El NobleCORÁN القرآن الكريم Jeremías 30

Promesa de restauración a Israel del Norte

1 Palabra que recibió Jeremías de parte de Yahvé:

2 Esto dice Yahvé, el Dios de Israel: Escribe en un libro todas las palabras que te he dirigido.

3 Pues vienen días —oráculo de Yahvé— en que haré tornar a los cautivos de mi pueblo Israel (y de Judá) —dice Yahvé— y los haré volver a la tierra que di a sus padres en posesión.

4 Éstas son las palabras que dirigió Yahvé a Israel (y a Judá).

5 Esto dice Yahvé:
Oímos voces de terror,
de pánico y ausencia de paz.

6 Preguntad y enteraos bien
si dan a luz los varones.
Pues ¿por qué he visto a los varones
con las manos en las caderas,
como quien va a dar a luz,
con sus rostros demudados?

7 ¡Ay! porque grande será aquel día,
ninguno se le puede comparar:
tiempo de angustia para Jacob,
aunque saldrá ileso de ella.

8 (Acontecerá aquel día —oráculo de Yahvé Sebaot— que romperé el yugo de sobre tu cerviz y arrancaré tus coyundas, y ya no te harán servir con él los extranjeros,

9 pues Israel y Judá servirán a Yahvé su Dios y a David su rey, que yo les suscitaré.)*

10 Pero tú no temas, siervo mío Jacob
—oráculo de Yahvé—,
ni desmayes, Israel,
pues acudo a salvarte desde lejos,
y a tu linaje del país de su destierro;
volverá Jacob y reposará,
tranquilo, sin nadie que le inquiete,

11 pues contigo estoy yo para salvarte
—oráculo de Yahvé—.
Acabaré con todas las naciones
por las que te dispersé,
pero contigo no acabaré,
aunque te corregiré como conviene,
pues no pienso dejarte impune.

12 Porque así dice Yahvé:
irremediable es tu fractura,
incurable tu herida.

13 Estás desahuciado;
para una herida hay cura,
mas para ti no hay remedio.*

14 Todos tus amantes te olvidaron,
ya no andarán buscándote.
Te herí como hiere un enemigo,
te di un escarmiento cruel,
(por la magnitud de tu culpa,
porque son enormes tus pecados).*

15 ¿Por qué te quejas de tu fractura?
Irremediable es tu sufrimiento;
por la magnitud de tu culpa,
por ser enormes tus pecados
te he tratado de ese modo.

16 No obstante,
los que te devoran serán devorados,
todos tus opresores irán al cautiverio;
tus despojadores serán despojados,
daré al saqueo a todos tus saqueadores.*

17 Sí; haré que tengas alivio,
te curaré de tus llagas
—oráculo de Yahvé—.
Te llamaron «La Repudiada»,
«Sión de la que nadie se preocupa».*

18 Pero esto dice Yahvé:
Voy a cambiar la suerte
de las tiendas de Jacob,
me apiadaré de sus moradas;
será reedificada la ciudad
sobre su montículo de ruinas,
y el palacio será restablecido
tal como era.

19 Entre ellos se oirán alabanzas,
voces de gente alegre;
los multiplicaré y no serán pocos,
los honraré y no serán menguados.

20 Sus hijos serán como antes,
su comunidad, estable ante mí;
y castigaré a todos sus opresores.

21 Será su soberano uno de ellos,
su jefe de entre ellos saldrá,
lo acercaré y él acudirá a mí,
pues ¿quién se jugaría la vida
por llegarse hasta mí?
—oráculo de Yahvé—.*

22 Y así seréis mi pueblo,
y yo seré vuestro Dios.*

23 Ya ha estallado una tormenta de Yahvé,
un torbellino se va arremolinando,
girando sobre la cabeza de los malvados.

24 No ha de apaciguarse el ardor de la ira de Yahvé hasta que la ejecute, y realice los designios de su corazón.
En días futuros os percataréis de ello.

Notas de la Biblia de Jerusalén 7
  1. 30,9 «el yugo» griego, Vet. Lat.; «su yugo» hebr. —«te servirán» conj.; «le servirán» hebr.; «les servirán» griego (que lee: «su cerviz... sus coyundas»). —Añadimos «Israel» y «Judá»; en hebr. se sobrentiende el sujeto. —Estos dos vv. son una adición que, como las palabras «y Judá» de los vv. 2 y 4 tienden a ampliar a todo el pueblo las promesas mesiánicas (ver mención de un nuevo David).
  2. 30,13 Vocalizamos según griego y sir.
  3. 30,14 Aquí, las naciones en que se apoyaba Israel, ver Ez 16 y 23.
  4. 30,16 «No obstante» conj.; «Por eso» hebr.
  5. 30,17 Lit. hebr. «es Sión, aquella a la que no hay quien busque»; se trata probablemente de una variación que considera al «Israel» de este cap. como el conjunto del pueblo de Dios, y no simplemente como el reino del norte. El griego: «vuestra presa», indudablemente por «nuestra presa», podría reflejar el texto primitivo (s.ãdenû, corregido: s.iyôn).
  6. 30,21 Por oposición al período de vasallaje asirio, cuando el gobernador representaba al poder extranjero.
  7. 30,22 Este v., que es una adición, contiene la fórmula de la Alianza, ver Dt 26 17-18; 27 9; 28 9, etc., recordada a menudo por Jeremías, ver 31 31+.