El NobleCORÁN القرآن الكريم Ezequiel 4

Anuncio del asedio de Jerusalén

1 «Tú, hijo de hombre, toma un ladrillo y ponlo delante de ti. Graba en él una ciudad (Jerusalén)

2 y diseña contra ella un asedio: construye frente a ella torres de asalto, levántale terraplenes, emplázale campamentos, instálale arietes frente a ella a su alrededor.*

3 Toma luego una sartén de hierro y colócala como un muro de hierro entre ti y la ciudad. Y fija tu mirada en ella; quedará en estado de sitio: tú la sitiarás. Es una señal para la casa de Israel.

4 «Tú acuéstate del lado izquierdo y pon en él la culpa de la casa de Israel. Los días que estés acostado sobre él, cargarás con su culpa.

5 Yo te impongo en días los años de su culpa: trescientos noventa días; cargarás con la culpa de la casa de Israel.

6 Cuando los concluyas, te acostarás otra vez del lado derecho, y cargarás con la culpa de la casa de Judá durante cuarenta días. Yo te impongo un día por año.*

7 Después fijarás tu mirada y tu brazo desnudo sobre el asedio de Jerusalén, y profetizarás contra ella.

8 Como te he atado con cuerdas, no podrás darte la vuelta de un lado a otro, hasta que no hayas cumplido los días de tu reclusión.

9 «Toma trigo, cebada, habas, lentejas, mijo y espelta; ponlo todo en una artesa y haz con ello tu pan. Comerás de él durante todo el tiempo que estés acostado de un lado —trescientos noventa días—.

10 El alimento que comas estará racionado: veinte siclos por día; y lo comerás a hora fija.

11 También tendrás racionada el agua: beberás la sexta parte de un sextario a hora fija.*

12 Comerás una torta de cebada, que hornearás ante ellos sobre excrementos humanos.»

13 Y añadió Yahvé: «Así comerán los israelitas su alimento impuro en medio de las naciones donde yo voy a arrojarlos.»*

14 Yo dije entonces: «¡Ah, Señor Yahvé!, yo no estoy impuro. Desde mi infancia hasta el presente jamás he comido bestia muerta o despedazada, ni ha entrado en mi boca carne contaminada.»

15 Él me respondió: «Bien, en lugar de excrementos humanos te permito usar boñigas de buey, para que hagas sobre ellas tu pan.»*

16 Luego me dijo: «Hijo de hombre, he decidido destruir la provisión de pan en Jerusalén: comerán el pan tasado y con angustia, y beberán el agua racionada y con ansiedad,*

17 para que, al faltar pan y agua, acaben todos desfallecidos y consumidos por sus culpas.

Notas de la Biblia de Jerusalén 6
  1. 4,2 El profeta recibe la orden de anunciar mediante una mímica expresiva (el ladrillo asediado, la inmovilidad del profeta, el alimento miserable y racionado, los cabellos quemados y dispersos) el próximo asedio de Jerusalén. Respecto de estos gestos simbólicos, especialmente desarrollados por Ezequiel, ver Jr 18 1+.
  2. 4,6 Se ha intentado en vano interpretar estrictamente estas cifras como el anuncio de la duración respectiva del destierro de Israel y de Judá. Probablemente, no hay que ver en todo ello más que el anuncio de un asedio, cuya duración no se manifiesta, en castigo de la apostasía prolongada de los dos reinos.
  3. 4,11 Es decir aproximadamente 200 gr. de pan y un litro de agua.
  4. 4,13 La raíz ṭãmē’, muy frecuente en Ezequiel, tiene siempre un sentido de impureza legal o también moral. La traducimos siempre por «impuro», y el verbo por «contaminarse», que parece indicar mejor en castellano ese matiz que el simple «mancharse», «manchado».
  5. 4,15 La boñiga seca se utiliza como combustible en oriente.
  6. 4,16 Lit. «el bastón de pan»: los panes que se guardaban se ensartaban en un bastón, ver 5 16; 14 13; Lv 26 26; Sal 105 16.