El NobleCORÁN القرآن الكريم Apocalipsis 15

El cántico de Moisés y del Cordero

1 Luego vi en el cielo otro signo grande y maravilloso: siete ángeles que llevaban siete plagas, las últimas, porque con ellas se consumaba el furor de Dios.

2 Contemplé también una especie de mar de cristal mezclado con fuego, y vi a los que habían triunfado sobre la Bestia, sobre su imagen y sobre la cifra de su nombre. Estaban de pie junto al mar de cristal y llevaban las cítaras de Dios.

3 Y cantan el cántico de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero:
«Grandes y maravillosas son tus obras,
Señor, Dios Todopoderoso;
justo y verdadero es tu proceder,
  ¡oh Rey de las naciones!*

4 ¿Quién no temerá, Señor, y no glorificará tu nombre?
Porque sólo tú eres santo,
  y todas las naciones vendrán y se postrarán ante ti,
porque han quedado de manifiesto tus justos designios.»*

Las siete plagas de las siete copas

5 Después de esto vi que se abría en el cielo el Santuario de la Tienda del Testimonio,

6 del que salieron los siete ángeles que llevaban las siete plagas. Iban vestidos de lino puro, resplandeciente, y su talle iba ceñido con cinturones de oro.

7 Luego, uno de los cuatro Vivientes entregó a los siete ángeles sendas copas de oro llenas del furor de Dios, que vive por los siglos de los siglos.

8 El Santuario se llenó entonces del humo de la gloria de Dios y de su poder, y nadie podía entrar en él hasta que se consumaran las siete plagas de los siete ángeles.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 3
  1. 15,3 Como el cántico de Moisés, Ex 15, también éste es un canto de liberación, 14 1. Está entretejido de reminiscencias bíblicas. Más que el rigor de los castigos evoca el triunfo del Señor y de los suyos.
  2. 15,4 Se vuelve sobre las plagas, v. 1, que van a abatirse sobre Babilonia = Roma, 16 18-19. Como en 8-9, recuerdan las plagas de Egipto. Los ángeles que de ellas se encargan salen de la Tienda, que es el verdadero Santuario del cielo, 11 19. Y en el marco de una teofanía realizan la liturgia de la justicia.
  3. 15,8 La evocación de la gloria, Ex 24 16+, presente en el Santuario es la señal de la presencia de Dios en medio de su pueblo en los tiempos mesiánicos. Ver 2 M 2 4-8; Ex 40 34-35; 1 R 8 10; Ap 21 3.