El NobleCORÁN القرآن الكريم Apocalipsis 22

1 Luego me mostró el río del agua de vida, brillante como el cristal, que brotaba del trono de Dios y del Cordero.*

2 En medio de la plaza, a una y otra margen del río, hay un árbol de vida, que da fruto doce veces, una cada mes; y sus hojas sirven de medicina para los gentiles.*

3 No habrá ya maldición alguna. El trono de Dios y del Cordero estará en la ciudad, y los siervos de Dios le darán culto.

4 Verán su rostro y llevarán su nombre en la frente.

5 Ya no habrá noche. Sus moradores no necesitarán luz de lámpara ni luz del sol, porque el Señor Dios los alumbrará, y reinarán por los siglos de los siglos.*

6 Luego me dijo: «Estas palabras son ciertas y verdaderas. El Señor Dios, que inspira a los profetas, ha enviado a su ángel para manifestar a sus siervos lo que ha de suceder pronto.*

7 Ten en cuenta que vendré pronto. Dichoso el que guarde las palabras proféticas de este libro.»

8 Yo, Juan, fui el que vi y oí esto. Y cuando lo oí y vi, caí a los pies del ángel que me había mostrado todo esto, para adorarle.

9 Pero él me dijo: «No, cuidado. Yo soy un siervo como tú, tus hermanos los profetas y los que guardan las palabras de este libro. A Dios tienes que adorar.»

10 Luego añadió: «No selles las palabras proféticas de este libro, porque el Tiempo está cerca.

11 Que el injusto siga cometiendo injusticias y el manchado siga manchándose; que el justo siga practicando la justicia y el santo siga santificándose.*

12 Ten en cuenta que vendré pronto, y que traeré mi recompensa conmigo, para pagar a cada uno según su trabajo.

13 Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin.

14 Dichosos los que laven sus vestiduras; así podrán disponer del árbol de la vida y entrar por las puertas en la ciudad.*

15 ¡Fuera los perros, los hechiceros, los impuros, los asesinos, los idólatras y los aficionados a la mentira!»

16 Yo, Jesús, he enviado a mi ángel para explicaros todo lo referente a las iglesias. Yo soy el retoño y el descendiente de David, el Lucero radiante del alba.

17 El Espíritu y la Novia dicen: «¡Ven!» Y el que oiga, que diga: «¡Ven!» El que tenga sed, que se acerque; el que quiera, recibirá gratis agua de vida.*

18 Lanzo una advertencia a todo el que escuche las palabras proféticas de este libro: «Si alguno añade algo sobre esto, Dios le enviará las plagas que se describen en este libro.*

19 Y si alguno quita algo a las palabras de este libro profético, Dios le quitará su parte en el árbol de la vida y en la ciudad santa, que se describen en este libro.»

20 El que da testimonio de todo esto dice: «Sí, voy a venir pronto.» ¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús!*

21 Que la gracia del Señor Jesús sea con todos. ¡Amén!*

Notas de la Biblia de Jerusalén 11
  1. 22,1 Las aguas vivas y vivificantes simbolizan el Espíritu, ver Jn 4+; 7 37-39. Juan deja entrever aquí la Trinidad.
  2. 22,2 Otros prefieren puntuar: «... que brotaba... en medio de la plaza. Y a una y otra margen...».
  3. 22,5 Los vv. 3-5 están en futuro, promesa firme del reino y de la visión sin fin, ver 1 Co 13 12; 1 Jn 3 2, de los siervos de Dios y del Cordero, 3 12; 7 3; 14 1.
  4. 22,6 Todo lo que sigue tiene aspecto de epílogo. Es una especie de conversación entre el ángel (o Jesús) y el Vidente, que comentan las visiones consignadas en el libro y el uso que de ellas ha de hacerse. La mayoría de las expresiones se encuentran ya diseminadas en el libro. El final, vv. 16-20, se atribuye claramente a Jesús.
  5. 22,11 Sea cual fuere la conducta del hombre, el plan divino se cumplirá.
  6. 22,14 Jerusalén, descrita en 21 9s.
  7. 22,17 Es el Espíritu presente en la Iglesia, esposa de Cristo, 21 2.9-10, el que le inspira esta llamada que responde al mensaje del libro.
  8. 22,17 Esta súplica se dirige al Señor Jesús, v. 20; es el Marana tha que se repetía en las reuniones litúrgicas, 1 Co 16 22, para expresar la espera impaciente de la Parusía, ver 1 Ts 5 1+.
  9. 22,18 Esta fórmula, muy antigua, Dt 4 2; 13 1; Pr 30 6; ver Qo 3 14, es una manera de proteger un escrito sagrado contra toda falsificación.
  10. 22,20 Jesús confirma que su venida está cercana, vv. 7.12; y ya 1 3.7; etc.; su sí responde a la llamada de la Iglesia y de los creyentes; y el Amén de éstos, Rm 1 25+, expresa su fe gozosa y su deseo.
  11. 22,21 Var.: «con los santos» o: «con todos los santos».