El NobleCORÁN القرآن الكريم Jueces 5

1 Aquel día, Débora y Barac, hijo de Abinoán, entonaron este cántico:

2 Cuando Israel se suelta la cabellera,
cuando el pueblo se ofrece voluntario,
¡bendecid a Yahvé!*

3 ¡Escuchad, reyes! ¡Prestad oídos, príncipes!
A Yahvé voy a cantar.
Tocaré el salterio para Yahvé, Dios de Israel.

4 Cuando saliste de Seír, Yahvé,
cuando avanzaste por los campos de Edom,
tembló la tierra, gotearon los cielos,
las nubes en agua se fundieron.

5 Los montes se licuaron
delante de Yahvé, el del Sinaí,
delante de Yahvé, el Dios de Israel.

6 En los días de Sangar, hijo de Anat, en los días de Yael,
no había caravanas;
los que hollaban calzadas
marchaban por senderos desviados.*

7 Vacíos en Israel quedaron los poblados,
vacíos hasta tu despertar, oh Débora,
hasta tu despertar, oh madre de Israel.

8 Se elegían dioses nuevos;
la guerra les llegaba hasta las puertas;
¡ni un escudo se ve ni una lanza
para cuarenta mil en Israel!

9 Mi corazón con los jefes de Israel,
con los voluntarios del pueblo.
¡Bendecid a Yahvé!

10 Los que cabalgáis en blancas asnas,
los que os sentáis sobre tapices,
los que vais por el camino, cantad,*

11 al clamor de los pregoneros del botín,
junto a los abrevaderos.
Allí se cantan los favores de Yahvé,
los favores a sus poblados de Israel.
(Entonces el pueblo de Yahvé bajó a las puertas).*

12 ¡Despierta, Débora, despierta!
¡Despierta, despierta, entona un cantar!
¡Ánimo! ¡Arriba, Barac!
¡Apresa a los que te apresaron, hijo de Abinoán!*

13 Entonces Israel bajó a las puertas,
el pueblo de Yahvé bajó por él,
como un héroe.*

14 Los principales de Efraín en el valle.
Detrás de ti Benjamín entre tu gente.
De Maquir han bajado capitanes,
de Zabulón los que manejan cetro.*

15 Los jefes de Isacar están con Débora,
y Neftalí, con Barac, en la llanura,
lanzado tras sus huellas.
En los arroyos de Rubén,
grandes son las intenciones.*

16 ¿Por qué te has quedado en los corrales,
escuchando los silbidos entre los rebaños?
(En los arroyos de Rubén,
grandes son las intenciones.)*

17 Allende el Jordán, Galaad se queda,
y Dan, ¿por qué vive en naves extranjeras?
Aser se ha quedado a orillas del mar,
tranquilo en sus puertos mora.*

18 Zabulón es un pueblo que reta a la muerte,
y Neftalí, en las alturas del país.*

19 Vinieron los reyes, combatieron,
combatieron entonces los reyes de Canaán,
en Tanac, en las aguas de Meguidó,
mas no lograron botín de plata.

20 Desde los cielos combatieron las estrellas,
desde sus órbitas combatieron contra Sísara.

21 El torrente Quisón los barrió,
¡el viejo torrente, el torrente Quisón!
¡Avanza, alma mía, con denuedo!*

22 Cascos de caballos sacuden el suelo:
¡galopan, galopan sus corceles!*

23 Maldecid a Meroz, dice el Ángel de Yahvé,
maldecid, maldecid a sus moradores:
pues no vinieron en ayuda de Yahvé,
en ayuda de Yahvé como los héroes.*

24 ¡Bendita entre las mujeres Yael
(mujer de Jéber el quenita),
entre las mujeres que habitan en tiendas, bendita sea!*

25 Pedía agua, le dio leche,
en la copa de los nobles le ofreció nata.

26 Tendió su mano a la clavija,
la diestra al martillo de los carpinteros.
Hirió a Sísara, le partió la cabeza,
le golpeó y le partió la sien;*

27 a sus pies se desplomó, cayó, durmió,
a sus pies se desplomó, cayó;
donde se desplomó, allí cayó, deshecho.

28 A la ventana se asoma y atisba
la madre de Sísara, por las celosías:
«¿Por qué tarda en llegar su carro?;
¿por qué se retrasa el galopar de su carroza?»*

29 La más discreta de sus princesas le responde;
ella se lo repite a sí misma:

30 «¡Será que han cogido botín y lo reparten:
una doncella, dos doncellas para cada guerrero;
botín de paños de colores para Sísara,
botín de paños de colores;
un manto, dos mantos bordados para mi cuello!»*

31 Así perezcan todos tus enemigos, ¡oh Yahvé!
¡Y sean los que te aman como el sol
cuando sale en todo su fulgor!
Y el país quedó tranquilo cuarenta años.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 22
  1. 5,2 Rito de guerra, comparar Dt 32 42. Los combatientes de la guerra santa son consagrados a Dios como los nazireos, ver Jc 13 5; 16 17.
  2. 5,6 «caravanas» ‘orḥôt conj.; ’ŏrāḥôt hebr.
  3. 5,10 «cantad» šîrû conj.; «meditad» śîḥû hebr.
  4. 5,11 Lit. «los que dividen (o reparten)» (el agua, o el forraje, o los rebaños), es decir: los pastores.
  5. 5,11 Este verso conserva el texto correcto del comienzo del v. 13, que se halla corrompido; ha sido incluido aquí por error.
  6. 5,12 «Ánimo» griego; omitido por hebr. —«Apresa a los que te apresaron», sir., ver Is 14 2; «apresa a los que has apresado» hebr.
  7. 5,13 Primer verso corregido según el último del v. 11, ver la nota. —«por él, como un héroe» conj.; «por mí contra los héroes» hebr.
  8. 5,14 «Los principales de Efraín en el valle» śarîm ba ‘emeq griego; «su raíz está en Amalec» šoršam ba ‘amaleq hebr. Después de «cetro», hebr. añade «del escriba», probablemente glosa.
  9. 5,15 Conj. en vez de Isacar, probablemente repetido por distracción.
  10. 5,16 Los rubenitas, pastores, se han quedado para proteger sus rebaños contra las incursiones de los nómadas; los silbidos son la señal de peligro y la llamada para reunir a los animales; comparar Is 5 26; 7 18; Za 10 8.
  11. 5,17 Parece que aquí más que a una tribu de este nombre, se quiere mencionar a la tribu de Gad, junto a la tribu de Rubén, y se la denomina con el nombre del territorio que ocupaba, ver Nm 32 1s.
  12. 5,17 Dan habría emigrado ya en esa época hacia el norte, ver Jc 1 34-35; 17-18 y Jos 19 40+, y probablemente los danitas alquilaban sus servicios a los marinos de la costa.
  13. 5,18 Este v., donde por segunda vez aparece Zabulón y quizá Neftalí, ver v. 15, tiene un metro diferente del resto del poema. Es un refrán sobre las dos tribus, en el estilo de Gn 49, que parece aludir a la batalla de las aguas de Merón, Jos 11.
  14. 5,21 Sentido dudoso. Seguimos el hebr. (qedûmîm). Otros leen qeramam, sir. (confusión entre dálet y resh), y traducen «los cubrió» en lugar de «el viejo torrente».
  15. 5,22 El hebr. ofrece aquí un ritmo anapéstico, imitado por Sal 68 13.
  16. 5,23 Enclave localizado en Khirbet Marus, al sur de Cades de Neftalí.
  17. 5,24 Probablemente glosa según 4 11.17.21.
  18. 5,26 «Tendió» griego; plural hebr.
  19. 5,28 «atisba» griego; «lanzó gritos» hebr.
  20. 5,30 El fin del v. probablemente se halla corrompido y recargado. En vez de «un manto, dos mantos bordados para mi cuello», hebr. lee: «un paño de color, dos mantos bordados para el cuello del botín».
  21. 5,31 «que te aman» griego y lat.; «que le aman» hebr.
  22. 5,31 La larga historia de Gedeón agrupa diversas tradiciones de la tribu de Manasés, que el redactor deuteronomista del libro ha encontrado ya reunidas y ha retocado. Algunas atañen a las proezas militares de Gedeón contra los madianitas, ya sea en territorio israelita, ya del otro lado del Jordán. A esto se añaden relatos cultuales: la legitimación de un altar en Ofrá, la destrucción de un altar de Baal, la señal del vellón. Estos relatos son importantes para comprender la crisis religiosa provocada por la sedentarización y la influencia del culto de Baal, y de la crisis política que se manifiesta con el ofrecimiento de la realeza a Gedeón y la desdichada experiencia de Abimélec.