El NobleCORÁN القرآن الكريم Isaías 58

El ayuno agradable a Dios

1 Clama sin tregua, bien fuerte; levanta tu voz como trompeta
y denuncia a mi pueblo su rebeldía,
a la Casa de Jacob sus pecados.

2 A mí me consultan día a día,
les agrada conocer mis propósitos,
como gente que practica la justicia,
que no abandona el mandato de su Dios.
Me consultan sobre normas de justicia,
la vecindad de su Dios les agrada.

3 —¿Para qué ayunamos, si no lo ves,
o nos mortificamos, si no te enteras?
—Porque ayunáis sólo por interés,
y apremiáis a vuestros sirvientes;*

4 ayunáis entre litigios y pleitos,
repartiendo golpes de malas maneras.
No ayunéis como lo hacéis ahora,
para hacer oír vuestra voz en lo alto.

5 ¿Creéis que es ése el ayuno que deseo,
que el hombre se humille todo el día,
agachando como un junco la cabeza,
tumbado en un saco, entre ceniza?
¿A eso llamáis ayuno, día grato a Yahvé?

6 Éste es el ayuno que yo deseo:
romper las cadenas injustas,
soltar las coyundas del yugo,
dejar libres a los maltratados,
y arrancar todo yugo;

7 compartir tu pan con el hambriento,
acoger en tu hogar a los sin techo;
vestir a los que veas desnudos
y no abandonar a tus semejantes.

8 Así surgirá tu luz como la aurora,
y tu herida se curará rápidamente.
Tus justas acciones te precederán,
te seguirá la gloria de Yahvé.

9 Cuando llames, Yahvé te responderá,
pedirás socorro, y dirá: «Aquí estoy.»
Si apartas de ti todo yugo,
si no delatas y no acusas en falso,

10 si partes tu pan con el hambriento,
si sacias el hambre del indigente,
resplandecerá en las tinieblas tu luz,
y lo oscuro de ti será como mediodía.*

11 Te guiará Yahvé de continuo,
saciará tu hambre en los sequedales,
dará vigor a tu cuerpo
y serás como huerto regado,
como manantial de aguas
cuyo cauce nunca falla.*

12 Reconstruirás tus antiguas ruinas,
cimientos hace tiempo abandonados;
te llamarán reparador de brechas,
repoblador de lugares arrasados.*

Sobre el sábado

13 Si dejas de comerciar en sábado,
de hacer tu negocio en el día santo;
si consideras al sábado tu delicia
y lo honras como consagrado a Yahve;
si lo respetas sin pensar en tus asuntos,
no buscando el interés de tus negocios,

14 entonces te deleitarás en Yahvé:
te elevaré por las alturas de la tierra
y te alimentaré con la heredad
de tu padre Jacob.
Ha hablado la boca de Yahvé.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 7
  1. 58,3 La Ley sólo prescribía el ayuno para el día de la Expiación, Lv 23 26-32, pero en algunas épocas se multiplicaron los días de ayuno, o para conmemorar aniversarios de duelo, Za 7 1-5; 8 18-19, o para implorar la misericordia divina, Jr 36 6.9; Jon 3 5; ver 1 R 21 9.12.
  2. 58,10 Lit. «si das al hambriento tu alma (griego: el pan de tu alma) y el alma afligida dejas saciada». Pero la palabra nefeš, generalmente traducida por «alma», también designa «el deseo», «el apetito», de modo que son posibles matices diversos. El contexto, sin embargo, justifica nuestra traducción.
  3. 58,11 Sentido dudoso: el verbo ?ãla?, aquí empleado, parece estar emparentado con el sustantivo ?ãlûs, «guerrero», pero existen otras posibilidades, sin hablar de las correcciones propuestas.
  4. 58,12 Aún se está en los comienzos de la restauración, seguramente antes de la reconstrucción de las murallas bajo Nehemías, quizá incluso antes de la reconstrucción del Templo, al que no se menciona.
  5. 58,12 Esta legitimación del sábado parece haber sido añadida al oráculo precedente. Sobre el sábado, ver Ex 20 8+.
  6. 58,14 «Las alturas de la tierra» es una referencia poética al país.
  7. 58,14 Esta liturgia penitencial sigue la línea del cap. precedente y parece datar de la misma época; la salvación prometida tarda en realizarse; la culpa no es de Dios, sino de los pecados de los hombres. Es lo que dicen los vv. 1-2 y lo que el resto del poema desarrolla. Comienza con un acto de acusación, vv. 3-8.