El NobleCORÁN القرآن الكريم Isaías 29

Sobre Jerusalén

1 ¡Ay, Ariel, Ariel, villa sitiada por David!
Dejad que pasen los años,
que las fiestas completen su ciclo;

2 entonces pondré en apuros a Ariel,
y habrá llantos y gemidos.
Serás para mí como Ariel:

3 te asediaré igual que David,
estrecharé contra ti la estacada
y levantaré contra ti trincheras;

4 hablarás abatida, desde la tierra,
el polvo ahogará tus palabras,
tu voz será un espectro de la tierra,
tus palabras, un susurro desde el polvo.

5 La multitud de tus soberbios
será como fina polvareda;
la multitud de tus potentados
será como tamo que pasa.
Pero en un momento, de repente,

6 serás visitada por Yahvé Sebaot
con trueno, estrépito y estruendo,
con vendaval y tempestad,
y con llama de fuego devoradora.

7 Será como un sueño, visión nocturna,
la turba de naciones que atacan a Ariel:
atacantes, sitiadores y opresores.

8 Será como cuando el hambriento
sueña que está comiendo,
pero despierta con el estómago vacío;
será como cuando el sediento
sueña que está bebiendo,
pero despierta cansado y sediento.
Así será la turba de todas las naciones
que guerrean contra el monte Sión.

9 Idiotizaos y quedad idiotas,
cegaos y quedad ciegos;
emborrachaos, pero no de vino,
tambaleaos, y no por el licor.*

10 Pues Yahvé os va a insuflar
un espíritu de sopor:
ha pegado vuestros ojos (profetas)
y cubierto vuestras cabezas (videntes).*

11 La revelación de esto se os volverá
como palabras de un libro sellado,
que se lo dan a uno que sabe leer
diciéndole: «Ea, lee eso»,
y responde: «No puedo, está sellado».

12 Luego se lo pasan a un analfabeto
diciéndole: «A ver, léelo»,
y responde: «¡Si no sé leer!»*

Oráculo

13 Dice el Señor:
Este pueblo se me acerca de palabra,
y me honra sólo con sus labios,
pues su corazón está lejos de mí,
y el respeto que me demuestra
son preceptos enseñados por hombres.

14 Por eso he decidido seguir
haciendo maravillas con este pueblo,
haciendo portentosas maravillas:
dejaré a los sabios sin su sabiduría,
y eclipsaré la listeza de sus listos.*

El triunfo de la justicia

15 ¡Ay de los que se esconden de Yahvé
con el fin de ocultar sus planes,
y ejecutan sus obras en las tinieblas,
pensando: «¿Quién nos ve o nos conoce?»!

16 ¡Qué error el vuestro!
¿Es el alfarero como la arcilla,
para que diga la obra a su hacedor:
«No me ha hecho»,
y la vasija diga de su alfarero:
«No entiende el oficio?»*

17 ¿Acaso no falta sólo un poco
para que el Líbano se haga un vergel,
y el vergel parezca una selva?

18 Aquel día los sordos oirán
las palabras de un libro,
y desde la tiniebla y desde la oscuridad
los ojos de los ciegos las verán.

19 Otra vez la gente humilde
volverá a alegrarse en Yahvé,
y los hombres más pobres
se regocijarán en el Santo de Israel.

20 Pues se habrán terminado los tiranos,
habrán acabado los hombres cínicos,
exterminados los que desean el mal:

21 los que declaran culpable a otro,
tienden lazos al que juzga en la puerta
  y desatienden al justo por una nonada.

22 Por tanto, así dice Yahvé,
Dios de la casa de Jacob,
el que rescató a Abrahán:
«No se avergonzará en adelante Jacob,
ni en adelante su rostro palidecerá;

23 pues cuando vea a sus hijos,
las obras que haré con él,
santificará mi Nombre.
Santificará al Santo de Jacob
y respetará al Dios de Israel.*

24 Los desorientados sabrán comprender,
el murmurador aprenderá la lección.»*

Notas de la Biblia de Jerusalén 8
  1. 29,9 La traducción trata de reproducir la aliteración del hebr., que por lo demás sacrifica en favor de este efecto literario el sentido preciso del primer verbo que es «retrasarse».
  2. 29,10 Las palabras entre paréntesis son glosas que aclaran las expresiones figuradas.
  3. 29,12 Los vv. 11-12 son quizá una adición que quiere explicitar los vv. 9-10.
  4. 29,12 Oráculo de difícil datación. El profeta ataca el culto hipócrita, como en 1 10-20.
  5. 29,14 La clarividencia de Yahvé penetra los malos designios, vv. 15-16. Va a liberar a los humildes de sus enemigos y hacer reinar la justicia, vv. 17-21. Los vv. 22-24 parecen ser una adición. No entra en el estilo de Isaías hablar de la «casa de Jacob» o referirse a la historia del pasado, aquí Abrahán.
  6. 29,16 El antiguo relato de la creación, Gn 2 7, representaba ya a Yahvé modelando al hombre con tierra a modo de alfarero. La imagen será frecuentemente utilizada por los profetas después de Isaías, y finalmente por San Pablo, para subrayar la total dependencia del hombre y su fragilidad en las manos de Dios.
  7. 29,23 «sus hijos» probablemente glosa de las palabras siguientes.
  8. 29,24 Oráculo pronunciado cuando una embajada enviada por Ezequías partió donde el faraón, hacia el 703-702, para solicitar la ayuda de Egipto contra los asirios.