El NobleCORÁN القرآن الكريم Isaías 48

Yahvé lo había predicho todo

1 Escuchad esto, Casa de Jacob,  los que lleváis el nombre de Israel,
que salisteis de las entrañas de Judá,
que juráis por el nombre de Yahvé
e invocáis al Dios de Israel,
mas no según verdad y justicia,*

2 aunque apeláis a la ciudad santa
y os apoyáis en el Dios de Israel,
cuyo nombre es Yahvé Sebaot.

3 Yo anuncié hace tiempo lo pasado,
salió de mi boca y lo di a conocer;
de pronto, lo hice y se cumplió.

4 Sé muy bien lo terco que eres:
un barrote de hierro tienes por cerviz,
y tu cara es de bronce;*

5 por eso lo anuncio de antemano,
y antes que ocurra te lo doy a conocer,
no sea que digas: «Lo ha hecho mi ídolo,
lo ordenó mi dios de leño y metal.»

6 Oíste el contenido de esta visión,
¿y acaso no lo contarás?
Pues desde ahora te cuento novedades,
secretos que no conocías;

7 cosas creadas ahora, no antes,
que hasta ahora no habías oído.
Así no dirás: «Ya las sabía.»

8 Ni las oíste ni las hiciste,
pues no había sido abierto tu oído
—sé muy bien lo pérfido que eres:
rebelde te llaman desde tu nacimiento—.

9 Por respeto a mí mismo
di largas a mi cólera,
por mi honor me contuve
para no acabar contigo.

10 Te purifiqué, pero no como plata:
te afiné en el crisol de la aflicción.*

11 Por mí, por mí mismo, lo hago;
si no, mi nombre sería profanado.
No cederé a otro mi gloria.*

Ciro es el amado de Yahvé

12 Escúchame, Jacob,
Israel, a quien llamé:
Yo soy, yo soy el primero
y también soy el último.

13 Sí, mi mano fundó la tierra
y mi diestra extendió los cielos;
yo los llamo y se presentan juntos.

14 Reuníos todos y escuchad:
¿Quién de ellos anunció estas cosas?
Yahvé lo ama y cumplirá su deseo
contra Babel y la raza de los caldeos.*

15 Yo mismo le he hablado y llamado,
le he traído y triunfará su empresa.

El destino de Israel

16 Acercaos a mí y escuchad esto:
Nunca he hablado ocultamente,
desde que algo sucede estoy yo allí.
Y ahora el Señor Yahvé me ha envíado
y su espíritu....*

17 Esto dice Yahvé, tu redentor,
el Santo de Israel:
Yo soy Yahvé, tu Dios,
te instruyo en lo que es provechoso,
te marco el camino que has de seguir.

18 ¡Si hubieras escuchado mis mandatos,
tu plenitud habría sido como un río,
tu prosperidad como las olas del mar!

19 ¡Tu descendencia sería como la arena,
el fruto de tu vientre como sus granos!
¡Nunca será arrancado ni borrado
de mi presencia su nombre!*

El fin del Destierro

20 Salid de Babel, huid de Caldea,
proclamadlo con voz jubilosa;
difundidlo hasta el confín de la tierra:
«¡Yahvé ha rescatado a su siervo Jacob!»

21 No tuvieron sed cruzando sequedales;
hizo brotar para ellos agua de la roca:
hendió la roca y corrieron las aguas.

22 No hay paz para los malvados,
dice Yahvé.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 9
  1. 48,1 Leemos mimme‘ê, en lugar de hebr. mimmê («de las aguas de»). El griego dice simplemente «nacidos de Judá»;el Targum, «de la semilla de Judá».
  2. 48,4 El tema del endurecimiento de Israel es frecuente entre los profetas y en los libros históricos. Israel es de «dura cerviz», Ex 32 9; Dt 9 13; 2 R 17 14; Jr 7 26, etc., se ha hecho sordo y ciego, Is 6 9-10; 42 19-20; 43 8, negándose a servir a Dios, rompiendo el yugo de su Ley, Jr 2 20; 5 5. Es castigado y debe doblar su cerviz bajo el yugo de un pueblo extranjero, Dt 28 48; ver Jr 27 8.11.28; 30 8; Is 9 3; 10 27. Pero Yahvé no ha rechazado a su pueblo, vv. 9-11, y la manifestación de su salvación triunfará sobre la ceguera de los rebeldes, 42 7.16.18; 43 8-12.
  3. 48,10 «te afiné» be?antîkã, conj. siguiendo 1QIsa; hebr. be?artîkâ «te elegí»; griego parafrasea: «te extraje del horno de la miseria».
  4. 48,11 «mi nombre» añadido con griego y latín; hebr. sólo dice: «¿cómo sería profanado?», quizá glosa de algún lector. La desaparición del pueblo judío supondría de rechazo el cese del culto a Yahvé, cosa que Dios no puede consentir.
  5. 48,14 «la raza de los caldeos» griego; «su brazo (son) los caldeos» hebr. —El amado de Yahvé, probablemente Ciro, de quien ciertamente se trata en el v. siguiente. Pero quizá el texto está corrompido.
  6. 48,16 Aparentemente es el profeta quien vuelve a tomar la palabra para anunciar un nuevo oráculo, vv. 17-19, meditación sobre lo que habría sido el destino de Israel si hubiera sido fiel. Las promesas son las que hizo Yahvé a Abrahán, Gn 13 16; 15 5+; 17 6s; 22 17, reiteradas a lo largo de toda la Biblia, en especial en el Dt y en los oráculos de los profetas, ver 1 R 4 20; Os 2 1.
  7. 48,16 Parte del verso se ha perdido.
  8. 48,19 Ha llegado el día de la liberación. Este cántico de triunfo es la conclusión de todo el conjunto 47-48.
  9. 48,22 No todos los autores están de acuerdo sobre la extensión de este canto, que algunos cortan en el v. 6, mientras que otros también incluyen en él los vv. 7-9. Este segundo canto vuelve sobre el tema del primero (42 1-8), pero insistiendo en algunos aspectos de la misión del Siervo: predestinación, vv. 1.5; misión extendida no sólo a Israel a la que debe reunir, v. 5, sino en relación con las naciones para alumbrarles, v. 6; predicación nueva y contundente, v. 2, que trae luz y salvación, v. 6. Añade también la mención de un fracaso, vv. 4.7a, de su confianza en sólo Dios, vv. 4.5, y de un triunfo final, v. 7. Los cantos tercero y cuarto añadirán nuevas precisiones sobre la persona y la misión del Siervo.