El NobleCORÁN القرآن الكريم Jeremías 13

La faja en el río Éufrates

1 Yahvé me dijo así: «Anda y cómprate una faja de lino y te la pones a la cintura, pero no la metas en agua.»

2 Compré la faja, según la orden de Yahvé, y me la puse a la cintura.

3 Entonces me dirigió Yahvé la palabra por segunda vez:

4 «Toma la faja que has comprado y que llevas a la cintura, ponte en camino y vete al Éufrates; y allí la escondes en un resquicio de la peña.»

5 Yo fui y la escondí en el Éufrates como me había mandado Yahvé.

6 Al cabo de mucho tiempo me dijo Yahvé: «Ponte en camino, vete al Éufrates y recoge la faja que te mandé que escondieras allí.»

7 Yo fui al Éufrates, cavé, recogí la faja del sitio donde la había escondido y resulta que se había echado a perder la faja: no valía para nada.

8 Entonces me dirigió Yahvé la palabra en estos términos:

9 «Esto dice Yahvé: Del mismo modo echaré a perder la mucha soberbia de Judá y de Jerusalén.

10 Ese pueblo malo que rehúsa oír mis palabras, que caminan según la terquedad de sus corazones y han ido en pos de otros dioses a servirles y adorarles, serán como esta faja que no vale para nada.

11 Porque así como se pega la faja a la cintura de uno, de igual modo hice apegarse a mí a toda la Casa de Israel y a toda la Casa de Judá —oráculo de Yahvé—, con idea de que fuesen mi pueblo, mi nombradía, mi loor y mi prez, pero ellos no me oyeron.

Los cántaros estrellados

12 Diles este refrán: Esto dice Yahvé, el Dios de Israel: «Todo cántaro se puede llenar de vino.» Ellos te dirán: «¿No sabemos de sobra que todo cántaro se puede llenar de vino?»*

13 Entonces les dices: «Pues así dice Yahvé: He decidido emborrachar completamente a todos los habitantes de esta tierra, a los reyes sucesores de David en el trono, a los sacerdotes y profetas y a todos los habitantes de Jerusalén,

14 y los estrellaré, a cada cual contra su hermano, padres e hijos a una —oráculo de Yahvé—, sin que piedad, compasión y lástima me impidan destruirlos.»

Perspectivas de destierro

15 Oíd y escuchad, no seáis altaneros,
porque habla Yahvé.

16 Dad gloria a vuestro Dios Yahvé
antes que se eche la oscuridad,
antes que tropiecen vuestros pies
por cerros, al crepúsculo,
antes que esperéis la luz,
y él la haya convertido en negrura,
la haya trocado en tiniebla densa.

17 Pero si no le oyereis, en silencio
llorará mi alma por ese orgullo,
derramarán mis ojos lágrimas,
verterán copioso llanto,
porque va cautiva la grey de Yahvé.*

Conminación al rey Jeconías

18 Di al rey y a la Gran Dama:
Humillaos, sentaos,
porque ha caído de vuestras cabezas
vuestra diadema preciosa.

19 Las ciudades del Negueb están cercadas,
y no hay quien las abra.
Todo Judá es deportado,
deportado en masa.*

Aviso a Jerusalén impenitente

20 Alza tus ojos, Jerusalén,
mira a los que vienen del Norte.
¿Dónde está la grey que se te dio,
tus preciosas ovejas?*

21 ¿Qué dirás cuando vengan
a castigar a tus cabecillas,
a los que habías preparado
para que fueran tus jefes?
¿No te acometerán dolores
como de parturienta?*

22 Pero acaso digas en tus adentros:
«¿Por qué me ocurren estas cosas?»
Debido a tus muchos pecados,
te han alzado las faldas
y han forzado tus calcañales.*

23 ¿Muda el cusita su piel,
o el leopardo sus pintas?
¿Podréis entonces hacer el bien
los avezados al mal?

24 Por eso os esparcí como tamo
al viento de la estepa.*

25 Ésa es tu suerte, el lote
que te toca de mi parte
—oráculo de Yahvé—:
por cuanto que me olvidaste
y te fiaste de la Mentira.

26 Pues también yo te he levantado
las faldas sobre tu rostro,
y se han visto tus vergüenzas.

27 ¡Ah, tus adulterios y relinchos,
la bajeza de tu prostitución!
Sobre los altos, por la campiña
he visto tus Monstruos abominables.
¡Ay de ti, Jerusalén, que no estás pura!
¿Hasta cuándo todavía...?*

Notas de la Biblia de Jerusalén 9
  1. 13,12 «Ellos te dirán» hebr.; «Si ellos te dicen» griego.
  2. 13,17 Jeconías sólo reinó tres meses y fue deportado con su madre a Babilonia en el 598.
  3. 13,19 Probablemente por los edomitas, cuyas incursiones fueron prácticamente incesantes desde el 602.
  4. 13,20 Con el griego, que añade «Jerusalén». Hebr. ketib: «Alza vuestros ojos, y mira»; qeré: «Alzad vuestros ojos y mirad».
  5. 13,21 Versículo difícil. Traducción conjetural.
  6. 13,22 Eufemismo.
  7. 13,24 «os» conj.; «les» hebr.
  8. 13,27 «Mentira», v. 25, y «Monstruos» siguen designando a los falsos dioses.
  9. 13,27 Probablemente bajo Joaquín. El diálogo del profeta con Yahvé imita una liturgia de lamentación (ver Jl 1-2; Sal 74 y 79): descripción del azote, 14 2-6; lamentación del pueblo, 7-9; respuesta de Yahvé, 10-12; defensa de Jeremías, 13-16; nueva descripción del azote, 17-18; nueva lamentación del pueblo, 19-22; nueva respuesta de Yahvé, 15 1-4. Pero a la confesión colectiva, así como a la intercesión de Jeremías, Yahvé opone una respuesta negativa, y a la amenaza del hambre añade la de la invasión.