lecho nupcial de pecado;
pues obtendrá fruto en el juicio de los justos.*

14 Y también el eunuco que no actúa perversamente,
ni alberga malos pensamientos contra el Señor;
por su fidelidad recibirá especial recompensa
y una herencia envidiable en el templo del Señor.*

15 Pues el fruto del buen trabajo proporciona fama,
y la raíz de la sensatez es inquebrantable.*

16 Los hijos de adúlteros, en cambio, no alcanzarán la madurez,
la descendencia de unión ilegítima desaparecerá.*

17 Aunque vivan muchos años, no serán apreciados,
y al final su vejez será deshonrosa.

18 Y si mueren prematuramente, no tendrán esperanza,
ni consuelo en el día del juicio,

19 pues es penoso el final de la gente perversa.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 18
  1. 3,1 Es decir, bajo su protección, ver Dt 33 3; Is 51 16; Jn 10 28-29, y dependencia, ver Jb 12 10.
  2. 3,3 La «paz» no significa únicamente la ausencia de todo mal, Is 57 2; Jb 3 17-18, sino también un estado de seguridad o de felicidad bajo la protección (v. 1) o en la intimidad (v. 9) de Dios.
  3. 3,4 Se asigna a la esperanza, Rm 5 2+, un papel esencial en la vida de los justos y su objeto es la inmortalidad, athanasía. Este término, desacostumbrado hasta aquí en el AT, pero familiar entre los griegos, designaba la inmortalidad del recuerdo, ver 8 13, o la del alma. El autor lo emplea aquí en el segundo sentido, pero dándole el sentido de inmortalidad bienaventurada en el consorcio con Dios, como recompensa de la justicia, 1 15; 2 23. De ese modo precisa las esperanzas del salmista, que no se resignaba a perder con la muerte la intimidad de Dios, Sal 16 10+.
  4. 3,5 Sobre la prueba, piedra de toque y medio de purificación del justo, ver Gn 22 1; Tb 12 13; Jb 1 2; Sal 66 10; 1 P 1 6-7.
  5. 3,7 Lit. «de la visita». La palabra, ver Ex 3 16+, designa aquí una intervención favorable de Dios, que puede coincidir con un juicio general o parcial. La expresión misma, que reproduce lit. a Jr 6 15; 10 15 (LXX), ver también Is 24 22, indica una fase ulterior en la condición de las almas justas. El verbo que sigue debe significar su glorificación definitiva; aunque la noción de «resplandor» o «brillo» se aplica en otros pasajes a los elegidos resucitados, Dn 12 3; Mt 13 43, esta doctrina de una resurrección corporal no aparece explícita en ninguna parte en este libro.
  6. 3,7 En varios textos bíblicos, ver Is 1 31; 5 24; Na 1 10; Ab 18; Za 12 6; Ml 3 19, la imagen simboliza los efectos de la cólera vengadora de Dios o el desquite de Israel frente a sus enemigos. La imagen se sitúa aquí en otro plano y puede significar la participación de los justos glorificados en el exterminio del mal, como preludio del establecimiento del reino de Dios, al que son asociados (v. 8).
  7. 3,9 Una «verdad» que justificará su confianza y les revelará el designio completo de Dios.
  8. 3,9 Algunos mss añaden «y la visita para sus santos», seguramente por influjo de 4 15.
  9. 3,10 O bien: «lo que es justo».
  10. 3,11 Fórmula tomada de Pr 1 7. La palabra «sabiduría» designa la sabiduría práctica que hace vivir según la virtud; la palabra «educación» resume los medios necesarios para adquirirla.
  11. 3,13 La esterilidad se consideraba como deshonra o castigo; la fecundidad era señal de bendición divina. A la mujer estéril, pero fiel, se le atribuye aquí una fecundidad espiritual.
  12. 3,13 Lit.: «que no conoce el lecho de la infidelidad». El autor considera ante todo el caso de una judía fiel, casada con un judío fiel, conforme a las prescripciones de la Ley. No sólo rechaza el adulterio y la fornicación, ver Hb 13 4, sino también las relaciones conyugales en matrimonios mixtos, Dt 7 3; Esd 9 1-2.
  13. 3,13 Var. de numerosos mss lat.: «de sus almas» o «de las almas santas». —Este «juicio» parece remitirnos al de 3 7.
  14. 3,14 El eunuco estaba excluido de la asamblea cultual de Israel, Dt 23 2, pero Is 56 3-5 había anunciado su rehabilitación en los tiempos mesiánicos, si cumplía fielmente la Ley de Dios. El autor amplía aquí este último texto y lo sitúa en otro plano.
  15. 3,14 Es decir, en el cielo, Sal 11 4; 18 7; Mi 1 23, etc.; Ap 3 12; 7 15, donde se participa del consorcio con Dios.
  16. 3,15 La «sensatez» designa aquí el prudente discernimiento de los verdaderos bienes, que impulsa a vivir según la virtud y asegura la conformidad a las exigencias divinas, ver 4 9; 6 15; 7 7; 8 6.18.21. Es una raíz estable, Pr 12 3, y fecunda, que da frutos para la eternidad, 1 15; 2 23.
  17. 3,16 En el uso bíblico, la palabra «adúltero» se aplica a Israel o a los israelitas infieles a Dios, ver Is 57 3; Jr 9 1; Ez 23 37; Os 3 1. Podemos, pues, entenderla de los judíos apóstatas o de los judíos que hubieran contraído matrimonio con paganos, ver 13 (b) + y no sólo de los adúlteros en el sentido exacto de la palabra. Ver también 4 3.6.
  18. 3,19 En esta exposición (ver ya v. 12) sobre la suerte miserable de una descendencia impía, el autor incorpora motivos bíblicos antiguos: los padres son castigados en sus hijos y éstos, hechos solidarios en el mal y el castigo (ver, sin embargo, Ez 18 14-20), morirán súbitamente o no conocerán una ancianidad respetable (ver con todo Jb 21 7-33). La perspectiva de un juicio severo, v. 18, cuando Dios decida sin apelación, hace aún más sombrío el cuadro. Ver 4 3-5.