Isaías 4
1 Siete mujeres agarrarán
a un mismo hombre aquel día.
Le dirán: «Comeremos nuestro pan,
nos vestiremos con nuestras túnicas.
Déjanos sólo llevar tu apellido;
quita nuestro oprobio.»*
El germen de Yahvé
2 Aquel día el germen de Yahvé
será magnífico y glorioso,
y el fruto de la tierra
será la prez y el ornato
de los supervivientes de Israel.
3 Los que queden en Sión,
el resto de Jerusalén,
serán llamados santos;
todos serán inscritos
para la vida en Jerusalén.*
4 Cuando el Señor haya lavado
la inmundicia de las hijas de Sión,
cuando haya por fin limpiado
las manchas de sangre de Jerusalén
con un viento justiciero
y un viento desolador,
5 creará entonces Yahvé,
en todo lo que es el monte de Sión
y en todo lugar de asamblea,
una nube durante el día
y un humo con brillo de fuego
para iluminar la noche.
Y por encima la gloria de Yahvé
será como toldo*
6 y tienda
para sombra contra el calor diurno,
para servir de abrigo y reparo
contra el aguacero y la lluvia.*
Notas de la Biblia de Jerusalén 5
- 4,1 En la ciudad diezmada por la guerra 3 25-26, varias mujeres pedirán a un mismo hombre «llevar tu nombre», es decir, que sea su dueño según el sentido de la expresión en hebreo. Las orgullosas hijas de Jerusalén serán concubinas.
- 4,1 El «germen» y el «fruto de la tierra» designan al Mesías, Jr 23 5= 33 15; Za 3 8; 6 12, o bien al «resto» de Israel (ver nota siguiente), comparado a un árbol que retoña sobre el suelo de Palestina. A los vv. 2-6, o sólo a 4-6, se considera generalmente como una composición postexílica.
- 4,3 Israel infiel será castigado. Pero como Dios ama a su pueblo, un pequeño «Resto» escapará a la espada de los invasores. El tema, conocido ya por Amós, 3 12; 5 15; 9 8-10, lo repite Isaías: 6 13; 7 3 y 10 19-21; 28 5-6; 37 4 (= 2 R 19 4); 37 31-32, ver Mi 4 7; 5 2; So 2 7.9; 3 12; Jr 3 14; 5 18; Ez 5 3; 9. Este Resto, que permanece en Jerusalén, purificado ya y fiel, se convertirá en una nación poderosa. Tras la catástrofe del 587, aparece una nueva idea: el Resto se encontrará entre los deportados, Ez 12 16; Ba 2 13, se convertirá en el destierro, Ez 6 8-10; ver Dt 30 1-2, y luego Dios lo congregará para la restauración mesiánica, Is 11 11.16; Jr 23 3; 31 7; 50 20; Ez 20 37; Mi 2 12-13. Después de la vuelta del destierro, el Resto, infiel otra vez, se verá de nuevo diezmado y purificado, Za 1 3; 8 11; Ag 1 12; Ab 17 = Jl 3 5; Za 13 8-9; 14 2. En realidad, Cristo será el verdadero «Germen» del nuevo Israel santificado, Is 11 1.10, ver 4 2; Jr 23 3-6. —Al contrario de Israel, las naciones paganas no tendrán un «Resto», Is 14 22.30; 15 9; 16 14; Ez 21 37; Am 1 8; Ab 18.
- 4,5 Evocación de la columna de nube o de fuego que guió a los israelitas al salir de Egipto. Esta alusión al Éxodo confirma la fecha tardía del poema: ver 10 26, que es una adición, 11 15-16, que es exílico, y la presentación de la vuelta del Destierro como un nuevo Éxodo en el Segundo Isaías, 40 3+. —«de Yahvé» añadido con un ms griego.
- 4,6 Poema compuesto por Isaías al comienzo de su ministerio, probablemente basándose en alguna canción de vendimia. El tema de la viña de Israel, elegida y luego repudiada, esbozado ya por Oseas, 10 1, lo repetirá Jeremías, 2 21; 5 10; 6 9; 12 10, y Ezequiel, 15 1-8; 17 3-10; 19 10-14. Ver Sal 80 9-19; Is 27 2-5. Jesús lo trasladará a la parábola de los viñadores homicidas, Mt 21 33-44p (ver también la higuera estéril, Mt 21 18-19p). En Jn 15 1-2, revelará el misterio de la «verdadera» viña. —Otros aspectos del tema de la viña en Dt 32 32-33 y Si 24 17.