El NobleCORÁN القرآن الكريم Hebreos 2

Exhortación

1 Por tanto, es preciso que prestemos mayor atención a lo que hemos oído, para que no nos extraviemos.*

2 Pues si la palabra promulgada por medio de ángeles obtuvo tal firmeza legal que cualquier transgresión y desobediencia recibió justo castigo,*

3 ¿cómo saldremos absueltos nosotros, si descuidamos tan grande salvación? El propio Señor comenzó a anunciar esta salvación, que luego fue confirmada por la palabra de quienes la oyeron.

4 Por su parte, Dios la confirmó con signos y prodigios, con toda suerte de milagros y dones del Espíritu Santo repartidos según su voluntad.

Base bíblica: Salmo 8

5 En efecto, Dios no sometió a los ángeles el mundo venidero del que estamos hablando.

6 Pues alguien declaró en algún lugar: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él? ¿O el hijo del hombre, para que de él te preocupes?*

7 Lo hiciste por un poco inferior a los ángeles; de gloria y honor lo coronaste.

8 Todo lo sometiste bajo sus pies. Someterle todo quiere decir que nada quedó sin que le fuera sometido. Pero ahora no vemos todavía que le esté sometido todo.*

9 Sin embargo, sí vemos a Jesús, que fue hecho inferior a los ángeles por un poco, coronado de gloria y honor por haber padecido la muerte, pues por la gracia de Dios gustó la muerte para bien de todos.*

10 Convenía, en verdad, que Aquel por quien y para quien existe todo condujera muchos hijos a la gloria, perfeccionando mediante el sufrimiento al que iba a guiarlos a la salvación.*

11 Pues santificador y santificados tienen todos el mismo origen. Por eso, no se avergüenza de llamarlos hermanos,*

12 cuando dice: Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la asamblea te alabaré. Y también:

13 En él pondré yo mi confianza. Y nuevamente: Henos aquí, a mí y a los hijos que Dios me ha dado.

14 Por tanto, del mismo modo que los hijos comparten la sangre y la carne, también él las compartió, para reducir a la impotencia mediante su muerte al que tenía el dominio sobre la muerte, es decir, al diablo,*

15 y liberar a los que, por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud.*

16 Porque, ciertamente, no es a los ángeles a quienes tiende una mano, sino a la descendencia de Abrahán.

17 Por eso tuvo que asemejarse en todo a sus hermanos, para ser un sumo sacerdote misericordioso y fiel en lo que toca a Dios, y expiar los pecados del pueblo.

18 Pues, habiendo pasado él la prueba del sufrimiento, puede ayudar a los que la están pasando.

Notas de la Biblia de Jerusalén 10
  1. 2,1 Si es Dios mismo quien habla a los hombres por su Hijo que los salva y a quien sirven los ángeles, ¿podrían negar importancia a esta economía?
  2. 2,2 La Ley mosaica, transmitida por medio de los ángeles, ver Ga 3 19+, y sancionada con severas penas.
  3. 2,6 La expresión «hijo del hombre» que se lee en el Sal 8 5 permite la aplicación del salmo a Jesús en tres tiempos: él ha sido «por poco (tiempo)» inferior a los ángeles, después de la muerte ha sido «coronado», al fin de los tiempos dominará sobre todo.
  4. 2,8 Los primeros cristianos, despreciados y perseguidos, esperan aún el advenimiento del Reino de Dios sobre la tierra, 2 P 3 4. Pero Cristo ha entrado ya en la gloria, aunque su reino militante está todavía en vías de desarrollo; debe derrotar a todos sus enemigos, 1 13, antes de su plena y triunfante consumación, 1 Co 15 25; Ef 1 21-22; Flp 3 20-21.
  5. 2,9 La coronación «de gloria y honor» implica, o la proclamación regia, o bien la consagración sacerdotal, 5 4-5.
  6. 2,9 «por la gracia de Dios»: var., con pocos testigos: «excepto Dios». Se trata sin duda de una glosa, tal vez para subrayar la impasibilidad de la divinidad de Cristo: Jesús sufrió sólo como hombre; o alude al grito de Jesús en la cruz, Mt 27 46. Finalmente, puede entenderse que Cristo sufrió por todos, excepto por Dios, ver 1 Co 15 27.
  7. 2,10 Los sufrimientos y la muerte de Cristo, en cumplimiento de la voluntad del Padre, hacen perfecto a Cristo en cuanto Salvador, encargado de introducir a los hombres en la gloria de Dios: 2 17-18; 4 15; 5 2-3 . El verbo «perfeccionar», «dar cumplimiento», aparece varias veces en la Epístola para evocar los diversos efectos de la obra de Cristo en la relación del hombre con Dios, 11 40+; pero evoca también el rito de consagración de los sacerdotes: la acción de «llenar las manos (con las víctimas)», Ex 29; Lv 8, que la LXX traduce por «cumplimiento». Este rito habilitaba al sacerdote para comparecer ante la presencia de Dios en el santuario.
  8. 2,11 También podría traducirse, según el contexto: «santificador y santificados forman un todo único». Los vv. siguientes insisten en esta comunidad de carne y sangre, que el Hijo de Dios ha querido asumir, v. 14, y por tanto sirven como de introducción al tema esencial de la epístola, el de Cristo sumo sacerdote, v. 17; 5 7+.
  9. 2,14 Pecado y muerte son correlativos: ambos proceden de Satanás, cuyo reino se opone al de Cristo.
  10. 2,15 Por su victoria sobre la muerte, garantía de la del creyente, 13 20+; Rm 8 11+.