El NobleCORÁN القرآن الكريم Jueces 2

El Ángel de Yahvé anuncia desgracias a Israel

1 El Ángel de Yahvé subió de Guilgal a Betel y dijo: «Yo os hice subir de Egipto y os introduje en la tierra que había prometido con juramento a vuestros padres. Os dije que jamás rompería mi alianza con vosotros,*

2 pero que vosotros no debíais pactar con los habitantes de este país, sino que teníais que destruir sus altares. Pero no habéis escuchado mi voz. ¿Por qué habéis hecho esto?

3 Por eso os digo que no los arrojaré de vuestra presencia; serán vuestros opresores, y sus dioses una trampa para vosotros.»*

4 Así que el Ángel de Yahvé hubo dicho estas palabras a todos los israelitas, el pueblo se puso a llorar a gritos.

5 Llamaron a aquel lugar Bojín, y ofrecieron allí sacrificios a Yahvé.*

Fin de la vida de Josué

6 Cuando Josué despidió al pueblo, los israelitas se volvieron cada uno a su heredad, para ocupar la tierra.

7 El pueblo sirvió a Yahvé en vida de Josué y de los ancianos que le sobrevivieron y que habían sido testigos de todas las grandes hazañas que Yahvé había hecho a favor de Israel.

8 Josué, hijo de Nun, siervo de Yahvé, murió a la edad de ciento diez años.

9 Lo enterraron en el término de su heredad, en Timnat Jeres, en la montaña de Efraín, al norte del monte Gaás.

10 También aquella generación fue a reunirse con sus padres y les sucedió otra generación que no conocía a Yahvé ni lo que había hecho por Israel.*

Interpretación religiosa del período de los jueces

11 Entonces los israelitas hicieron lo que desagradaba a Yahvé, dando culto a los Baales.

12 Abandonaron a Yahvé, el Dios de sus antepasados, que los había sacado de la tierra de Egipto, y siguieron a otros dioses de los pueblos de alrededor. Se postraron ante ellos e irritaron así a Yahvé;

13 abandonaron a Yahvé y dieron culto a Baal y a las Astartés.*

14 Entonces se encolerizó Yahvé contra Israel. Los entregó en manos de salteadores que los despojaron, los dejó vendidos en manos de los enemigos de alrededor y no pudieron ya sostenerse ante sus enemigos.

15 En todas sus campañas la mano de Yahvé intervenía contra ellos para hacerles daño, como Yahvé se lo tenía dicho y jurado. Los puso así en gran aprieto.

16 Entonces Yahvé hizo surgir jueces que los salvaron de la mano de los que los saqueaban.*

17 Pero tampoco a sus jueces los escuchaban. Se prostituyeron siguiendo a otros dioses y postrándose ante ellos. Se desviaron muy pronto del camino que habían seguido sus padres, que atendían a los mandamientos de Yahvé; no los imitaron.*

18 Cuando Yahvé les suscitaba jueces, Yahvé estaba con el juez y los salvaba de la mano de sus enemigos mientras vivía el juez, porque Yahvé se conmovía de los gemidos que proferían ante los que los maltrataban y oprimían.

19 Pero cuando moría el juez, volvían a corromperse más todavía que sus padres, yéndose tras de otros dioses, dándoles culto y postrándose ante ellos, sin renunciar en nada a las prácticas y a la conducta obstinada de sus padres.*

Razón de la permanencia de las naciones extranjeras

20 Se encolerizó Yahvé contra el pueblo de Israel y dijo: «Ya que este pueblo ha quebrantado la alianza que prescribí a sus antepasados y no ha escuchado mi voz,

21 tampoco yo arrojaré en adelante de su presencia a ninguno de los pueblos que dejó Josué cuando murió.»

22 Era para probar con ellos a Israel, a ver si seguían o no los caminos de Yahvé, como los habían seguido sus antepasados.

23 Yahvé dejó en paz a estos pueblos, en vez de expulsarlos enseguida, y no los entregó en manos de Josué.

Notas de la Biblia de Jerusalén 10
  1. 2,1 En este caso, un doble de Yahvé, ver Gn 16 7+. Comp. la aparición a Josué cerca de Guilgal, Jos 5 13-15. Sobre Guilgal, ver Jos 4 19+.
  2. 2,1 «Betel» griego; «Bojín» hebr., ver v. 5.
  3. 2,3 «opresores» versiones; «a vuestro lado» hebr.
  4. 2,5 En hebr. bōkîm: «los que lloran», emplazamiento desconocido; acaso la «Encina del Llanto», cerca de Betel, Gn 35 8.
  5. 2,10 Este v. no existe en el paralelo de Jos 24. La muerte de Josué y de la generación de la conquista abrió las puertas a las infidelidades de Israel.
  6. 2,10 El primer redactor deuteronomista del libro expone aquí el tema que repetirá en la historia de cada uno de los grandes Jueces (ver 3 7+), 3 7-9.12-15; 4 1 s; 6 10; 10 6s, etc.: Israel abandona a Yahvé por Baal; Yahvé lo entrega en manos de opresores; Israel clama a Yahvé; Yahvé le envía un salvador; luego, la historia se repite. Esta visión teológica de la historia, que supone que los Jueces se han sucedido según el orden cronológico del libro y que cada uno de ellos ha actuado en favor de todo Israel, sólo imperfectamente corresponde a la realidad histórica: la base del libro son relatos al principio independientes acerca de héroes locales, cuya relación cronológica se establece arbitrariamente.
  7. 2,13 El grupo «Baal y Astarté», o en plural «los Baales y las Astartés» es en la Biblia denominación corriente de las divinidades cananeas. Baal, «el Señor», es el principio divino masculino, considerado a menudo como el amo del suelo. Astarté corresponde a la Istar asiria y es la diosa del amor y de la fecundidad. Su nombre es sustituido a veces, 3 7; 2 R 23 4, etc., con el de Aserá, otra divinidad femenina de iguales características, ver Ex 34 13+.
  8. 2,16 Ver 3 7 (a).
  9. 2,17 Metáfora corriente para designar el culto de los ídolos, ver Lv 17 7; Dt 31 16; Os 1 2; Is 1 21; Ez 16 15, etc.
  10. 2,19 Según 2 11-15, ver también 2 3, se ha dejado subsistir a las naciones extranjeras en castigo de la infidelidad de Israel. Aquí ha venido a ser un medio para poner a prueba su fidelidad, vv. 22-23; 3 1 y 4. La glosa de 3 2 ofrece otra explicación: mantener el espíritu guerrero. Otras razones se dan en Ex 23 29 y Dt 7 22: no convertir el país en un desierto abandonado a las bestias salvajes, y en Sb 12 3-22: dar tiempo para arrepentirse a los antiguos habitantes.