El NobleCORÁN القرآن الكريم Levítico 24

A. La llama permanente

1 Dijo Yahvé a Moisés:

2 «Manda a los israelitas que te traigan para el alumbrado aceite puro de olivas molidas, para alimentar continuamente la lámpara.

3 Aarón la preparará fuera del velo del Testimonio, en la Tienda del Encuentro, para que arda de continuo ante Yahvé desde la tarde hasta la mañana. Es decreto perpetuo, para todas vuestras generaciones.

4 Él colocará las lámparas sobre el candelabro puro, para que ardan ante Yahvé continuamente.*

B. Los panes de la Presencia

5 «Tomarás flor de harina y cocerás con ella doce tortas, de dos décimas cada una.

6 Las colocarás en dos hileras, seis en cada una, sobre la mesa pura, en la presencia de Yahvé.

7 Pondrás sobre cada hilera incienso puro: será para el pan un memorial, manjar abrasado para Yahvé.

8 «Todos los sábados, sin excepción, lo dispondrá en presencia de Yahvé de parte de los israelitas, en señal de alianza perpetua.

9 Será para Aarón y sus hijos, y lo comerán en lugar sagrado, porque es cosa sacratísima, tomada de los manjares que se abrasan para Yahvé. Es decreto perpetuo.»

Blasfemia y ley del talión

10 Había entre los israelitas uno que era hijo de una mujer israelita, pero su padre era egipcio. El hijo de la israelita y un hombre de Israel riñeron en el campo,

11 y el hijo de la israelita blasfemó y maldijo el Nombre. Y fue llevado ante Moisés. Su madre se llamaba Selomit, hija de Dibrí, de la tribu de Dan.

12 Lo tuvieron detenido hasta que se decidiera el caso por sentencia de Yahvé.

13 Entonces Yahvé dijo a Moisés:

14 «Saca al blasfemo fuera del campamento. Todos los que lo oyeron pondrán las manos sobre su cabeza, y toda la comunidad lo apedreará.*

15 Y dirás a los israelitas: Cualquier hombre que maldiga a su Dios cargará con su pecado.

16 Quien blasfeme el Nombre de Yahvé morirá; toda la comunidad lo apedreará. Sea forastero o nativo, si blasfema el Nombre, morirá.*

17 «El que hiera mortalmente a cualquier otro hombre morirá.*

18 «El que hiera de muerte a un animal lo indemnizará: animal por animal.

19 Si alguno causa una lesión a su prójimo, se le hará lo mismo que hizo él:

20 fractura por fractura, ojo por ojo, diente por diente. Se le hará la misma lesión que él haya causado al otro.

21 El que mate un animal indemnizará por él; mas el que mate a un hombre morirá.

22 Del mismo modo juzgarás al forastero que al nativo; porque yo soy Yahvé, vuestro Dios.»

23 Tras hablar así Moisés a los israelitas, sacaron al blasfemo fuera del campamento y lo apedrearon. Los israelitas hicieron lo que Yahvé había mandado a Moisés.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 5
  1. 24,4 «Puro» ritualmente; o bien «de oro puro»; lo mismo en cuanto a la «mesa» en el v. 6.
  2. 24,14 La comunidad manchada por la maldición se va a purificar mediante la lapidación del culpable, a quien se impone la mano como al animal que sustituye a la comunidad en un sacrificio, 16 21.
  3. 24,16 «el Nombre» sam.; «un nombre» hebr.; «el nombre de Yahvé» griego.
  4. 24,17 Se trata de golpes mortales, ver Ex 21 12. Estos vv. repiten las antiguas prescripciones del Código de la Alianza, equiparando al simple residente con el israelita (vv. 16b.20b-22).
  5. 24,23 Estas leyes afirman el dominio absoluto de Dios sobre la Tierra Santa: hasta los campos guardarán el sábado, véase Ex 20 8+. El año sabático aparece desde el Código de la Alianza, Ex 23 10-11; la legislación queda precisada en Lv 25 1-7. Después del Destierro su observancia está atestiguada en Ne 10 32 y 1 M 6 49-53. Dt 15 1-11 le añade la remisión de deudas. Los esclavos hebreos deben asimismo ser liberados al séptimo año de su servidumbre, pero sin relación necesaria con el año sabático, Ex 21 2; Dt 15 12-18. Esta prescripción apenas se observaba, ver Jr 34 8-16. Para hacerla menos onerosa, se la limitó a ciclos de cincuenta años: el año jubilar, Lv 25 8-17, así llamado porque era anunciado al son del cuerno, yôbel (alusión en Is 61 1-2). Además del barbecho de los campos, implicaba una emancipación general de las personas y de los bienes, volviendo cada uno a su clan y haciéndose de nuevo con su propiedad, v. 10. La finalidad de estas medidas era garantizar la estabilidad de una sociedad fundada sobre la familia y el patrimonio familiar. Pero de hecho, sólo fue un esfuerzo tardío por hacer más eficaz la ley sabática, y no parece que la ley del año jubilar fuera jamás observada. Transferido al plano espiritual, el año santo o jubilar de la Iglesia ofrece periódicamente a los cristianos la ocasión de una remisión de sus deudas para con Dios.