El NobleCORÁN القرآن الكريم Jeremías 22

1 Esto dijo Yahvé: Baja a la casa real de Judá y pronuncia allí estas palabras.*

2 Dirás: Oye la palabra de Yahvé, tú, rey de Judá, que ocupas el trono de David, y tus servidores y pueblo —los que entran por estas puertas—.

3 Esto dice Yahvé: Practicad el derecho y la justicia, librad al oprimido de manos del opresor, y no atropelléis al forastero, al huérfano y a la viuda; no hagáis violencia ni derraméis sangre inocente en este lugar.

4 Porque si ponéis en práctica esta palabra, entonces seguirán entrando por las puertas de esta casa reyes sucesores de David en el trono, montados en carros y caballos, junto con sus cortesanos y su pueblo.

5 Mas si no oís estas palabras, por mí mismo os juro —oráculo de Yahvé— que en ruinas parará esta casa.

6 Pues esto dice Yahvé respecto a la casa real de Judá:
Galaad eras tú para mí,
cumbre del Líbano:
pero ¡vaya si te trocaré en desierto,
en ciudades deshabitadas!

7 Voy a consagrar contra ti
a quienes te destruyan,
cada cual con su hacha.
Talarán lo selecto de tus cedros
y lo arrojarán al fuego.*

8 Muchos pueblos pasarán junto a esta ciudad y se dirán unos a otros: «¿Por qué ha hecho Yahvé semejante cosa a esta gran ciudad?»

9 Y les dirán: «Porque dejaron la alianza de su Dios Yahvé y adoraron y sirvieron a otros dioses.»

Oráculos contra varios reyes: Contra Joacaz

10 No lloréis al muerto ni plañáis por él:
llorad, llorad por el que se va,
porque jamás volverá
ni verá su patria.*

11 Pues esto dice Yahvé respecto a Salún, hijo de Josías, rey de Judá y sucesor de su padre Josías en el reino. El que salió de este lugar no volverá más aquí;

12 morirá en el lugar a donde lo deportaron. ¡Jamás volverá a ver este país!»

Contra Joaquín

13 ¡Ay del que edifica su casa sin justicia
y sus pisos sin derecho!
De su prójimo se sirve de balde
y no le paga su salario.

14 El que dice: «Voy a edificarme
un palacio espacioso y pisos ventilados»,
y le abre sus ventanales,
lo empanela de cedro
y lo pinta de escarlata.

15 ¿Serás acaso rey
por ser un apasionado del cedro?
Tu padre, ¿no comía y bebía?
¡Pero practicaba justicia y equidad!
Por eso todo le iba bien.*

16 Hacía justicia al cuitado y al pobre.
Por eso todo iba bien.
¿No es esto conocerme?
—oráculo de Yahvé—.

17 Pero tus ojos y tu corazón
sólo buscan tu propio interés:
derramar sangre inocente,
cometer atropello y violencia.

18 Por tanto, esto dice Yahvé respecto a Joaquín, hijo de Josías, rey de Judá:
No plañirán por él:
«¡Ay hermano mío!, ¡ay hermana mía!»;
no plañirán por él:
«¡Ay Señor!, ¡ay su Majestad!»

19 El entierro de un borrico será el suyo:
será arrastrado y arrojado
fuera de las puertas de Jerusalén.*

Contra Jeconías

20 Sube al Líbano y clama,
da voces por Basán
y clama desde Abarín,
porque han sido quebrantados
todos tus amantes.*

21 Te hablé en tu prosperidad,
pero dijiste: «No oigo.»
Tal ha sido tu costumbre
desde tu mocedad:
nunca escuchaste mi voz.

22 A todos tus pastores
los pastoreará el viento,
y tus amantes cautivos irán.
Entonces sí que estarás
avergonzada y confusa
por toda tu malicia.

23 Tú, que te asentabas en el Líbano,
que anidabas en los cedros,
¡cómo suspirarás
cuando te vengan los dolores,
un trance como de parturienta!*

24 Lo juro por mi vida —oráculo de Yahvé—, que aunque fuese Jeconías, el hijo de Joaquín, rey de Judá, un sello en mi mano diestra, de allí lo arrancaría.

25 Yo te pondré en manos de los que quieren tu muerte, y en manos de los que te atemorizan: en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y en manos de los caldeos.

26 Te arrojaré a ti y a la madre que te engendró a otra tierra donde no habéis nacido, y allí moriréis.

27 Pero a la tierra a donde anhelan volver, no volverán.

28 ¿Es algún trasto despreciable, roto,
este individuo, Jeconías?;
¿quizá un objeto sin interés?
¿Por qué ha sido expulsado,
junto con su prole,
y arrojados a una tierra
que no conocían?

29 ¡Tierra, tierra, tierra!,
escucha la palabra de Yahvé.

30 Esto dice Yahvé:
Inscribid a este hombre: «Estéril,
un fracasado en la vida»;
porque ninguno de su descendencia
tendrá la suerte
de sentarse en el trono de David
y de ser jamás señor en Judá.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 10
  1. 22,1 Del templo, que dominaba el palacio, ver 26 10; 36 12.
  2. 22,7 Lit. «Voy a santificar», ver 6 4+.
  3. 22,10 «al muerto»: Josías, muerto el 609, ver 2 R 23 29; «el que se va»: Joacaz (llamado también Salún, v. 11), deportado a Egipto el mismo año, ver 2 R 24 33-34.
  4. 22,15 Pueden entenderse los vv. 15-17 como un diálogo entre Dios y Joaquín, en que Dios rebate irónicamente las excusas del hijo de Josías.
  5. 22,19 Jeremías se dirige ante todo a Jerusalén personificada, e interpreta duramente los sucesos del 598 de que aquélla se lamenta.
  6. 22,20 El Líbano al Norte; el Basán, al nordeste, al otro lado del Jordán (ver Dt 3 10); Abarín al Este, con el monte Nebo como cima (Nm 33 47).
  7. 22,20 No se trata aquí de los falsos dioses, ver 3 13, ni de lo aliados, ver 4 30, sino de los reyes y los jefes de Judá, ver v. 22.
  8. 22,23 Con griego, sir., Vulg. El hebr. trae el pasivo, inusitado, del verbo «perdonar» que en rigor podría traducirse «cuánta lástima excitarás».
  9. 22,30 En los registros genealógicos de los reyes, ver Is 4 3.
  10. 22,30 De hecho, Zorobabel, nieto de Jeconías, al regreso del Destierro, sólo fue alto comisario de Judá.