El NobleCORÁN القرآن الكريم 2 Reyes 11

Historia de Atalía (841-835)

1 Cuando Atalía, madre de Ocozías, vio que su hijo había muerto, se dispuso a eliminar a toda la estirpe real.

2 Pero Josebá, hija del rey Jorán y hermana de Ocozías, tomó a Joás, hijo de Ocozías, de entre los hijos del rey que estaban siendo asesinados y lo escondió e instaló, a él y a su nodriza, en el dormitorio. Lo mantuvieron oculto de la vista de Atalía y no lo mataron.*

3 Seis años estuvo con ella, escondido en el templo de Yahvé, mientras Atalía reinaba en el país.

4 El año séptimo, Joadá mandó que buscaran y trajeran a los centuriones de los carios y de los guardias, y los condujo junto a sí al templo de Yahvé. Tras establecer un pacto con ellos y hacerles prestar juramento, les presentó al hijo del rey.*

5 Luego, les ordenó: «Esto habéis de hacer: un tercio de los que entran de servicio el sábado mantendrán la guardia del palacio real;*

6 otro tercio se situará en la Puerta de la Fundación; y otro tercio en la puerta detrás de los guardias, ocupando así todos los puestos de la guardia del templo.*

7 Las otras dos divisiones, los que salen de servicio el sábado, quedarán de guardia en el templo de Yahvé para protección del rey.

8 Rodearéis al rey por todos lados, arma en mano. El que intente forzar vuestras filas morirá. Manteneos junto al rey constantemente.»

9 Los centuriones cumplieron cuanto el sacerdote Joadá les ordenó. Cada uno tomó sus hombres, los que entraban y los que salían de servicio el sábado, y se presentaron ante el sacerdote Joadá.

10 El sacerdote entregó a los centuriones las lanzas y escudos del rey David depositados en el templo de Yahvé.*

11 Los guardias se apostaron, arma en mano, desde el extremo sur hasta el extremo norte del templo, ante el altar y el templo, rodeando al rey por uno y otro lado.*

12 Hizo salir entonces al hijo del rey y le impuso la diadema y las insignias. Luego lo proclamaron rey y lo ungieron. Batieron palmas y gritaron: «¡Viva el rey!»

13 Cuando Atalía oyó el griterío de los guardias y de la gente, se fue hacia la muchedumbre que estaba en el templo de Yahvé.

14 Cuando Atalía vio al rey de pie junto a la columna, según la costumbre, a los jefes con sus trompetas junto al rey y a todo el pueblo de la tierra jubiloso y tocando las trompetas, rasgó sus vestiduras y gritó: «¡Traición, traición!»*

15 Entonces el sacerdote Joadá dio orden a los jefes de las tropas: «Hacedla salir de entre las filas. Quien la siga será pasado a espada» (pues el sacerdote pensaba que no debía ser ejecutada en el templo de Yahvé).*

16 Le abrieron paso y, cuando entró en el palacio real por la Puerta de los Caballos, allí fue ejecutada.*

17 Joadá celebró la alianza entre Yahvé, el rey y el pueblo, por la que éste se convertía en pueblo de Yahvé (así como entre el rey y el pueblo).*

18 El pueblo todo de la tierra acudió al templo de Baal. Lo derribaron, hicieron pedazos sus altares e imágenes, y a Matán, sacerdote de Baal, lo mataron frente a los altares.
El sacerdote puso centinelas en el templo de Yahvé. Tomó*

19 luego a los centuriones, a los carios, a la guardia y a todo el pueblo del país. Escoltaron al rey desde el templo de Yahvé al palacio real, haciendo entrada por la puerta de la guardia, y lo entronizaron en el sitial de los reyes.*

20 Todo el pueblo del país exultaba de júbilo, y la ciudad quedó tranquila. En cuanto a Atalía, había muerto a espada en el palacio real.

Notas de la Biblia de Jerusalén 14
  1. 11,2 Según 2 Cro 22 11, era mujer del sacerdote Joadá, v. 4, lo que explica que pudiera tener oculto a Joás en el templo, v. 3.
  2. 11,4 El jefe del sacerdocio de Jerusalén, 12 8.
  3. 11,4 Mercenarios originarios de Asia Menor. Son distintos de los quereteos, que ya no son mencionados después de Salomón, 1 R 1 38.
  4. 11,4 El hebr. añade: «en la Casa de Yahvé», omitido por griego y sir.
  5. 11,5 Parece ser que, los días ordinarios, un tercio de la guardia vigilaba el templo y los otros dos tercios el palacio, invirtiéndose la proporción los sábados. Joadá se aprovecha de un sábado: los dos tercios hacen como de costumbre su relevo en el templo, pero Joadá mantiene también el tercio que debía relevar a aquellos en el palacio.
  6. 11,6 Texto dudoso, compuesto quizá de varias glosas corrompidas.
  7. 11,10 Probable glosa procedente del relato paralelo, 2 Cro 23 9, en el que la función de la guardia es desempeñada por los levitas, que necesitaban estar armados. —«las lanzas» versiones; «la lanza» hebr.
  8. 11,11 Las últimas palabras son dudosas.
  9. 11,14 El «pueblo de la tierra» ‘am hã’ãreṣ no designa propiamente a una clase social, el campesinado, por oposición a los ciudadanos, sino más bien a una aristocracia rural integrada por hombres libres, es decir, con plenos derechos civiles. Suelen intervenir tanto en los negocios públicos como en actividades políticas de apoyo a la monarquía davídica. En el periodo postexílico, la expresión empieza a sufrir un desplazamiento significativo, pasando a designar al conjunto del pueblo llano, en ocasiones con matices despectivos.
  10. 11,15 «jefes» según griego, que corresponde a hebr. peqidê; «empadronados» (peqûdê) hebr., que delante de esta palabra añade: «los centuriones», probable glosa.
  11. 11,16 Es la Puerta de los Caballos de Jr 31 40 y Ne 3 28, que daba acceso a las caballerizas del palacio y que estaba situada fuera del recinto del templo, junto al ángulo sureste, donde todavía pueden verse los llamados establos de Salomón.
  12. 11,17 A veces las últimas palabras son consideradas una adición; faltan en 2 Cro 23 16. Sin embargo, la existencia de un pacto entre el rey y el pueblo está indicada por 1 S 10 15 (Saúl); 2 S 5 3 (David); 1 R 12 1s (Roboán).
  13. 11,18 La revolución es paralela a la de Jehú en el reino del Norte, 10 18-28. Pero aquí cuenta con el apoyo del «pueblo de la tierra», guardián de la tradición yahvista, en contraposición a la capital, alcanzada por las influencias extranjeras y paganas.
  14. 11,19 «lo entronizaron», griego antiguo; «se sentó», hebr.