El NobleCORÁN القرآن الكريم Proverbios 31

1 Palabras de Lemuel, rey de Masá, que le enseñó su madre:*

2 ¿Qué te diré, hijo mío, hijo de mis entrañas,
hijo de mis promesas?*

3 No pierdas tus energías con mujeres,
ni tus caminos en derrocar reyes.*

4 No es propio de reyes, Lemuel,
no es propio de reyes beber vino,
ni de los gobernantes beber licores;*

5 pues, si beben, se olvidan de la ley
y traicionan la causa de los desfavorecidos.

6 Dad el licor al perdido
y el vino al amargado;

7 que beba y olvide su miseria,
y no vuelva a acordarse de sus penas.

8 Habla por el que no puede hablar
y defiende la causa de los desvalidos;

9 habla para juzgar con justicia
y defiende la causa del humilde y del pobre.

10 ¿Quién encontrará a una mujer ideal?
Vale mucho más que las piedras preciosas.*

11 Su marido confía plenamente en ella,
pues no carecerá de nada.

12 Le da beneficios sin pérdidas
todos los días de su vida.

13 Adquiere lana y lino
y los trabaja con finas manos.

14 Es como un barco mercante
que trae de lejos sus provisiones.

15 Se levanta cuando aún es de noche
para dar el sustento a su familia
y las órdenes a sus criadas.*

16 Examina y compra tierras,
y con sus propias ganancias planta viñas.

17 Se arremanga con decisión
y trabaja con energía.

18 Comprueba si sus asuntos van bien
y ni de noche apaga su lámpara.

19 Echa mano a la rueca
y sus dedos manejan el huso.

20 Tiende sus manos al necesitado
y ofrece su ayuda al pobre.

21 Su casa no le teme a la nieve,
pues todos los suyos llevan vestidos forrados.

22 Se confecciona sus mantas
y viste de lino y púrpura.

23 Su marido es reconocido en la plaza,
cuando se sienta con los ancianos del lugar.

24 Teje y vende prendas de lino
y proporciona cinturones a los comerciantes.

25 Se reviste de fuerza y dignidad
y no le preocupa el mañana.*

26 Abre su boca con sabiduría
y su lengua instruye con cariño.

27 Vigila la marcha de su casa
y no come el pan de balde.

28 Sus hijos se apresuran a felicitarla
y su marido hace su alabanza:

29 «¡Hay muchas mujeres valiosas,
pero tú las superas a todas!»

30 Engañosa es la gracia y fugaz la belleza;
sólo la mujer que respeta a Yahvé es digna de alabanza.*

31 Agradecedle el fruto de su trabajo
y que sus obras la alaben en la plaza.

Notas de la Biblia de Jerusalén 8
  1. 31,1 «rey de Masá» uniendo las dos palabras; «rey; oráculo» (maśśã’) hebr., ver 30 1. —Masá es el nombre de una tribu ismaelita del norte de Arabia, Gn 25 14. La sabiduría de los «hijos de Oriente», Num 24 21 +, gozaba de fama, ver 1 R 5 10; Jr 49 7; Jb 2 11+.
  2. 31,2 «¿Qué te diré…» conj.; hebr.: «qué, hijo mío; qué, hijo de mis entrañas; y qué, hijo de mis promesas».
  3. 31,3 En vez de «tus caminos», una ligera corrección haría posible leer «tus muslos». Griego: «y no expongas su espíritu y tu vida a lamentaciones tardías».
  4. 31,4 La insistencia en los peligros del vino es uno de los rasgos de la moral del desierto (ver los recabitas, Jr 35, y los árabes modernos).
  5. 31,10 La expresión hebrea, que el griego y la Vulgata traducen literalmente por «mujer fuerte», evoca a la vez la eficacia y la virtud. El modelo que propone es el de la eficaz administradora de una hacienda rural, que desarrolla con eficiencia ejemplar funciones y competencias tradicionalmente desempeñadas por el marido en la sociedad israelita de la época.
  6. 31,15 Probablemente es glosa, pues rompe el ritmo.
  7. 31,25 Lit. «y se ríe del día de mañana». Es decir, mira el futuro con confianza, ya se trate del destino de su familia, ya de la recompensa que Dios concederá un día a su celo.
  8. 31,30 Este elogio de la mujer ideal fue quizá comprendido alegóricamente, como una descripción de la sabiduría personificada, ver 8 22 +. Es lo que parece sugerir una amplificación del griego («una mujer inteligente será alabada —el temor de Yahvé, eso es lo que hay que ensalzar»), y esto explicaría que este trozo, tan bello por lo demás, haya sido puesto como conclusión del libro.