El NobleCORÁN القرآن الكريم Amós 9

Quinta visión: caída del santuario

1 Vi al Señor en pie junto al altar, que decía: ¡Sacude el capitel
y que se desplomen los umbrales!
¡Rómpelos en la cabeza de todos ellos!
Yo mataré a espada a los que queden:
no huirá de entre ellos un solo fugitivo
ni un evadido escapará.*

2 Si fuerzan la entrada del Seol,
de allí los agarrará mi mano;
si suben hasta el cielo,
de allí los haré bajar;

3 si se esconden arriba,
en la cumbre del Carmelo,
allí los buscaré y los agarraré;
si se ocultan a mis ojos
en el fondo del mar,
allí mismo ordenaré
que los muerda la Serpiente;*

4 si van al cautiverio
delante de sus enemigos,
allí ordenaré a la espada que los mate.
Pondré en ellos mis ojos
para mal y no para bien.*

Doxología

5 ¡El Señor Yahvé Sebaot...!,
el que toca la tierra y ella se derrite,
y hacen duelo todos sus habitantes;
se eleva toda entera como el Nilo,
y amaina como el Nilo de Egipto.

6 El que edifica en los cielos
sus altas moradas
y asienta su bóveda en la tierra;
el que reúne a las aguas de la mar
y las derrama sobre la faz de la tierra.
¡Yahvé es su nombre!*

Todos los pecadores perecerán

7 ¿No sois para mí como los cusitas,
oh hijos de Israel?
—oráculo de Yahvé—
¿No hice subir a Israel de Egipto,
como a los filisteos de Caftor
y a los arameos de Quir?*

8 Mirad, los ojos del Señor Yahvé
vigilan al reino pecador;
voy a exterminarlo de la faz de la tierra,
aunque no exterminaré del todo
a la casa de Jacob
—oráculo de Yahvé—.*

9 Pues voy a dar la orden
de zarandear a la casa de Israel
entre todas las naciones,
como se zarandea con la criba
sin que ni un grano caiga en tierra.*

10 A espada morirán
todos los pecadores de mi pueblo,
ésos que dicen: «¡No se acercará,
no nos alcanzará la desgracia!»*

11 Aquel día levantaré
la cabaña ruinosa de David;
repararé sus brechas,
restauraré sus ruinas;
la reconstruiré para que quede
como en los días de antaño,*

12 para que lleguen a poseer
lo que queda de Edom
y todas las naciones
sobre las que se invocó mi nombre,
oráculo de Yahvé, el que hace esto.*

13 Mirad, ya vienen días
—oráculo de Yahvé—
en que el arador alcanzará al segador
y el que pisa la uva, al sembrador;
destilarán vino los montes
y todas las colinas se derretirán.

14 Entonces haré volver
a los deportados de mi pueblo Israel.
Reconstruirán las ciudades devastadas
y podrán habitar en ellas;
plantarán viñas y beberán su vino,
cultivarán huertas y comerán sus frutos.*

15 Yo los plantaré en su tierra
y no serán arrancados nunca más
de la tierra que les di,
dice Yahvé, tu Dios.

Notas de la Biblia de Jerusalén 15
  1. 9,1 O: «sobre el altar».
  2. 9,1 La orden se dirige tal vez a un ángel.
  3. 9,3 «allí» conj.; «de allí» hebr.
  4. 9,4 Fragmento de himno insertado posteriormente, sin duda con un fin litúrgico, ver 4 13+. El comienzo del v. («El Señor Yahvé Sebaot») es sin duda una glosa que precisa el sujeto de la frase.
  5. 9,6 «sus altas moradas» ‘ăliyyôtãw conj.; «su escalera» ma‘ălôtô hebr. ketib; «sus escalera» ma‘ălôtãw qeré.
  6. 9,7 Es decir, un pueblo perdido en los confines del mundo (el Sudán actual). Israel se engaña, pues, al creerse el «primero de los pueblos» o «la capital de las naciones», 6 1.
  7. 9,7 Los israelitas no tienen por qué jactarse de su elección, ver Dt 7 6+. No es un privilegio, sino una exigencia, 3 2+, y Dios ejerce igualmente su solicitud sobre los demás pueblos, ver Is 19 22-25.
  8. 9,8 Aquí se afirma claramente, después de haber sido entrevista en 5 15, la salvación de un «resto», ver Is 4 3+.
  9. 9,9 Este oráculo data quizá de la primera deportación de Israel (734). Ver 2 R 15 29.
  10. 9,9 La criba retiene los granos (los justos) mientras que el polvo y la paja son eliminados. A menos que se trate de la criba que retiene las piedrecitas (los pecadores) y deja pasar el grano (los justos).
  11. 9,10 Amós afirma sin vacilación que los pecadores serán castigados y los justos salvados, y se representa esta retribución bajo la forma de una catástrofe que alcanzaría sólo a los pecadores, cosa que la historia futura desmentirá. Esta certeza del profeta y este mentís de la historia serán utilizados por el Espíritu para hacer nacer, seis siglos más tarde, la fe en una retribución después de la muerte, ver Dn 12 2-3.
  12. 9,10 Seguimos al griego. Hebr.: «Tú no harás que se acerque la desgracia ni dejarás que nos alcance».
  13. 9,11 «sus brechas», «sus ruinas» griego; «sus (fem.) brechas», «sus (masc.) ruinas» hebr.
  14. 9,12 Ver 2 S 12 28. Se trata probablemente de los reinos vasallos de David, 2 S 8. La versión de los LXX ha interpretado este texto en una perspectiva mucho más universalista, relectura que ha sido adoptada por Hch 15 16-17.
  15. 9,14 O: «restableceré a mi pueblo Israel».