Isaías 35
El triunfo de Jerusalén
1 Que se alegren desierto y sequedal,
que se regocije y florezca la estepa;
2 que estalle en flores y se regocije,
que lance gritos de júbilo.
Le va a ser dada la gloria del Líbano,
el esplendor del Carmelo y del Sarón.
Podrá verse la gloria de Yahvé,
el esplendor de nuestro Dios.
3 Fortaleced las manos débiles,
afianzad las rodillas vacilantes.
4 Decid a los de corazón inquieto:
¡Sed fuertes, no temáis!
Mirad que llega vuestro Dios vengador,
Dios que os trae la recompensa;
él vendrá y os salvará.
5 Entonces se abrirán los ojos del ciego,
las orejas de los sordos se destaparán.
6 Entonces saltará el cojo como ciervo,
la lengua del mudo gritará de júbilo.
Pues manarán aguas en el desierto
y correrán torrentes por la estepa;
7 la paramera se trocará en estanque,
y el país árido en manantial de aguas.
En la guarida de los chacales
verdeará la caña y el papiro.
8 Habrá allí una senda purificada,
que la llamarán Vía Sacra;
no pasará el impuro por ella,
ni los necios por ella vagarán.
9 No habrá leones en ella,
ni por ella subirá bestia salvaje;
los rescatados la recorrerán.
10 Los redimidos de Yahvé volverán,
entrarán en Sión entre aclamaciones:
precedidos por alegría eterna,
seguidos de regocijo y alegría.
¡Adiós, penas y suspiros!*
Notas de la Biblia de Jerusalén 1
- 35,10 Los caps. 36-39 reproducen, con excepción de algunas variantes, 2 R 18 (13) 17 - 20 19 (ver las notas a 2 R). Estos caps. han sido tomados del libro de los Reyes y puestos al final de la primera parte de Isaías para completar la colección de las tradiciones relativas al profeta. En los caps. 36-37, el redactor ha combinado dos fuentes: 36 1 - 37 9a.37-38, proceden, como los caps. 38-39, de los círculos proféticos, quizá de una biografía de Isaías; un relato paralelo, 37 9b-36, insiste en la piedad de Ezequías y en la intervención de Isaías, al que se atribuyen varios oráculos que, de ser auténticos, al menos han sido retocados por sus discípulos, a quienes parece deberse este relato.