El NobleCORÁN القرآن الكريم 2 Samuel 12

Reproches de Natán. Arrepentimiento de David

1 Yahvé envió a Natán donde David, y llegando a él le dijo:
«Había dos hombres en una ciudad,
uno era rico y el otro, pobre.

2 El rico tenía ovejas y bueyes en gran abundancia;

3 el pobre no tenía más que una corderilla, sólo una, pequeña, que había comprado.
Él la alimentaba y ella iba creciendo con él y sus hijos, comiendo su pan, bebiendo en su copa, durmiendo en su seno igual que una hija.

4 Vino un visitante donde el hombre rico, y, dándole pena tomar su ganado, sus vacas y sus ovejas, para dar de comer a aquel hombre llegado a su casa, tomó la ovejita del pobre y dio de comer a aquel hombre llegado a su casa.»

5 David se encendió en cólera contra aquel hombre y dijo a Natán: «¡Por vida de Yahvé, que merece la muerte el hombre que tal hizo!

6 Pagará cuatro veces la oveja por haber hecho semejante cosa y por no haber tenido compasión.»

7 Entonces Natán dijo a David: «Tú eres ese hombre. Esto dice Yahvé, Dios de Israel: Yo te he ungido rey de Israel y te he librado de las manos de Saúl.

8 Te he entregado la casa de tu señor y he puesto en tu seno las mujeres de tu señor; te he dado la casa de Israel y de Judá; y si es poco, te añadiré todavía otras cosas.

9 ¿Por qué has menospreciado a Yahvé haciendo lo que le parece mal? Has matado a espada a Urías el hitita, has tomado a su mujer por mujer tuya y has hecho que lo ejecutara la espada de los amonitas.*

10 Pues bien, nunca se apartará la espada de tu casa, ya que me has despreciado y has tomado la mujer de Urías el hitita para mujer tuya.*

11 «Así habla Yahvé: Haré que de tu propia casa se alce el mal contra ti. Te quitaré tus mujeres ante tus ojos y se las daré a otro para que se acueste con ellas a la luz de este sol.

12 Pues tú has obrado en lo oculto, pero yo cumpliré esta palabra ante todo Israel y a la luz del sol.»

13 David dijo a Natán: «He pecado contra Yahvé.» Respondió Natán a David: «También Yahvé ha perdonado tu pecado; no morirás.

14 Pero por haber ultrajado a Yahvé con ese hecho, el hijo que te ha nacido morirá sin remedio.»*

15 Y Natán regresó a su casa.
Yahvé hirió al niño que había engendrado a David la mujer de Urías, y enfermó gravemente.

Muerte del hijo de Betsabé. Nacimiento de Salomón

16 David suplicó a Dios por el niño e hizo un ayuno riguroso; entraba en casa y pasaba la noche acostado en el suelo.

17 Los ancianos de su casa estaban junto a él y se esforzaban por levantarlo del suelo, pero él se negó y no quiso comer con ellos.

18 El séptimo día murió el niño. Los servidores de David temieron decirle que el niño había muerto, porque se decían: «Cuando el niño aún vivía le hablábamos y no nos escuchaba. ¿Cómo le diremos que el niño ha muerto? ¡Cometerá un desatino!»

19 Cuando vio David que sus servidores cuchicheaban entre sí, comprendió que el niño había muerto y dijo a sus servidores: «¿Ha muerto el niño?» Le respondieron: «Así es.»

20 David se levantó del suelo, se lavó, se ungió y se cambió de vestidos. Fue luego a la morada de Yahvé y se postró. De vuelta a su casa, pidió que le trajesen de comer y comió.

21 Sus servidores le dijeron: «¿Qué haces? Cuando el niño aún vivía ayunabas y llorabas, y ahora que ha muerto te levantas y comes.»*

22 Respondió: «Mientras el niño vivía ayuné y lloré, pues me decía que quizás Yahvé tendría compasión de mí y el niño viviría.

23 Pero ahora que ha muerto, ¿por qué he de ayunar? ¿Podré hacer que vuelva? Yo iré donde él, pero él no volverá a mí.»*

24 David consoló a Betsabé su mujer: fue y se acostó con ella; dio ella a luz un hijo y se llamó Salomón. Yahvé lo amó,

25 y envió al profeta Natán, que lo llamó Yedidías, por lo que había dicho Yahvé.*

Conquista de Rabá

26 Joab atacó a Rabá de los amonitas y conquistó la ciudad real.

27 Luego envió Joab mensajeros a David para decirle: «He atacado a Rabá y me he apoderado también de la ciudad de las aguas.*

28 Ahora, pues, reúne el resto del ejército, acampa contra la ciudad y tómala, para que no sea yo quien la conquiste y no le dé mi nombre.»

29 Reunió David todo el ejército y partió para Rabá, la atacó y la conquistó.

30 Tomó de la cabeza de Milcón la corona, que pesaba un talento de oro (tenía ésta engarzada una piedra preciosa que fue puesta en la cabeza de David); y se llevó un enorme botín de la ciudad.*

31 A la gente que habitaba en ella la hizo salir y la puso a trabajar en las sierras, en los trillos de dientes de hierro y en las hachas de hierro, y los empleó en los hornos de ladrillo. Lo mismo hizo con todas la ciudades de los amonitas. Luego David regresó con todo el ejército a Jerusalén.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 10
  1. 12,9 El hebr. ha leído «la palabra de Yahvé», muy probablemente para evitar que el nombre divino sea directamente el sujeto del verbo.
  2. 12,10 Alusión a la sangrienta muerte de Amnón, de Absalón y de Adonías, hijos los tres de David.
  3. 12,14 «ultrajado a Yahvé» corr. El hebr. dice: «ultrajado a los enemigos de Yahvé», para evitar una blasfemia. —El pecado no es únicamente la violación de un determinado orden moral o social, sino ante todo la ruptura de una relación personal entre el hombre y la divinidad, ver Gn 39 9; Sal 51 6; 59 2, que sólo Dios restablece, Sal 65 4; ver Mc 2 5s+.
  4. 12,21 David sorprende a su corte al no guardar las reglas del duelo. Su religiosidad es espontánea y no conformista, vv. 22-23 y 6 21-22.
  5. 12,23 A la morada de los muertos, el Seol, ver Nm 16 33+.
  6. 12,25 El nacimiento de Salomón, hijo de Betsabé, «amado de Yahvé» (éste es el sentido de Yedidyah), es la garantía del perdón de Dios. Y la elección gratuita de Dios llevará a Salomón al trono de su padre con preferencia a otros herederos con mejores títulos.
  7. 12,27 La expresión alude probablemente a una fortificación que protegía la traída de aguas a la ciudad.
  8. 12,30 El hebr. lee «el rey de ellos» (malkām), pues cree que se trata de una corona puesta sobre la estatua del rey de los amonitas. Dado que el peso de esta corona es enorme (más de 30 kg.), debe pensarse más bien en la estatua de Milcón, dios de los amonitas (1 R 11 5), tal como lo ha entendido el griego.
  9. 12,31 Trabajo penoso al que se sometía a los prisioneros de guerra o a los esclavos, ver Ex 5.
  10. 12,31 Absalón, asesino de su hermano, rebelde contra su padre, es el personaje central del gran drama de la familia de David, caps. 13-20. Este drama familiar provoca una serie de crisis políticas que ponen al vivo las disensiones de la nación y comprometen el futuro reino.