El NobleCORÁN القرآن الكريم Isaías 53

1 ¿Quién creyó en nuestra noticia? ¿A quién le fue revelado
el brazo poderoso de Yahvé?*

2 Creció ante él como un retoño,
como raíz en tierra reseca.
No tenía apariencia ni presencia;
(le vimos) y carecía de aspecto
que pudiésemos estimar.*

3 Despreciado, marginado,
hombre doliente y enfermizo,
como de taparse el rostro por no verle.
Despreciable, un Don Nadie.

4 ¡Y de hecho cargó con nuestros males
y soportó todas nuestras dolencias!
Nosotros le tuvimos por azotado,
herido por Dios y humillado.

5 Mas fue herido por nuestras faltas,
molido por nuestras culpas.
Soportó el castigo que nos regenera,
y fuimos curados con sus heridas.

6 Todos errábamos como ovejas,
cada uno marchaba por su camino,
y Yahvé descargó sobre él
la culpa de todos nosotros.

7 Fue oprimido y humillado,
pero él no abrió la boca.
Como cordero llevado al degüello,
como oveja que va a ser esquilada,
permaneció mudo, sin abrir la boca.*

8 Detenido, sin defensor y sin juicio,
¿quién se ocupó de su generación?
Fue arrancado de la tierra de los vivos,
herido por las rebeldías de su pueblo;*

9 pusieron su tumba entre malvados,
su sepultura entre malhechores.
Por más que no cometió atropellos
ni hubo nunca mentiras en su boca,*

10 Yahvé quiso quebrantarlo con males.
Si se da a sí mismo en expiación,
verá descendencia, alargará sus días;
su mano ejecutará el designio de Yahvé.*

11 Después de sufrir, verá la luz,
el justo se saciará de su conocimiento.
Mi Siervo justificará a muchos,
pues las culpas de ellos soportará.*

12 Le daré su parte entre los grandes
y con poderosos repartirá despojos,
pues se entregó indefenso a la muerte
y fue tenido por un rebelde,
cuando él soportó la culpa de muchos
e intercedió por los rebeldes.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 9
  1. 53,1 Habla la comunidad y anuncia el destino del Siervo, revelación nueva y casi increíble. Pero a la sorpresa y la incomprensión primeras, vv. 3b.4b.6.8, les sustituirá una mejor comprensión: esos sufrimientos no tienen otro fin que la salvación de la multitud, vv. 11-12.
  2. 53,2 En Is 11 1.10, las imágenes del vástago y de la raíz acompañaban el anuncio alegre del Mesías davídico. Aquí sólo evocan el aspecto humilde y miserable del Siervo.
  3. 53,7 Probablemente, Juan el Bautista alude a este v., combinado con el v. 4, cuando presenta a Jesús como «cordero de Dios que quita el pecado del mundo», Jn 1 29. Se ha observado que en arameo el mismo término talya’ designa al cordero y al siervo. Es posible que el Precursor empleara intencionadamente este término, pero el Evangelista, al escribir en griego, tuvo que elegir.
  4. 53,8 La palabra hebrea (dôr) hace referencia al período de una vida y, por extensión, a los que viven durante ese período. Aquí podría referirse a los contemporáneos del Siervo o a su propia descendencia o destino. Nunca significa el nacimiento o el origen, y el sentido sugerido por el griego y el latín («¿quién contará su generación?») y aplicado por los Padres a la generación eterna del Verbo o a la concepción milagrosa de Jesús no es una traducción exacta del hebreo. Se ha propuesto la corrección del texto, pero éste tiene el apoyo de todos los testigos.
  5. 53,8 «su pueblo» 1QIsa; «mi pueblo» TM. —«herido» nugga‘ conj.; «un golpe» nega‘ hebr.
  6. 53,9 «su sepultura» bômãtô 1QIsa; «en su muerte» bemôtãyw TM. —Hemos corregido TM ‘ãšîr, «rico», por ‘ôsê ra‘, «malhechores». La predicación cristiana, basada en TM, vio aquí el anuncio del sepulcro de José de Arimatea, «hombre rico», Mt 27 57-60.
  7. 53,10 «Si se da» Vulg.; «Si te das» o «Si (su alma) se da (en sacrificio)» hebr.
  8. 53,11 «luz» griego, 1QIsa; omitido por hebr. —Es Yahvé el que toma la palabra para explicar el misterio del sufrimiento del «Siervo justo»: no sufre por sus propias faltas, sino que queda abrumado por los crímenes de la multitud e intercede por ella.
  9. 53,12 Para describir los contrastes entre las pruebas pasadas de Jerusalén y su próximo restablecimiento, el profeta se vale de imágenes tradicionales, la de la esposa estéril que se hace fecunda, ver 1 S 2 5; Sal 113 9, y la de la esposa repudiada y de nuevo llamada, ver Os 1 16-17, pero insiste en la vuelta a la gracia, mientras que los antiguos profetas se fijaban sobre todo en el castigo, ver Os 1-3; Jr 3 1.6-12; Ez 16; 23. San Pablo, Ga 4 27, aplica este primer v. a la Iglesia, nueva Jerusalén.